Amlodipino o losartán: diferencias y cuál conviene

Son los dos medicamentos para la presión más recetados de Latinoamérica y mucha gente asume que compiten por el mismo puesto. En realidad hacen cosas distintas por caminos distintos, y la pregunta «cuál es mejor» casi nunca tiene una respuesta general: tiene una respuesta para cada persona.

No hay un ganador universal. El amlodipino relaja directamente la pared de la arteria; el losartán bloquea una hormona que la contrae. Ambos figuran como opciones de primera línea en las guías actuales, y la elección depende de qué otras enfermedades tengas, qué efectos secundarios toleres mejor y qué más tomas. Con mucha frecuencia no se elige entre uno y otro: se combinan.

En 30 segundos

  • Amlodipino: bloqueador de los canales de calcio. Su efecto secundario característico es la hinchazón de tobillos.
  • Losartán: antagonista del receptor de angiotensina II (ARA-II). Obliga a vigilar el potasio y la función renal, pero no produce la tos seca típica de los IECA.
  • Diferencia clave en el riñón: el losartán tiene evidencia específica de protección renal en diabetes tipo 2 con daño renal establecido. El amlodipino no comparte ese perfil.
  • Embarazo: los ARA-II como el losartán están contraindicados. Es una de las pocas diferencias tajantes entre ambos.

Cómo actúa cada uno

El amlodipino trabaja sobre el músculo de la pared arterial. Ese músculo necesita que entre calcio para contraerse; el amlodipino bloquea esa entrada. La arteria se ensancha, la sangre encuentra menos resistencia y la presión baja. Es un efecto mecánico y directo, como aflojar la mano que aprieta una manguera.

El losartán actúa un escalón antes, sobre una señal hormonal. El cuerpo produce angiotensina II, una sustancia que ordena a las arterias contraerse y al riñón retener sal y agua. El losartán bloquea el receptor donde esa hormona se acopla: la orden se emite, pero nadie la recibe. Baja la presión y, de paso, reduce la presión dentro del filtro del riñón.

Esa diferencia de mecanismo explica casi todo lo demás: por qué uno hincha los tobillos y el otro no, por qué uno puede subir el potasio y el otro no, y por qué juntos funcionan mejor que por separado.

Las diferencias, una al lado de la otra

AspectoAmlodipinoLosartán
GrupoBloqueador de los canales de calcioARA-II (bloquea la angiotensina II)
Tomas al díaUnaUna o dos, según la pauta
Efecto adverso característicoHinchazón de tobillos, rubor, dolor de cabezaMareo; puede subir el potasio
Tos secaNo la produceNo la produce (a diferencia de los IECA)
Análisis de controlNo requiere controles específicos por el fármacoRequiere vigilar potasio y función renal
Riñón con proteínas en la orinaSin evidencia específica de protecciónCon evidencia de protección en diabetes tipo 2
Angina de pechoIndicación aprobada, incluida la vasoespásticaNo es su indicación
EmbarazoDatos limitados; solo si no hay alternativa más seguraContraindicado

Qué pesa cuando el médico elige

La decisión rara vez se toma mirando solo la presión. Estos son los factores que suelen inclinar la balanza en la consulta:

  • Diabetes con proteínas en la orina o enfermedad renal crónica. El estudio RENAAL, con más de 1.500 pacientes con diabetes tipo 2 y daño renal, mostró que el losartán reduce la progresión de esa enfermedad renal más allá de lo que explica la bajada de presión. Ese dato pesa mucho en ese perfil concreto.
  • Angina de pecho, sobre todo la vasoespástica. Aquí el amlodipino tiene una indicación aprobada que el losartán no tiene.
  • Potasio alto o función renal muy disminuida. Son situaciones que obligan a mayor cautela y control con los ARA-II.
  • Antecedente de hinchazón importante de piernas. Puede hacer que el amlodipino sea peor tolerado en esa persona.
  • Embarazo o planes de embarazo. Es el punto más tajante: los ARA-II están contraindicados por daño al feto, y esto debe hablarse antes de buscar un embarazo, no después.
  • Qué más tomas. El amlodipino obliga a limitar la simvastatina a 20 mg diarios; el losartán obliga a mirar con lupa los suplementos de potasio y algunos diuréticos.

Por qué muchas veces la respuesta es «los dos»

Las guías actuales de hipertensión recomiendan, en la mayoría de los casos, empezar con dos medicamentos de grupos distintos a dosis bajas en lugar de subir uno solo al máximo. La combinación de un bloqueador de calcio con un ARA-II es justamente una de las más utilizadas, y no por casualidad.

Hay un detalle elegante en esa pareja. Un metaanálisis de 25 ensayos encontró que añadir un IECA o un ARA-II reduce en cerca de un 38 % la hinchazón asociada a los bloqueadores de calcio. Es decir: el segundo medicamento no solo suma efecto sobre la presión, también corrige parte del efecto adverso del primero. Por eso, cuando alguien pregunta «amlodipino o losartán», la respuesta clínica más frecuente es «en muchos casos, ambos».

Señales de alarma. Con cualquiera de los dos, busca atención médica el mismo día si aparece desmayo o sensación de que vas a desmayarte, hinchazón súbita de cara, labios o lengua, dificultad para respirar, dolor de pecho nuevo o que empeora, o una disminución marcada de la cantidad de orina.

Preguntas frecuentes

¿Cuál baja más la presión?

A dosis equivalentes, los dos consiguen reducciones de presión del mismo orden de magnitud, y las guías los sitúan al mismo nivel como opciones de inicio. La respuesta individual, en cambio, varía bastante: hay personas que responden claramente mejor a uno que a otro, y eso solo se ve midiendo. Por eso el médico ajusta con registros de presión en la mano y no con promedios de estudios.

Si el amlodipino me hincha los tobillos, ¿debo cambiarme al losartán?

Esa decisión no se toma en casa, y además el cambio no es la única salida posible: bajar la dosis o añadir un segundo medicamento son alternativas que tu médico valorará. Lo útil que puedes hacer es llegar a la consulta con información concreta: desde cuándo aparece la hinchazón, si coincidió con un cambio de dosis, cuánto interfiere en tu día a día. Nunca suspendas el tratamiento por tu cuenta mientras esperas la cita.

¿Se pueden tomar juntos?

Sí, es una combinación habitual y bien establecida, y existen presentaciones que reúnen ambos principios activos en un mismo comprimido. Como con cualquier combinación, quien decide si te corresponde, a qué dosis y con qué controles es tu médico tratante.


Sigue leyendo: la ficha completa del amlodipino y, para el otro lado de la comparación, la ficha completa del losartán.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 27 de agosto de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

{«@context»:»https://schema.org»,»@type»:»FAQPage»,»mainEntity»:[{«@type»:»Question»,»name»:»¿Cuál baja más la presión, el amlodipino o el losartán?»,»acceptedAnswer»:{«@type»:»Answer»,»text»:»A dosis equivalentes ambos consiguen reducciones del mismo orden de magnitud y las guías los sitúan al mismo nivel como opciones de inicio. La respuesta individual varía bastante, por lo que el ajuste se hace con registros de presión y no con promedios de estudios.»}},{«@type»:»Question»,»name»:»Si el amlodipino me hincha los tobillos, ¿debo cambiarme al losartán?»,»acceptedAnswer»:{«@type»:»Answer»,»text»:»Esa decisión no se toma en casa y el cambio no es la única salida: bajar la dosis o añadir un segundo medicamento son alternativas que valora tu médico. Lleva a la consulta desde cuándo aparece la hinchazón y cuánto interfiere, y no suspendas el tratamiento por tu cuenta.»}},{«@type»:»Question»,»name»:»¿Se pueden tomar juntos el amlodipino y el losartán?»,»acceptedAnswer»:{«@type»:»Answer»,»text»:»Sí, es una combinación habitual y bien establecida, y existen presentaciones que reúnen ambos principios activos en un mismo comprimido. Quien decide si corresponde, a qué dosis y con qué controles es el médico tratante.»}}]}

Un comentario sobre “Amlodipino o losartán: diferencias y cuál conviene”

Deja un comentario