Clortalidona o hidroclorotiazida: diferencias y cuál conviene

Son primas hermanas, se usan para lo mismo y llevan décadas compitiéndose el puesto de diurético preferido para la presión alta. En 2022 por fin se compararon cara a cara en un ensayo grande, y el resultado sorprendió a mucha gente.

No hay una “mejor” universal. La clortalidona es más potente y dura más; la hidroclorotiazida da algo menos de alteraciones del potasio y está en más combinaciones en un solo comprimido. Cuando se compararon en un ensayo con más de 13.000 personas, los resultados cardiovasculares fueron prácticamente iguales.

En 30 segundos

  • A igualdad de miligramos, la clortalidona baja más la presión: por eso sus dosis habituales son la mitad.
  • Su efecto es más prolongado, lo que da una cobertura más estable a lo largo de las 24 horas.
  • El ensayo Diuretic Comparison Project (2022) no encontró diferencias en infarto, ictus ni mortalidad entre ambas.
  • Sí hubo más hipopotasemia con clortalidona (6,0 % frente a 4,4 %).

En qué se parecen tanto

Las dos son diuréticos del grupo de las tiazidas o tipo tiazídico, actúan en el mismo tramo del riñón y bloquean el mismo mecanismo de recuperación de sal. Comparten prácticamente todo el perfil de efectos adversos: potasio bajo, sodio bajo, ácido úrico alto, glucosa algo más alta, sensibilidad de la piel al sol. Y comparten las mismas contraindicaciones, empezando por la alergia a las sulfonamidas y la anuria.

También comparten un dato que suele olvidarse: ninguna de las dos se usa como tratamiento de la hipertensión durante el embarazo.

En qué se diferencian de verdad

Potencia y dosis. La forma más clara de verlo es mirar qué dosis se usan cuando se comparan las dos: en el ensayo que las enfrentó, la clortalidona se usó a 12,5 o 25 mg al día y la hidroclorotiazida a 25 o 50 mg. Es decir, aproximadamente la mitad de miligramos para un efecto comparable. Por eso nunca se cambia una por otra manteniendo el número de miligramos.

Duración. La clortalidona permanece activa considerablemente más tiempo. En la práctica eso significa que, si un día se te pasa la toma por unas horas, la caída de cobertura es menor. También significa que sus efectos sobre las sales tardan más en desaparecer si hay que suspenderla.

Presentaciones. La hidroclorotiazida está en muchas combinaciones de un solo comprimido con otros antihipertensivos, lo que simplifica el tratamiento. La clortalidona aparece en menos combinaciones, sobre todo con atenolol.

Enfermedad renal avanzada. Aquí la clortalidona tiene evidencia propia: un ensayo específico mostró que baja la presión en personas con enfermedad renal crónica en estadio 4, un escenario en el que antes se asumía que estos fármacos no servían.

Qué pasó cuando se compararon cara a cara

El Diuretic Comparison Project, publicado en 2022, incluyó 13.523 personas mayores de 65 años que ya tomaban hidroclorotiazida. Al azar, la mitad se cambió a clortalidona y la otra mitad la mantuvo. Tras un seguimiento medio de 2,4 años, el conjunto de infarto no fatal, ictus, hospitalización por insuficiencia cardiaca, revascularización urgente y muerte no oncológica ocurrió en el 10,4 % del grupo de clortalidona y el 10,0 % del de hidroclorotiazida.

La diferencia no fue significativa. En cambio, la hipopotasemia sí fue más frecuente con clortalidona. La lectura razonable no es “la clortalidona es peor”, sino que en personas mayores ya controladas con hidroclorotiazida no hay motivo para cambiarlas solo por cambiar.

Conviene tener presente una limitación: el estudio se hizo en veteranos estadounidenses mayores, casi todos hombres, que ya toleraban la hidroclorotiazida. No responde qué conviene más a quien empieza de cero, y no borra la evidencia histórica de grandes ensayos que usaron clortalidona.

Quién elige, y qué no debes hacer

La elección depende de tu presión, tu función renal, tus análisis, el resto de tus fármacos, qué presentaciones hay en tu país y qué toleras. Es una decisión clínica, no una preferencia de marca.

Lo que no debes hacer nunca: sustituir una por otra por tu cuenta, ni ajustar los miligramos para “equivalerlas”. Si tu médico decide el cambio, lo habitual es controlar el potasio y el sodio unas semanas después. Ve a emergencia hoy mismo si tras un cambio de diurético aparece desmayo, palpitaciones, debilidad muscular intensa o confusión.

Preguntas frecuentes

Si llevo años con hidroclorotiazida, ¿debería cambiar?

Si tu presión está controlada y la toleras bien, el ensayo comparativo sugiere que no hay ganancia por cambiar. La conversación cambia si tu presión no está controlada: ahí sí puede tener sentido, y lo valora tu médico.

¿25 mg de una equivalen a 25 mg de la otra?

No. A igualdad de miligramos la clortalidona es más potente, así que la sustitución directa puede bajarte demasiado la presión o el potasio. La conversión la hace el médico.

¿Cuál tiene menos efectos secundarios?

El perfil es muy parecido. La diferencia medida con más claridad es la hipopotasemia, algo más frecuente con clortalidona. Pero “más frecuente” fue 6,0 % frente a 4,4 %: no es una brecha que por sí sola decida el tratamiento.


Sigue leyendo: la guía completa de la clortalidona y la misma comparación vista desde la hidroclorotiazida.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 28 de septiembre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • Ishani A, et al. Chlorthalidone vs. Hydrochlorothiazide for Hypertension–Cardiovascular Events (Diuretic Comparison Project). N Engl J Med 2022;387:2401-2410. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  • Agarwal R, et al. Chlorthalidone for Hypertension in Advanced Chronic Kidney Disease (CLICK). N Engl J Med 2021. nejm.org
  • Ishani A, et al. Análisis secundario de resultados renales del Diuretic Comparison Project. JAMA Netw Open 2024. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  • DailyMed (NIH). Clortalidona comprimidos: posología y advertencias. dailymed.nlm.nih.gov

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