Son primos hermanos: misma familia, mismo mecanismo, casi las mismas advertencias. Y aun así hay infecciones en las que uno funciona y el otro no. La diferencia no está en la potencia, sino en qué bacterias cubre cada uno, y en eso sus propias fichas técnicas son muy explícitas.
No son intercambiables. El levofloxacino cubre bien el neumococo y por eso tiene la neumonía de la comunidad entre sus indicaciones. El ciprofloxacino no se recomienda para infecciones estreptoócicas por eficacia insuficiente, pero cubre mejor la Pseudomonas. Comparten casi todos los riesgos de familia, incluido el de los tendones.
En 30 segundos
- Respiratorio: el levofloxacino cubre el neumococo; el ciprofloxacino, según su propia ficha técnica, no se recomienda para infecciones por estreptococos.
- Pseudomonas: es el terreno donde el ciprofloxacino tiene ventaja, y la razón de que se use en fibrosis quística.
- Comodidad: levofloxacino habitualmente 1 vez al día; ciprofloxacino, 2 veces al día.
- Riesgos: prácticamente idénticos. Tendones, nervios, sistema nervioso y aorta afectan a toda la familia, y ambos son antibióticos de uso restringido.
La diferencia que lo decide casi todo: el neumococo
El Streptococcus pneumoniae, o neumococo, es la causa bacteriana más frecuente de neumonía adquirida en la comunidad. Y aquí las dos fichas técnicas dicen cosas distintas de forma muy clara.
La del ciprofloxacino incluye una advertencia literal: «Ciprofloxacino no se recomienda para el tratamiento de las infecciones estreptoócicas debido a su eficacia insuficiente». La del levofloxacino, en cambio, recoge la neumonía adquirida en la comunidad como indicación autorizada.
De ahí viene la etiqueta informal de «quinolona respiratoria» que se aplica al levofloxacino y no al ciprofloxacino. No es una cuestión de marketing: es la razón por la que dar ciprofloxacino a alguien con una neumonía neumocócica es un error clásico y con consecuencias. Si alguien te ofrece ciprofloxacino «porque es lo mismo» para una infección respiratoria, esa frase es el motivo para preguntar.
El levofloxacino también cubre razonablemente los llamados gérmenes atípicos que causan neumonía, y además penetra muy bien en el tejido pulmonar. El conjunto explica por qué se le reserva ese papel.
Donde gana el ciprofloxacino
La ventaja del ciprofloxacino está en el extremo opuesto del espectro: las bacterias gramnegativas más duras, y sobre todo Pseudomonas aeruginosa. Su ficha técnica la recoge expresamente en las infecciones broncopulmonares de la fibrosis quística, y también en infecciones osteoarticulares, donde advierte de que ciertas bacterias como la Pseudomonas requieren dosis más altas.
Además, el ciprofloxacino tiene varias indicaciones que el levofloxacino no comparte: infecciones gastrointestinales e intraabdominales, uretritis y cervicitis gonocócicas, enfermedad inflamatoria pélvica, otitis media supurativa crónica, otitis externa maligna, profilaxis frente a Neisseria meningitidis y fiebre en pacientes con neutropenia.
Por su parte, el levofloxacino aporta la sinusitis bacteriana aguda a la lista. Y ambos comparten un bloque amplio: infecciones urinarias complicadas, pielonefritis, prostatitis crónica, piel y tejidos blandos, y ántrax por inhalación.
Tabla comparativa
| Levofloxacino | Ciprofloxacino | |
|---|---|---|
| Neumococo / neumonía de la comunidad | Indicación autorizada | No recomendado para infecciones estreptoócicas |
| Pseudomonas | Menos actividad | Es su punto fuerte |
| Tomas al día | 1 (a veces 2) | 2 |
| Dosis oral habitual | 250 a 500 mg | 500 a 750 mg |
| Sinusitis aguda | Sí | Solo sinusitis crónica agudizada |
| Infecciones digestivas y gonococo | No | Sí |
| Riesgo de tendones y neuropatía | Sí | Sí |
| Uso restringido frente a otros antibióticos | Sí | Sí |
En lo que se parecen: los riesgos
Aquí no hay ganador, y es la parte que más conviene tener presente. Las dos fichas técnicas recogen la advertencia de tendinitis y rotura de tendón —con el Aquiles como más afectado, a veces bilateral— y los mismos factores de riesgo: edad avanzada, insuficiencia renal y uso simultáneo de corticoides. Ambas incluyen también las advertencias de clase sobre neuropatía periférica, efectos psiquiátricos y del sistema nervioso, aneurisma y disección de aorta, empeoramiento de la miastenia gravis, alteraciones del azúcar en sangre, prolongación del QT, colitis por C. difficile y fotosensibilidad.
Los dos comparten además la restricción de uso. En la ficha del levofloxacino se indica que solo debe emplearse cuando el uso de otros antibacterianos recomendados habitualmente sea inapropiado; la del ciprofloxacino repite la misma fórmula en indicaciones como la cistitis no complicada y la exacerbación de la EPOC. Cambiar de uno a otro no reduce ninguno de estos riesgos.
Y hay un dato con consecuencia práctica directa: si has tenido un problema de tendones con cualquier quinolona, eso contraindica el levofloxacino. No sirve cambiar de molécula dentro de la familia.
Las dos también pierden efecto si se toman junto a antiácidos, hierro o zinc, así que la regla de separar 2 horas vale para ambas, y en las dos hay que ser prudente con la teofilina y los antiinflamatorios por el riesgo de convulsiones.
Señales de alarma con cualquiera de los dos
Deja de tomarlo y acude a urgencias hoy mismo si aparece: dolor o hinchazón en un tendón; hormigueo, adormecimiento o debilidad en manos o pies; dolor súbito e intenso en pecho, abdomen o espalda; confusión, alucinaciones o pensamientos de hacerte daño; diarrea grave, persistente o con sangre; hinchazón de cara o labios con dificultad para respirar; ampollas en la piel; convulsiones.
Preguntas frecuentes
Me han dado ciprofloxacino y en casa tengo levofloxacino. ¿Puedo tomar ese?
No. Aunque sean de la misma familia, cubren bacterias distintas y las dosis y duraciones no coinciden. Tomar un antibiótico sobrante en lugar del prescrito puede dejar tu infección sin tratar y contribuir a la resistencia bacteriana. Y ninguno de los dos es un fármaco para usar por iniciativa propia: los dos son de reserva y llevan advertencias serias.
Para una infección de orina, ¿cuál es mejor?
Los dos tienen indicaciones urinarias y en muchos casos son opciones razonables, así que no hay un ganador general. La elección depende de qué bacteria se sospecha o se ha cultivado, de las resistencias de tu zona y de tus antecedentes. Pero hay algo más importante: para una cistitis simple, las fichas técnicas de ambos indican reservarlos para cuando otros antibióticos no sean apropiados. En una infección de orina corriente, lo habitual es que ninguno de los dos sea la primera opción.
¿Uno es más fuerte que el otro?
«Fuerte» no es una categoría útil con los antibióticos. Lo que importa es si el fármaco cubre tu bacteria y si llega al tejido donde está la infección. Un antibiótico de espectro amplio que no cubre tu germen es inútil, y uno de espectro estrecho que sí lo cubre es la mejor opción, además de la que menos daña tu flora. Esa es exactamente la lógica de ambas fichas técnicas al pedir que se reserven.
Sigue leyendo: la guía completa del levofloxacino, con indicaciones, dosis y advertencias, y la ficha del ciprofloxacino con su propio perfil en detalle.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 25 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- AEMPS. Ficha técnica de Levofloxacino Aurovitas 500 mg comprimidos recubiertos con película EFG. CIMA, revisión de diciembre de 2025. Disponible en CIMA.
- AEMPS. Ficha técnica de Ciprofloxacino Normon 500 mg comprimidos recubiertos con película EFG (indicaciones y advertencia sobre infecciones estreptoócicas). CIMA. Disponible en CIMA.
- U.S. Food and Drug Administration. LEVAQUIN (levofloxacin) tablets — prescribing information. Etiqueta autorizada.