Clortalidona: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

La clortalidona es uno de los diuréticos más usados del mundo para la presión alta, y también uno de los peor entendidos. No es una pastilla “para orinar”: es un medicamento que baja la presión durante más de un día seguido y que, precisamente por eso, obliga a vigilar el potasio y el sodio en los análisis.

La clortalidona sirve sobre todo para tratar la presión arterial alta, y también para reducir la hinchazón (edema) que aparece en algunos problemas del corazón, el hígado o el riñón. Es un diurético de acción muy prolongada: una sola toma al día mantiene su efecto durante más de 24 horas.

Lo esencial en 30 segundos

  • Es un diurético tipo tiazídico (familia de las tiazidas). Su uso principal hoy es la hipertensión arterial.
  • Se toma una vez al día. Dura mucho: su efecto se extiende más allá de las 24 horas.
  • Las dosis habituales en presión alta son bajas: los rangos de referencia van de 12,5 a 25 mg al día, y la ficha técnica clásica admite subir más. Quien decide la dosis es tu médico.
  • Su efecto adverso más característico es la bajada de potasio en sangre. Por eso te piden análisis de control.
  • No se usa en el embarazo salvo indicación muy concreta, y está contraindicada si no se produce orina (anuria) o si hay alergia a las sulfonamidas.

Para qué sirve

La ficha técnica de la clortalidona recoge dos grandes usos:

  • Hipertensión arterial. Sola o combinada con otros antihipertensivos. Es el uso más frecuente con diferencia.
  • Edema (retención de líquido) asociado a insuficiencia cardiaca, cirrosis del hígado o algunas enfermedades del riñón.

La razón por la que sigue siendo tan usada en hipertensión no es que baje más la presión que otras pastillas, sino que es uno de los fármacos con más años de evidencia dura detrás: grandes ensayos de hace décadas mostraron que tratar la presión con un diurético de este tipo reduce infartos e ictus. Es un medicamento barato, disponible y estudiado.

Hay un escenario menos conocido pero importante: en personas con enfermedad renal crónica avanzada y presión difícil de controlar, un ensayo clínico (el estudio CLICK, con 160 pacientes en estadio 4) mostró que la clortalidona sí baja la presión de forma clara frente a placebo, algo que durante años se dudaba. A cambio, hubo más bajadas de potasio y de sodio y descensos temporales del filtrado renal. Es decir: puede usarse en ese contexto, pero con vigilancia estrecha.

Cómo funciona

Imagina el riñón como una planta de reciclaje de agua. Cada día filtra muchísimo líquido y luego recupera casi todo lo que le sirve, incluida la sal. En un tramo concreto de ese circuito hay una especie de puerta por la que la sal vuelve a entrar al cuerpo.

La clortalidona cierra parcialmente esa puerta. La sal que no se recupera arrastra agua consigo y sale en la orina. Al principio, eso significa menos volumen de líquido circulando. Pero lo interesante pasa después: con las semanas, el cuerpo reajusta el volumen y el efecto que se mantiene es una relajación de las arterias pequeñas. Por eso la presión sigue baja aunque ya no orines más que antes. También por eso el beneficio real se ve a las 2-4 semanas, no el primer día.

Cómo se toma

Se toma por la boca, una sola vez al día, con o sin comida. Lo importante es que sea siempre a la misma hora, porque la constancia importa más que el horario exacto.

Los rangos que aparecen en las fichas técnicas y en la práctica habitual son, solo como referencia: en hipertensión, empezar con 12,5 a 25 mg al día y ajustar según la respuesta (la ficha técnica clásica contempla subir a 50 mg y dosis mayores en casos seleccionados); en edema, dosis más altas o en días alternos. Nada de esto sirve para automedicarse: quien define tu dosis es tu médico tratante, que la calcula con tu presión, tus análisis y el resto de tus medicamentos, y no debe cambiarse por cuenta propia.

Dos detalles prácticos que sí puedes manejar tú:

  • Si te olvidas una toma y te acuerdas el mismo día, tómala. Si ya es el día siguiente, sigue con la dosis normal: no dobles.
  • Tomarla temprano evita levantarte a orinar de noche. Lo desarrollamos abajo.

Efectos secundarios

La mayoría de los efectos de la clortalidona son alteraciones de sales en la sangre, no molestias que se “sientan”. Eso explica por qué el control con análisis no es un trámite.

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesOrinar más los primeros días, mareo leve al ponerte de pie, calambres, cansancio, boca seca. En análisis: potasio bajo, ácido úrico alto, azúcar algo más alta.
Poco frecuentesSodio bajo (hiponatremia) con confusión o mucha debilidad, brote de gota, aumento del calcio en sangre, sensibilidad de la piel al sol, molestias digestivas, impotencia.
Señales de alarmaVe a emergencia hoy mismo si aparece: desmayo o pérdida de conocimiento; palpitaciones fuertes o sensación de latidos irregulares; debilidad muscular intensa que te impide moverte; confusión, desorientación o convulsión; vómitos o diarrea que no paran con calor y sin poder beber; erupción con ampollas o descamación de la piel; o dejar de orinar.

Un aviso concreto sobre el calor: en olas de calor, con diarrea o vómitos, o si haces deporte intenso y sudas mucho, la combinación de deshidratación y diurético puede descompensar las sales rápido. En esas situaciones hay que avisar al médico, no esperar.

Quién no debe tomarlo

  • Personas con anuria (el riñón no produce orina).
  • Quien tenga alergia conocida a la clortalidona o a otros derivados de las sulfonamidas.
  • Embarazo: no se usa para tratar la hipertensión del embarazo. Existen antihipertensivos con mucha más experiencia en gestación. Si estás embarazada o buscando embarazo, tienes que decírselo a tu médico antes de seguir con la clortalidona.
  • Lactancia: las tiazidas pasan a la leche materna. La evidencia es limitada y la decisión se toma caso por caso con tu médico.
  • Precaución especial (no prohibición) si hay gota, diabetes, lupus, enfermedad hepática avanzada o enfermedad renal importante: se puede usar, pero con controles más seguidos.

En niños la experiencia es mucho menor y su uso queda reservado a indicaciones específicas bajo supervisión pediátrica.

Interacciones importantes

  • Litio. La clortalidona puede subir sus niveles hasta la toxicidad. Es una de las combinaciones que más vigilancia exige.
  • Antiinflamatorios como ibuprofeno, naproxeno o diclofenaco. Le quitan efecto y, si además hay problema renal, pueden empeorarlo.
  • Digoxina. Si el potasio baja, aumenta el riesgo de arritmias por digoxina.
  • Otros antihipertensivos. El efecto se suma: es lo buscado, pero explica los mareos de los primeros días al añadir un fármaco.
  • Corticoides y otros medicamentos que bajan el potasio: el efecto se suma en la dirección mala.
  • Insulina y antidiabéticos. Puede hacer subir la glucosa y obligar a reajustar el tratamiento de la diabetes.

Lleva a cada consulta la lista completa de lo que tomas, incluidos suplementos y productos herbales. Muchas interacciones se detectan solo si el médico ve la lista entera.

Preguntas frecuentes

¿La clortalidona es lo mismo que la hidroclorotiazida?

No. Son de la misma familia y se parecen mucho, pero la clortalidona dura bastante más y es más potente miligramo a miligramo. Por eso las dosis no son intercambiables y el cambio de una a otra lo hace el médico.

¿Tengo que tomar potasio o comer plátano?

No por tu cuenta. Una dieta variada con frutas y verduras ayuda, pero los suplementos de potasio pueden ser peligrosos si te sobra potasio por otro motivo. La decisión se toma con el resultado del análisis en la mano.

¿Se toma para siempre?

La hipertensión suele ser un tratamiento de largo plazo, pero “largo plazo” no es “sin revisar”. Se reevalúa periódicamente, y en algunas personas se puede reducir si bajan de peso, reducen la sal o cambia su situación. Ese ajuste lo hace tu médico, nunca tú por tu cuenta.

¿Me va a dar gota?

Sube el ácido úrico en muchas personas, pero solo una parte desarrolla un ataque de gota. Si ya has tenido gota, dilo: no impide usarla, pero cambia la vigilancia y el plan.

¿Puedo tomar alcohol?

El alcohol baja la presión de forma brusca y deshidrata, así que aumenta el mareo y el riesgo de caídas al ponerte de pie. No está prohibido en cantidades bajas, pero si notas mareo, ahí tienes una causa evitable.


Sigue leyendo: cuándo hay que ajustar la dosis si el riñón no funciona bien, por qué te controlan el potasio en los análisis, a qué hora del día conviene tomarla, en qué se diferencia de la hidroclorotiazida y con qué nombres comerciales se vende en cada país.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 28 de septiembre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • DailyMed (NIH). Ficha de producto de clortalidona comprimidos: indicaciones, dosis, contraindicaciones y advertencias. dailymed.nlm.nih.gov
  • AEMPS-CIMA. Ficha técnica de Higrotona 50 mg comprimidos (clortalidona). cima.aemps.es
  • Agarwal R, et al. Chlorthalidone for Hypertension in Advanced Chronic Kidney Disease (estudio CLICK). N Engl J Med 2021. nejm.org
  • Ishani A, et al. Chlorthalidone vs. Hydrochlorothiazide for Hypertension–Cardiovascular Events (Diuretic Comparison Project). N Engl J Med 2022. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov