Lisinopril: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

El lisinopril es uno de los medicamentos para la presión más recetados del mundo. También es uno de los peor explicados en una consulta de cinco minutos: te dan la receta, te dicen “una pastilla al día” y te vas con más dudas de las que llegaste. Esto es lo que conviene entender antes de tomar la primera.

El lisinopril sirve para bajar la presión arterial y, en ciertas situaciones, para proteger el corazón y el riñón. Pertenece al grupo de los IECA (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, unas sustancias que relajan las arterias). Se toma normalmente una vez al día, con o sin comida, y su efecto se ve en las cifras de presión, no en cómo te sientes.

Lo esencial en 30 segundos

  • Se usa en hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, después de un infarto y para proteger el riñón en personas con diabetes tipo 2.
  • Una sola toma diaria basta: su efecto dura alrededor de 24 horas. Los alimentos no interfieren con su absorción.
  • El efecto adverso más característico es la tos seca, que aparece en una parte de quienes lo toman y no se quita con jarabes.
  • Está contraindicado en el embarazo. Si estás embarazada o crees que podrías estarlo, avisa a tu médico cuanto antes.
  • La hinchazón repentina de labios, lengua o garganta es una urgencia médica: hay que ir a emergencia el mismo momento en que ocurre.

Para qué sirve

La ficha técnica del lisinopril recoge cuatro usos aprobados, y conviene conocerlos porque explican por qué dos personas pueden tomar el mismo medicamento por motivos muy distintos.

  • Hipertensión arterial. Es el uso más frecuente. Baja la presión de forma sostenida durante todo el día.
  • Insuficiencia cardiaca. Cuando el corazón bombea con dificultad, el lisinopril le quita carga de trabajo. Aquí no se busca solo bajar la presión: se busca que el corazón trabaje en mejores condiciones.
  • Después de un infarto agudo de miocardio. Se inicia en las primeras horas y se mantiene durante unas seis semanas, según la evolución.
  • Protección del riñón en diabetes tipo 2. En personas con hipertensión y nefropatía incipiente (los primeros signos de daño renal, detectados por la presencia de albúmina en la orina), el lisinopril ayuda a frenar ese deterioro.

Si te lo recetaron y no tienes claro cuál de estos cuatro es tu caso, vale la pena preguntarlo. Cambia mucho la conversación sobre cuánto tiempo hay que tomarlo.

Cómo funciona

Imagina que tu cuerpo tiene un sistema de emergencia pensado para cuando pierdes sangre o te deshidratas: aprieta las arterias para que no baje la presión, y retiene sal y agua para no quedarte sin líquido. Ese sistema se llama sistema renina-angiotensina y funciona muy bien en una emergencia.

El problema es que en la hipertensión ese sistema queda encendido cuando no hace falta. Las arterias están apretadas todo el día sin ninguna emergencia que lo justifique. El lisinopril actúa como un interruptor: bloquea la enzima que fabrica la sustancia que aprieta las arterias. Resultado: los vasos se relajan, el corazón empuja contra menos resistencia y la presión baja.

Ese mismo mecanismo explica casi todo lo demás: por qué protege al riñón, por qué puede subir el potasio y por qué puede dar tos. No son efectos sueltos, son la misma llave actuando en distintas cerraduras.

Cómo se toma

Los números que siguen son rangos de referencia tomados de la ficha técnica, para que entiendas de dónde sale tu receta. No son una indicación para ti: quien define tu dosis es tu médico tratante, que conoce tu presión, tu función renal y el resto de tu tratamiento. No la cambies por tu cuenta.

  • Hipertensión: se suele empezar con 10 mg al día. En personas con el sistema renina-angiotensina muy activado, o que ya toman diuréticos, se arranca más bajo, con 2,5 a 5 mg. La dosis de mantenimiento habitual es de 20 mg diarios, y el máximo estudiado llega a 80 mg.
  • Insuficiencia cardiaca: se empieza con 2,5 mg bajo supervisión médica y se sube despacio, con intervalos de al menos dos semanas, hasta un máximo de 35 mg al día.
  • Tras un infarto: pauta escalonada en los primeros días, con 5 mg iniciales y paso a 10 mg diarios como mantenimiento.
  • Nefropatía diabética: 10 mg al día, con posibilidad de subir a 20 mg.

Tres detalles prácticos que sí puedes aplicar sin cambiar nada de la receta. Primero: los alimentos no afectan su absorción, así que puedes tomarlo con el desayuno o sin él. Segundo: el efecto empieza alrededor de una hora después de la toma y es máximo a las seis horas, pero se mantiene durante las 24 horas, por eso basta una vez al día. Tercero: elige una hora fija y quédate con ella, porque la regularidad importa más que el horario exacto.

Si se te olvida una dosis y te acuerdas el mismo día, tómala. Si ya casi es la hora de la siguiente, sáltate la olvidada y sigue normal. Nunca tomes dos juntas para compensar.

Efectos secundarios

La mayoría de quienes toman lisinopril no tiene ningún problema. Cuando aparecen molestias, suelen ser las de la primera fila de esta tabla, y muchas mejoran en las primeras semanas.

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesTos seca persistente, mareo, dolor de cabeza, sensación de que la cabeza se va al ponerte de pie (bajada de presión postural), diarrea o vómitos.
Poco frecuentesNáuseas, dolor abdominal, erupción en la piel, picor. En análisis: subida del potasio o de la creatinina, sobre todo al inicio.
Señales de alarmaHinchazón de labios, lengua, cara o garganta, o dificultad para respirar o tragar: emergencia inmediata. También: desmayo, latidos muy lentos o irregulares, debilidad muscular intensa con hormigueos (posible potasio alto), orinar mucho menos de lo habitual, o piel y ojos amarillos. Todo eso obliga a consultar hoy mismo.

La hinchazón de la cara o la garganta se llama angioedema. Es rara, pero puede aparecer incluso después de meses o años tomando el medicamento sin problemas, y no es una alergia común: no responde a los antihistamínicos de la farmacia. Si ocurre, se va a emergencia y no se vuelve a tomar ningún IECA sin que lo decida un médico.

Quién no debe tomarlo

  • Quien haya tenido angioedema con este u otro IECA (enalapril, captopril, ramipril y similares).
  • Quien sea alérgico al lisinopril o a otros medicamentos del grupo.
  • Embarazadas. Está contraindicado en el segundo y el tercer trimestre, y la recomendación es suspenderlo en cuanto se detecta el embarazo, porque estos fármacos pueden dañar al feto.
  • Personas con diabetes o enfermedad renal que ya toman aliskireno.
  • Durante la lactancia se prefiere evitarlo, especialmente en las primeras semanas de vida del bebé.

Hay además situaciones que no lo prohíben pero exigen vigilancia más estrecha: enfermedad renal avanzada, estrechez de las arterias del riñón, deshidratación, diarrea o vómitos intensos, y cirugía con anestesia general programada. En todas ellas, avisa de que tomas lisinopril.

Interacciones importantes

  • Antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco). Es la interacción más común y la más subestimada, porque se compran sin receta. Restan efecto al lisinopril y, combinados con él, cargan el trabajo del riñón. Un analgésico ocasional no es lo mismo que tomarlos a diario.
  • Suplementos de potasio y diuréticos que ahorran potasio (espironolactona, amilorida), y también los sustitutos de la sal, que suelen ser cloruro de potasio. Juntos pueden subir el potasio a niveles peligrosos.
  • Litio. No se recomienda la combinación: el lisinopril puede elevar sus niveles.
  • Otros bloqueadores del mismo sistema (aliskireno, o un ARA II como losartán o valsartán). El doble bloqueo aumenta el riesgo de daño renal y potasio alto.
  • Medicamentos para la diabetes. Pueden potenciar el efecto de bajada de azúcar, sobre todo en las primeras semanas.

La regla práctica: lleva a cada consulta la lista completa de lo que tomas, incluidos los suplementos y lo que compras sin receta. Ahí es donde aparecen la mayoría de las interacciones reales.

Preguntas frecuentes

¿El lisinopril se toma de por vida?

En hipertensión, habitualmente sí, porque el medicamento controla la presión pero no cura la causa: si se retira, las cifras vuelven a subir. En el uso tras un infarto el plazo puede ser distinto. Esa decisión, en cualquier caso, la toma tu médico, nunca el termómetro de cómo te sientes.

¿Puedo tomar alcohol si tomo lisinopril?

El alcohol también baja la presión de forma transitoria, así que sumado al lisinopril puede provocar mareo o que te vaya la cabeza al levantarte. No hay una prohibición absoluta, pero conviene moderación y comentar tu consumo habitual con tu médico.

¿Por qué me piden análisis de sangre al empezar?

Para vigilar dos cosas: el potasio y la creatinina (un indicador de cómo filtra el riñón). Ambos pueden moverse en las primeras semanas. Es un control esperado, no una señal de que algo salió mal.

Si tengo la presión normal, ¿puedo dejar de tomarlo?

La presión está normal precisamente porque el medicamento está actuando. Suspenderlo por cuenta propia es la causa más frecuente de subidas bruscas. Si te incomoda seguir tomándolo, la conversación correcta es con tu médico, que puede revisar la dosis o cambiar de estrategia.

¿La tos por lisinopril se quita con jarabe?

No. No es una tos por mucosidad ni por infección, sino un efecto del propio medicamento sobre las vías respiratorias, así que los jarabes antitusivos no la resuelven. Si te molesta, coméntalo: existen alternativas dentro y fuera del grupo.


Sigue leyendo: por qué aparece la tos seca y qué se puede hacer, qué ocurre con el lisinopril y el embarazo, si conviene tomarlo por la mañana o por la noche, en qué se diferencia del enalapril y con qué nombres se vende en cada país de Latinoamérica.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 12 de septiembre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Lisinopril Aristo 20 mg comprimidos EFG. CIMA. Consultar ficha técnica
  • U.S. Food and Drug Administration. ZESTRIL (lisinopril) tablets, prescribing information. Consultar ficha de la FDA
  • Dicpinigaitis PV. Angiotensin-converting enzyme inhibitor-induced cough: ACCP evidence-based clinical practice guidelines. Chest. 2006. Consultar en PubMed