La ivermectina es un buen medicamento para lo que fue diseñada y no sirve para casi todo lo demás. Esta pieza separa una cosa de la otra con lo que dicen las agencias reguladoras y los ensayos clínicos, sin adjetivos.
La ivermectina está aprobada para infecciones causadas por determinados parásitos: estrongiloidiasis intestinal, oncocercosis y, según el país, filariasis linfática, sarna y algunas ectoparasitosis. No está aprobada ni autorizada para la COVID-19, y los ensayos aleatorizados grandes no encontraron beneficio. Tampoco sirve como antiviral, antibiótico ni tratamiento del cáncer.
En 30 segundos
- Sí está aprobada para parásitos concretos, y las indicaciones varían algo entre países.
- No está aprobada para COVID-19. La FDA afirma que los datos disponibles no muestran que sea eficaz contra esa enfermedad.
- Dos ensayos aleatorizados grandes, publicados en NEJM y JAMA en 2022, no hallaron beneficio en pacientes ambulatorios con COVID-19.
- Usarla sin indicación tiene un costo concreto: retrasa el tratamiento que sí corresponde.
Lo que sí está aprobado
Conviene empezar por aquí, porque la ivermectina tiene un historial sólido en su terreno. Es un fármaco que ha cambiado el curso de enfermedades parasitarias en África y Latinoamérica.
La etiqueta de la FDA autoriza dos indicaciones: la estrongiloidiasis intestinal no diseminada y la oncocercosis, la infección que causa la llamada ceguera de los ríos. La ficha técnica europea añade la filariasis linfática por Wuchereria bancrofti y la sarna sarcóptica humana. Y en varios países de la región la etiqueta es más amplia: en México, por ejemplo, el prospecto de la presentación de 6 mg cubre ectoparasitosis como piojos, tungiasis y escabiosis, y varias parasitosis intestinales y tisulares.
Que las indicaciones varíen entre países no es un descuido: cada agencia autoriza según la evidencia presentada y los parásitos que circulan en su territorio. Lo práctico de saberlo es que tu receta se rige por la etiqueta de tu país, no por lo que leas de otro.
Lo que no está aprobado, y qué dijeron los estudios
El caso más conocido es la COVID-19. En 2020 se publicó un experimento de laboratorio en el que la ivermectina reducía la replicación del virus en células cultivadas. De ahí nació la hipótesis, y la hipótesis era legítima: así empiezan muchos medicamentos.
El problema es que una concentración que funciona en una placa de cultivo no siempre se puede alcanzar en el cuerpo humano con dosis seguras. Para eso existen los ensayos clínicos, y se hicieron.
El ensayo TOGETHER, publicado en The New England Journal of Medicine en 2022, asignó al azar a pacientes ambulatorios con COVID-19 de riesgo elevado a recibir ivermectina o placebo durante tres días. No encontró una reducción significativa de las hospitalizaciones ni de las estancias prolongadas en urgencias.
El ensayo ACTIV-6, financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y publicado en JAMA en 2022, comparó ivermectina con placebo en pacientes ambulatorios con COVID-19 leve a moderada. No mejoró el tiempo hasta la recuperación sostenida.
La posición de la FDA es explícita en su información al público: no ha autorizado ni aprobado la ivermectina para prevenir o tratar la COVID-19 en humanos ni en animales, y los datos disponibles no muestran que sea eficaz contra esa enfermedad.
Tampoco está aprobada para la influenza, el dengue, el cáncer ni como suplemento preventivo de uso habitual. Circulan afirmaciones en ese sentido; no tienen respaldo en las etiquetas de las agencias reguladoras.
Por qué importa, más allá de tener razón
Hay tres riesgos concretos en usar ivermectina sin indicación, y ninguno es teórico.
El retraso. Es el más importante. Quien toma ivermectina creyendo que trata una infección viral o una picazón de causa desconocida suele dejar pasar días antes de buscar atención. En un cuadro que empeora, esos días cuentan.
Las dosis altas. Como la indicación no existe, tampoco existe una dosis establecida, y la gente improvisa. La FDA es directa: tomar dosis grandes de ivermectina es peligroso. Entre los síntomas de sobredosis menciona náuseas, vómitos, diarrea, hipotensión, mareo, pérdida del equilibrio, convulsiones, coma y muerte. La ficha técnica europea añade que se han reportado casos de depresión del nivel de conciencia y coma.
El producto veterinario. La FDA ha recibido reportes de personas que necesitaron atención médica, incluida hospitalización, tras automedicarse con ivermectina destinada a ganado. Esos productos están muy concentrados porque se dosifican para animales de cientos de kilos, y sus componentes inactivos no se han evaluado para uso humano. La recomendación de la agencia es no usar nunca medicamentos para animales en personas.
Y un punto que se pasa por alto: la ivermectina puede interactuar con otros medicamentos. La FDA menciona los anticoagulantes expresamente, incluso a las dosis aprobadas para uso humano.
Las señales que obligan a consultar hoy
- Confusión, somnolencia marcada o pérdida del equilibrio después de tomar ivermectina.
- Convulsiones.
- Vómitos o diarrea intensos con sensación de desmayo (puede haber bajada de presión).
- Erupción con ampollas, llagas en boca u ojos o descamación de la piel.
- Hinchazón de labios, lengua o garganta con dificultad para respirar.
Si ocurre cualquiera de estas, acude a emergencia el mismo día y lleva la caja del producto que tomaste, con la dosis.
Preguntas frecuentes
Si funcionó en el laboratorio, ¿por qué no en personas?
Porque en una placa de cultivo se puede poner la concentración que se quiera. En una persona, la concentración que alcanza un fármaco depende de la dosis que el cuerpo tolera sin daño. Muchos compuestos que inhiben virus en el laboratorio no logran ese efecto a dosis seguras en humanos. Es exactamente la brecha que los ensayos clínicos existen para medir.
A mí me funcionó cuando tuve COVID. ¿Eso no cuenta?
Cuenta como experiencia, y nadie puede decirte que no te sentiste mejor. Lo que no permite es saber si mejoraste por el medicamento: la mayoría de los casos de COVID-19 mejoran solos en unos días, así que cualquier cosa tomada en ese momento parece haber funcionado. Para distinguir una cosa de otra hace falta comparar grupos al azar, que es justo lo que hicieron el TOGETHER y el ACTIV-6.
Entonces, ¿la ivermectina es un mal medicamento?
Al contrario. Para las infecciones parasitarias en las que está indicada es un fármaco eficaz, de dosis única y generalmente bien tolerado, y ha tenido un impacto enorme en salud pública. El problema nunca fue el medicamento, sino atribuirle usos que no tiene.
Sigue leyendo: la ficha completa de ivermectina, para qué sirve y sus dosis, y para comparar espectros, qué parásitos cubre el albendazol.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 14 de octubre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- U.S. Food and Drug Administration. Why You Should Not Use Ivermectin to Treat or Prevent COVID-19 (Consumer Update).
- Reis G, Silva EASM, Silva DCM, et al. Effect of Early Treatment with Ivermectin among Patients with Covid-19. N Engl J Med. 2022;386:1721-1731. nejm.org
- Naggie S, Boulware DR, Lindsell CJ, et al. Effect of Ivermectin vs Placebo on Time to Sustained Recovery in Outpatients With Mild to Moderate COVID-19: A Randomized Clinical Trial (ACTIV-6). JAMA. 2022. jamanetwork.com
- U.S. Food and Drug Administration. STROMECTOL (ivermectin) tablets — Prescribing Information. accessdata.fda.gov
- AEMPS. Ficha técnica de Ivermectina Teva 3 mg comprimidos EFG. CIMA. cima.aemps.es