Sertralina: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

La sertralina es uno de los antidepresivos más recetados del mundo, y también uno de los peor explicados en la consulta. Esta ficha reúne, en lenguaje claro, para qué se usa, cómo se toma, qué efectos son esperables y cuáles obligan a buscar atención el mismo día.

La sertralina es un antidepresivo del grupo de los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina). Sirve sobre todo para la depresión y para varios trastornos de ansiedad: pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, estrés postraumático y ansiedad social. No actúa en horas: su efecto se construye a lo largo de semanas.

Lo esencial en 30 segundos

  • Es un ISRS: hace que quede más serotonina disponible entre las neuronas del cerebro.
  • Se usa en depresión, trastorno de pánico, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), estrés postraumático, ansiedad social y trastorno disfórico premenstrual.
  • Tarda. Algo puede notarse entre la primera y la segunda semana, pero el efecto completo suele verse entre la cuarta y la octava.
  • Los efectos molestos del inicio (náuseas, deposiciones sueltas, insomnio, nerviosismo) suelen ceder. Los efectos sexuales pueden mantenerse mientras dure el tratamiento.
  • No se empieza, no se cambia y no se suspende por cuenta propia. Quien define la dosis y el momento de retirarla es tu médico tratante.

Para qué sirve

La sertralina tiene aprobación en la mayoría de países de la región para varias condiciones. La más conocida es el trastorno depresivo mayor, pero en la práctica clínica se receta tanto o más por ansiedad.

  • Depresión mayor. Tanto para el episodio actual como para evitar que vuelva.
  • Trastorno de pánico. Con o sin agorafobia (miedo a lugares de los que sería difícil salir).
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Aquí suele necesitar dosis más altas y más tiempo que en depresión.
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT).
  • Trastorno de ansiedad social (fobia social).
  • Trastorno disfórico premenstrual, una forma intensa de síntomas premenstruales que interfiere con la vida diaria.

Un punto que conviene tener claro: la sertralina no es un ansiolítico de rescate. No sirve para cortar una crisis de ansiedad en el momento. Trabaja de fondo, sostenidamente, y por eso se toma todos los días aunque ese día te sientas bien.

Cómo funciona

Imagina que las neuronas se hablan entre sí lanzándose mensajeros químicos a través de un espacio muy pequeño. Uno de esos mensajeros es la serotonina. Cuando la neurona que la lanzó termina, la recoge de vuelta con una especie de aspiradora para reutilizarla.

La sertralina reduce la potencia de esa aspiradora. El mensaje se queda más tiempo en el espacio entre neuronas y llega con más claridad. Eso ocurre desde la primera dosis, pero el beneficio clínico no. La razón es que el cerebro necesita semanas para reacomodar sus receptores a esa nueva situación, y ese reacomodo es el que se traduce en sentirse mejor.

Esa diferencia de tiempos explica la parte más frustrante del tratamiento: los efectos secundarios suelen aparecer antes que el beneficio. Muchas personas abandonan en la segunda semana, justo cuando lo peor ya está pasando.

Cómo se toma

Se toma una vez al día, siempre a la misma hora, con o sin alimentos. Si te produce náuseas, tomarla con comida suele ayudar. Si te quita el sueño, muchos médicos la pasan a la mañana; si te da somnolencia, a la noche.

Los rangos que aparecen a continuación son información de referencia, no una indicación. En adultos con depresión, lo habitual es empezar en 50 mg al día y moverse dentro de un rango de 50 a 200 mg diarios. En trastorno de pánico, TOC y estrés postraumático es frecuente empezar más bajo, alrededor de 25 mg, porque al inicio la sertralina puede aumentar la ansiedad antes de bajarla. Los aumentos se hacen de forma espaciada, no de un día para otro. Quién define tu dosis, cuándo subirla y hasta dónde es tu médico tratante, y no debe cambiarse por cuenta propia.

Si olvidas una dosis y te das cuenta el mismo día, lo habitual es tomarla al recordarlo. Si ya es casi la hora de la siguiente, se salta la olvidada y se sigue normal. No se duplica la dosis para compensar.

Efectos secundarios

La mayoría de los efectos de la sertralina son leves, aparecen en las primeras dos semanas y se atenúan. Pero hay un grupo que no espera: son señales de alarma y obligan a buscar atención el mismo día.

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesNáuseas, deposiciones sueltas o diarrea, boca seca, insomnio o somnolencia, dolor de cabeza, temblor fino en las manos, sudoración, disminución del deseo sexual o dificultad para llegar al orgasmo, sensación de inquietud los primeros días.
Poco frecuentesCambios de peso en cualquier dirección, mareo al ponerse de pie, bruxismo (apretar los dientes), visión borrosa, sangrado nasal o moretones que aparecen con más facilidad, sodio bajo en sangre (sobre todo en adultos mayores).
Señales de alarmaIr a emergencia hoy mismo: fiebre con rigidez muscular, sacudidas o temblor intenso, agitación y confusión (posible síndrome serotoninérgico); vómito con sangre o deposiciones negras; convulsión; confusión marcada o debilidad extrema de aparición rápida; hinchazón de labios o lengua con dificultad para respirar; y cualquier aparición o aumento de pensamientos de hacerte daño, especialmente en las primeras semanas o tras un cambio de dosis.

Sobre ese último punto conviene ser directo, sin alarmismo: en las primeras semanas de tratamiento, y sobre todo en menores de 25 años, se ha descrito un aumento de pensamientos suicidas. No significa que vaya a pasar, y no es motivo para dejar el tratamiento por cuenta propia. Significa que ese periodo se acompaña de cerca, con controles más seguidos, y que si aparecen esos pensamientos se consulta ese mismo día.

Quién no debe tomarlo

  • Quien esté tomando un antidepresivo IMAO (inhibidor de la monoaminooxidasa) o lo haya dejado hace menos de dos semanas. La combinación puede provocar un síndrome serotoninérgico grave.
  • Quien tome pimozida, un antipsicótico.
  • Quien haya tenido una reacción alérgica a la sertralina.
  • La presentación en solución oral contiene alcohol y no debe usarse en quien esté tomando disulfiram.

Hay además situaciones que no lo prohíben pero exigen ajuste o vigilancia: enfermedad del hígado (suele requerir dosis menores, porque el fármaco se procesa allí), antecedente de convulsiones, antecedente de sangrado digestivo, y ser adulto mayor, por el riesgo de que baje el sodio en sangre. En enfermedad renal, a diferencia de otros fármacos, no suele hacer falta reducir la dosis.

En embarazo y lactancia la conversación es más matizada. La sertralina es de los ISRS con más datos disponibles y de los que pasan a la leche materna en menor cantidad, lo que hace que muchos equipos la consideren una opción razonable cuando el tratamiento es necesario. Aun así, se han descrito síntomas de adaptación en el recién nacido cuando se usa cerca del parto, y para algunos desenlaces la evidencia sigue siendo limitada. Es una decisión que se toma caso por caso con quien lleva el embarazo, pesando también el riesgo de dejar una depresión sin tratar.

Interacciones importantes

Dos grupos concentran casi todo el riesgo real.

1. Todo lo que también sube la serotonina. Sumar dos fármacos serotoninérgicos puede desencadenar un síndrome serotoninérgico. Entran aquí los IMAO, el tramadol, los triptanes para la migraña, el linezolid, el azul de metileno, el litio y la hierba de San Juan, que se vende sin receta como suplemento natural y por eso se olvida mencionar.

2. Todo lo que aumenta el riesgo de sangrado. La serotonina participa en la función de las plaquetas, así que la sertralina puede favorecer el sangrado. El riesgo sube al combinarla con antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno, con aspirina, con anticoagulantes como la warfarina (que además puede requerir control más seguido del INR) o con los anticoagulantes orales directos.

Lleva a tu consulta la lista completa de lo que tomas, incluidos suplementos, infusiones y productos comprados sin receta. Es la forma más simple de evitar la mayoría de estos problemas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda la sertralina en hacer efecto?

Lo primero que suele mejorar es el sueño y el apetito, en la primera o segunda semana. El ánimo y las ganas tardan más: el efecto completo se evalúa habitualmente entre la cuarta y la octava semana. En el TOC puede tomar todavía más.

¿La sertralina engorda?

Puede haber cambios de peso en ambas direcciones. Al inicio es más común perder algo por las náuseas; a largo plazo algunas personas ganan peso de forma moderada. Parte de ese aumento refleja la recuperación del apetito que la propia depresión había quitado.

¿Se puede tomar sertralina y alcohol?

No hay una reacción tóxica directa como la que ocurre con otros fármacos, pero la combinación potencia la somnolencia y el alcohol empeora por sí mismo el ánimo y la ansiedad, que es justo lo que se está tratando. La recomendación habitual es evitarlo o reducirlo mucho.

¿Puedo dejar la sertralina cuando ya me sienta bien?

Sentirse bien es la señal de que el tratamiento está funcionando, no de que ya no haga falta. Suspenderlo pronto aumenta mucho la probabilidad de recaída, y hacerlo de golpe puede producir mareo, sensaciones eléctricas en la cabeza, irritabilidad e insomnio. La retirada se planifica y se hace de forma gradual, siempre con tu médico.

¿La sertralina causa dependencia?

No genera adicción en el sentido de necesitar cada vez más dosis ni de producir deseo compulsivo de consumirla. Lo que sí puede aparecer al suspenderla bruscamente son síntomas de retirada, que son molestos pero transitorios y se evitan bajando la dosis de forma escalonada.


Seguimos con las dudas más frecuentes en piezas aparte: qué pasa exactamente si mezclas sertralina con alcohol, por qué aparece el efecto sobre el deseo sexual y qué se puede hacer, cuánto tiempo tarda realmente en notarse la mejoría, en qué se diferencia de su alternativa más comparada, el escitalopram, y con qué nombres comerciales se vende en Latinoamérica.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 26 de agosto de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • U.S. Food and Drug Administration. Zoloft (sertraline hydrochloride) — Prescribing Information. Ficha técnica oficial aprobada por la FDA.
  • MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Sertralina. Información en español para pacientes.
  • National Health Service (Reino Unido). Sertraline: medicine used to treat depression and anxiety. nhs.uk
  • Cipriani A, Furukawa TA, Salanti G, et al. Comparative efficacy and acceptability of 21 antidepressant drugs for the acute treatment of adults with major depressive disorder: a systematic review and network meta-analysis. The Lancet. 2018;391(10128):1357-1366.
  • National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Depression in adults: treatment and management. Guideline NG222, 2022.