El losartán es uno de los medicamentos para la presión más recetados en Latinoamérica. Aquí tienes, en lenguaje sencillo, para qué sirve de verdad, cómo se toma, qué efectos secundarios son esperables y cuáles obligan a consultar el mismo día.
El losartán sirve para bajar la presión arterial y, a largo plazo, para proteger el riñón y el corazón. Pertenece al grupo de los ARA II (antagonistas del receptor de angiotensina II), medicamentos que relajan las arterias para que la sangre circule con menos resistencia. En adultos se usan habitualmente entre 25 y 100 mg al día, pero quién define tu dosis exacta es tu médico tratante.
Lo esencial en 30 segundos
- Es un antihipertensivo del grupo ARA II. Se indica sobre todo en hipertensión arterial, en el daño renal por diabetes y en algunos casos de insuficiencia cardiaca.
- Rango habitual de referencia: 25 a 100 mg al día, en una o dos tomas. La dosis exacta la ajusta tu médico según tu presión, tu función renal y el resto de tus medicamentos.
- Produce tos seca mucho menos que los IECA (enalapril, lisinopril). Si te cambiaron de pastilla por la tos, ese suele ser el motivo.
- Está contraindicado en el embarazo. Si estás embarazada o planeas estarlo, avísale a tu médico antes de la siguiente toma.
- Señal de alarma: hinchazón de labios, lengua o garganta, o dificultad para respirar. Eso es una emergencia y se atiende hoy mismo.
Para qué sirve
El uso más común, con diferencia, es la hipertensión arterial. Bajar la presión no es un objetivo cosmético: es la forma de reducir el riesgo de infarto, de derrame cerebral (accidente cerebrovascular) y de insuficiencia renal a lo largo de los años.
También se usa en la nefropatía diabética, es decir, el daño del riñón provocado por la diabetes tipo 2 cuando ya aparece proteína en la orina. En ese escenario el losartán hace algo más que bajar la presión: reduce la pérdida de proteínas y enlentece el deterioro del riñón. Es lo que mostró el estudio RENAAL, publicado en 2001.
Un tercer escenario es la hipertensión con hipertrofia del ventrículo izquierdo (el músculo del corazón engrosado por años de presión alta). En el estudio LIFE, el losartán redujo los derrames cerebrales más de lo que lo hizo el atenolol, a igualdad de presión alcanzada.
Por último, se emplea en algunos casos de insuficiencia cardiaca, sobre todo en personas que no toleran los IECA. Aquí la elección del fármaco y de la dosis es una decisión muy individual del cardiólogo o del internista.
Cómo funciona
Imagina que tus arterias son mangueras y que tu cuerpo fabrica una sustancia, la angiotensina II, que funciona como una llave: cada vez que entra en su cerradura, la manguera se estrecha y la presión sube. Es un mecanismo útil cuando pierdes sangre o líquidos, porque mantiene la presión arriba. El problema es cuando está activado todo el tiempo.
El losartán no destruye la llave: tapa la cerradura. Se sienta en el receptor donde la angiotensina II debería encajar y lo bloquea. La manguera se relaja, la presión baja y, de paso, el riñón deja de trabajar con la puerta de salida a medio cerrar. Esa es la razón de fondo por la que protege al riñón, y no solo por bajar el número del tensiómetro.
Un detalle práctico: el losartán se transforma en el hígado en otro compuesto activo que dura más que el propio losartán. Por eso el efecto se mantiene bastante más de lo que sugeriría la vida corta de la molécula original, aunque en algunas personas no llega cómodamente a las 24 horas.
Cómo se toma
Los rangos que siguen son información de referencia, no una indicación para ti. Quien define la dosis, la sube o la baja es tu médico tratante, y no debe cambiarse por cuenta propia.
- Hipertensión en adultos: lo habitual es iniciar con 50 mg al día y ajustar entre 25 y 100 mg diarios, en una sola toma o repartidos en dos.
- Personas que toman diuréticos o están deshidratadas: se suele empezar más bajo, en 25 mg, porque la primera dosis puede bajar la presión más de lo esperado.
- Enfermedad del hígado: se usan dosis menores, porque el losartán se procesa allí.
- Niños: existen esquemas pediátricos, pero se calculan por peso y se manejan siempre en consulta especializada.
Se puede tomar con o sin comida: los alimentos no le quitan efecto de forma relevante. Lo que sí importa es la constancia. Elige una hora del día que puedas sostener y respétala. Si olvidas una toma y te acuerdas ese mismo día, tómala; si ya casi es hora de la siguiente, sáltate la olvidada y sigue tu horario normal. Nunca dupliques la dosis para compensar.
El efecto sobre la presión empieza en horas, pero el efecto pleno tarda entre tres y seis semanas. Que la presión no baje el primer día no significa que no esté funcionando.
Efectos secundarios
La mayoría de personas lo tolera bien. Aun así, conviene saber qué es esperable, qué merece una consulta programada y qué no puede esperar.
| Frecuencia | Qué puedes notar |
|---|---|
| Frecuentes | Mareo o sensación de cabeza liviana, sobre todo al ponerte de pie rápido o en los primeros días. Cansancio. Dolor de cabeza leve. |
| Poco frecuentes | Subida del potasio en sangre (a veces sin síntomas, a veces con hormigueo o debilidad muscular). Elevación de la creatinina en los análisis. Calambres. Molestias digestivas. Tos seca, mucho menos frecuente que con los IECA. Erupción en la piel. |
| Señales de alarma | Acude a emergencia hoy mismo si aparece: hinchazón de labios, lengua, cara o garganta, o dificultad para respirar o tragar (angioedema). Desmayo, o presión muy baja con confusión. Palpitaciones fuertes junto con debilidad muscular intensa. Dejar de orinar o orinar mucho menos de lo habitual durante más de un día. |
Un punto que confunde a mucha gente: una subida discreta de la creatinina al inicio del tratamiento puede ser esperable y no siempre significa que el riñón se esté dañando. Es tu médico quien interpreta ese análisis en contexto, comparándolo con los previos. No suspendas la pastilla por un resultado que leíste antes de la consulta.
Quién no debe tomarlo
- Embarazo. Es la contraindicación más importante. Los ARA II pueden dañar al feto, sobre todo a partir del segundo trimestre: afectan la producción de líquido amniótico y el desarrollo del riñón del bebé. Si tienes posibilidad de embarazo, esto se conversa con tu médico antes, no después.
- Lactancia. La evidencia es limitada. Habitualmente se prefieren otros antihipertensivos con más experiencia acumulada durante la lactancia.
- Alergia previa al losartán o antecedente de angioedema con este grupo de fármacos.
- Estrechamiento de las dos arterias renales (o de la única arteria en quien tiene un solo riñón funcionante).
- Potasio alto no controlado en sangre.
- Combinado con aliskiren en personas con diabetes o con enfermedad renal crónica: esa combinación no se recomienda.
Interacciones importantes
Estas son las que más se ven en consulta, y varias involucran cosas que se compran sin receta.
- Antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, ketorolaco). Le restan efecto al losartán y, si además tomas un diurético, aumentan el riesgo de daño renal agudo. Es la interacción más frecuente y la más subestimada.
- Potasio. Suplementos de potasio, diuréticos que lo retienen (espironolactona, amilorida) y las llamadas sales light o sales de sustitución, que llevan cloruro de potasio. Todo eso suma en la misma dirección.
- Litio. El losartán puede elevar sus niveles y acercarlos al rango tóxico. Requiere controles.
- Otros bloqueadores del mismo sistema (IECA como enalapril, o aliskiren). Combinarlos rara vez aporta y sí aumenta los efectos adversos.
- Alcohol. Potencia la bajada de presión y el mareo, sobre todo al inicio del tratamiento.
Lleva a tu consulta la lista completa de lo que tomas, incluidos suplementos y productos naturales. Muchas interacciones se detectan solo si el médico ve la lista entera.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda el losartán en hacer efecto?
La presión empieza a bajar en las primeras horas, pero el efecto completo se alcanza entre las tres y las seis semanas. Por eso los ajustes de dosis no se hacen de un día para otro.
¿Puedo dejar de tomarlo si mi presión ya está normal?
La presión está normal porque estás tomando el medicamento; en la mayoría de los casos vuelve a subir al suspenderlo. Si crees que ya no lo necesitas, eso se evalúa en consulta, con mediciones fuera del consultorio y una reducción supervisada. No es una decisión para tomar en casa.
¿El losartán da tos como el enalapril?
Mucho menos. La tos seca típica de los IECA aparece porque bloquean la degradación de una sustancia llamada bradicinina; el losartán actúa en otro punto y no genera esa acumulación. Puede haber tos, pero es infrecuente y conviene descartar otras causas.
¿Puedo tomar alcohol si tomo losartán?
El alcohol baja la presión de forma aguda y suma su efecto al del medicamento, lo que puede provocar mareo o desmayo, sobre todo al inicio. Además, beber de forma habitual sube la presión a largo plazo. Conversa con tu médico sobre tu caso concreto.
¿El losartán daña el riñón?
Al contrario: en las personas indicadas lo protege a largo plazo. Lo que sí ocurre es que al inicio puede subir levemente la creatinina, y que en situaciones de deshidratación o combinado con antiinflamatorios puede favorecer una lesión renal aguda. Por eso se controlan los análisis.
Sigue leyendo: por qué mezclarlo con ibuprofeno pide precaución, qué hay detrás de la tos seca y este grupo de fármacos, si conviene tomarlo de día o de noche, en qué se diferencia del valsartán y con qué marcas se vende en Latinoamérica.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 18 de agosto de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- Dahlöf B, Devereux RB, Kjeldsen SE, et al. Cardiovascular morbidity and mortality in the Losartan Intervention For Endpoint reduction in hypertension study (LIFE). The Lancet. 2002;359(9311):995-1003.
- Brenner BM, Cooper ME, de Zeeuw D, et al. Effects of losartan on renal and cardiovascular outcomes in patients with type 2 diabetes and nephropathy (RENAAL). New England Journal of Medicine. 2001;345(12):861-869.
- Mancia G, Kreutz R, Brunström M, et al. 2023 ESH Guidelines for the management of arterial hypertension. Journal of Hypertension. 2023;41(12):1874-2071.
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Losartán. Información para el paciente.
- Lapi F, Azoulay L, Yin H, et al. Concurrent use of diuretics, angiotensin converting enzyme inhibitors, and angiotensin receptor blockers with non-steroidal anti-inflammatory drugs and risk of acute kidney injury. BMJ. 2013;346:e8525.
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