Durante años se enseñó que las tiazidas “dejan de funcionar” cuando el riñón va mal. Un ensayo clínico de 2021 obligó a matizar esa idea, y con ella cambió la conversación sobre la clortalidona en enfermedad renal.
La clortalidona no está prohibida si tienes el riñón debilitado: sí puede usarse, incluso en fases avanzadas, pero exige controles más seguidos de potasio, sodio y función renal. La única contraindicación renal absoluta es la anuria, es decir, que el riñón haya dejado de producir orina.
En 30 segundos
- El ajuste no es automático por cifra de filtrado: depende de tu presión, tus análisis y el resto de tu tratamiento.
- Con riñón muy dañado, la clortalidona sí baja la presión. El estudio CLICK lo demostró en personas en estadio 4.
- El precio es más bajadas de potasio y sodio, y a veces un descenso temporal del filtrado que suele revertir.
- Si no orinas (anuria), no se usa. Y si tienes vómitos, diarrea o deshidratación, hay que avisar al médico.
Por qué se decía que “no sirve” con el riñón mal
La clortalidona actúa desde dentro del túbulo renal, o sea, desde dentro del “tubo” por donde pasa la orina en formación. Para llegar ahí tiene que ser filtrada y secretada por el propio riñón. El razonamiento clásico era sencillo: si el riñón filtra poco, llega poco fármaco a su punto de acción, y por tanto el efecto se pierde. De ahí salió la regla de bolsillo de que por debajo de un filtrado de 30 ml/min había que cambiar a otro diurético.
El problema es que esa regla se basó más en razonamiento fisiológico que en ensayos clínicos. Y cuando por fin se hizo el ensayo, el resultado no encajó con la regla.
Qué encontró el estudio CLICK
CLICK fue un ensayo clínico publicado en 2021 en The New England Journal of Medicine. Incluyó 160 personas con enfermedad renal crónica en estadio 4 (filtrado medio alrededor de 23 ml/min) y presión arterial mal controlada. La mitad recibió clortalidona, subiendo la dosis cada cuatro semanas desde 12,5 mg hasta un máximo de 50 mg; la otra mitad recibió placebo.
A las 12 semanas, la presión sistólica medida durante 24 horas bajó unos 10 mmHg más en el grupo de clortalidona que en el de placebo. Es una diferencia grande para un solo fármaco añadido en personas que ya tomaban varios. La conclusión fue clara: la clortalidona sí funciona en enfermedad renal avanzada.
Pero el mismo estudio mostró la contrapartida: más casos de potasio bajo y de sodio bajo, más mareo y descensos del filtrado renal durante el tratamiento. Esos descensos del filtrado suelen ser el reflejo esperable de quitar líquido, no daño nuevo, y tienden a recuperarse; de hecho, en el seguimiento posterior no se vio más progresión a diálisis. Aun así, obligan a mirar los análisis de cerca.
Qué vigila tu médico y cada cuánto
No hay un calendario único, pero la lógica siempre es la misma: un análisis antes de empezar o de subir la dosis, y otro unas semanas después. Lo que se mira:
- Potasio. Es lo que baja con más frecuencia.
- Sodio. La hiponatremia es más probable en personas mayores y delgadas.
- Creatinina y filtrado (eGFR). Para distinguir un descenso esperable de un deterioro real.
- Ácido úrico y glucosa, sobre todo si hay gota o diabetes.
Si el análisis sale alterado, las opciones que maneja el médico son varias: bajar la dosis, añadir o ajustar otro fármaco, revisar la sal de la dieta, o cambiar de diurético. Ninguna de esas decisiones se toma en casa.
Cuándo hay que consultar el mismo día
Ve a emergencia hoy mismo si aparece: dejar de orinar o orinar muchísimo menos de lo habitual; debilidad muscular intensa; palpitaciones o latidos irregulares; confusión, somnolencia marcada o convulsión; o vómitos y diarrea que no puedes compensar bebiendo. Todas esas situaciones pueden significar una alteración de sales o una caída brusca del funcionamiento del riñón, y ninguna se resuelve esperando.
Preguntas frecuentes
¿La clortalidona daña el riñón?
No se considera un fármaco que destruya tejido renal. Lo que hace es reducir el volumen de líquido, y eso puede bajar temporalmente el filtrado medido en el análisis. El problema real aparece cuando se suma a deshidratación o a antiinflamatorios, y esa combinación sí puede dañar.
Me subió la creatinina al empezar. ¿Hay que suspenderla?
No lo decidas tú. Una subida pequeña y estable al iniciar un diurético suele ser esperable y no implica suspender; una subida grande o progresiva sí obliga a revisar. La diferencia se ve comparando análisis, no con una sola cifra.
¿Puedo tomar ibuprofeno para un dolor puntual?
Es justo la combinación que conviene evitar si tienes enfermedad renal: los antiinflamatorios le quitan efecto a la clortalidona y aumentan el riesgo renal. Consulta qué analgésico es adecuado en tu caso antes de tomarlo.
Sigue leyendo: la guía completa de la clortalidona y qué es la hidroclorotiazida y en qué se parece.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 28 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- Agarwal R, et al. Chlorthalidone for Hypertension in Advanced Chronic Kidney Disease (CLICK). N Engl J Med 2021;385:2507-2519. nejm.org
- DailyMed (NIH). Clortalidona comprimidos: advertencias en enfermedad renal y contraindicación por anuria. dailymed.nlm.nih.gov
- AEMPS-CIMA. Ficha técnica de Higrotona 50 mg (clortalidona). cima.aemps.es
Un comentario sobre “Clortalidona y riñón: cuándo hay que ajustar la dosis”