ABCL635: una inyección mensual contra los sofocos (y el 33% que explica por qué existen los placebos)

Los sofocos de la menopausia son de esos síntomas que la medicina trató durante décadas con una mezcla de hormonas y resignación. En los últimos años apareció una vía nueva, sin hormonas, y ahora un fármaco intenta llevarla un paso más allá: en lugar de una pastilla diaria, una inyección al mes.

En 30 segundos

  • ABCL635 es un anticuerpo en investigación, sin hormonas, para los sofocos moderados a graves de la menopausia.
  • Bloquea un receptor cerebral llamado NK3, implicado en el termostato del cuerpo.
  • Con una sola inyección, a las 4 semanas los sofocos bajaron un 83% frente a un 33% con placebo. La intensidad bajó 58% frente a 12%.
  • También mejoró el sueño. No hubo efectos adversos graves ni abandonos por intolerancia.
  • Es un estudio de 92 mujeres y 4 semanas. Muy prometedor y muy preliminar. No está aprobado.

Por qué ocurren los sofocos

Durante mucho tiempo se explicaron simplemente como «falta de estrógenos». Es cierto a medias, y la parte que faltaba es lo interesante.

En el hipotálamo, la zona del cerebro que funciona como termostato del cuerpo, hay un grupo de neuronas conocidas como KNDy. Cuando los estrógenos caen en la menopausia, esas neuronas se desregulan y se vuelven hiperactivas. El resultado es que el termostato se desajusta: interpreta como calor excesivo lo que antes era temperatura normal, y dispara la respuesta de emergencia del cuerpo para enfriarse.

Eso es un sofoco: una descarga de calor repentina, sudoración y palpitaciones, provocada por un termostato mal calibrado.

Entender ese mecanismo permitió algo importante: se puede tranquilizar a esas neuronas sin dar hormonas. La señal que las mantiene sobreexcitadas pasa por un receptor llamado NK3, y ahí es donde actúan los fármacos de esta nueva familia. Ya existen pastillas diarias aprobadas con ese mecanismo.

Que sea sin hormonas no es un detalle menor. Muchas mujeres no pueden usar terapia hormonal —antecedente de cáncer de mama, trombosis, ciertas enfermedades hepáticas— y muchas otras simplemente no quieren. Para ellas, durante años, la respuesta fue «aguanta».

Qué hace distinto a ABCL635

No el objetivo, sino el formato. Los fármacos existentes de esta familia son moléculas pequeñas que se toman todos los días. ABCL635 es un anticuerpo: una molécula grande, del mismo tipo que fabrica el sistema inmune, diseñada para pegarse al receptor NK3 y quedarse ahí.

Los anticuerpos duran semanas o meses en el cuerpo. Por eso se está desarrollando como una inyección subcutánea mensual en lugar de una pastilla diaria.

Técnicamente es un logro considerable: fabricar anticuerpos contra receptores de este tipo, incrustados en la membrana de la célula y con una forma complicada, es notoriamente difícil. Es el primer fármaco que su empresa lleva a la clínica desde esa plataforma.

Los resultados, y el número que importa más

El estudio incluyó a 92 mujeres posmenopáusicas con una media de unos 10 sofocos moderados o graves al día. La mitad recibió una única inyección de 600 mg; la otra mitad, placebo.

A las 4 semanasABCL635Placebo
Reducción de la frecuencia83%33%
Reducción de la intensidad58%12%

El 83% es lo que van a repetir los titulares. Pero quiero que mires la otra columna.

Las mujeres que recibieron una inyección de agua salada tuvieron un 33% menos de sofocos. Un tercio menos, sin ningún medicamento dentro.

No es que se lo imaginaran. El efecto placebo es real y medible, sobre todo en síntomas que la propia persona reporta y que fluctúan solos: dolor, sofocos, ánimo, cansancio. Influyen la expectativa, el hecho de estar en seguimiento médico, la atención recibida, y la simple tendencia de los síntomas a variar con el tiempo.

Por eso existe el grupo placebo. Si este estudio no lo hubiera tenido, el titular habría sido «reduce los sofocos un 83%», y ese 83% incluiría un 33% que se habría conseguido igual con nada. El beneficio atribuible al fármaco es la diferencia entre ambas columnas, no la columna entera.

Guárdate ese dato la próxima vez que leas que un suplemento, un parche o una terapia «mejoró los síntomas de menopausia en un 40%» en un estudio sin grupo de comparación. Eso no es evidencia de nada.

Dicho esto, la diferencia frente al placebo aquí es amplia y consistente en las dos medidas, y eso sí es una buena señal. También mejoró el sueño, que en la menopausia suele ser lo que más deteriora la calidad de vida: los sofocos nocturnos fragmentan el descanso noche tras noche.

En cuanto a tolerancia, no se reportaron efectos adversos graves ni abandonos por intolerancia.

Lo que todavía no sabemos

  • 92 mujeres y 4 semanas. Es un estudio pequeño y corto. Los datos a 12 semanas están pendientes.
  • Una sola dosis. Todavía no hay datos de uso repetido mes tras mes, que es como se usaría en la vida real.
  • Los resultados son de un comunicado de empresa, no de una publicación revisada por pares. Faltan los detalles completos.
  • Falta la fase 3, con miles de mujeres, que es donde se define la seguridad real.

Y una consideración práctica que rara vez se comenta: los anticuerpos son caros de fabricar y requieren cadena de frío. Es exactamente lo contrario de lo que facilita el acceso en Latinoamérica. Que sea mensual en lugar de diario es cómodo; que sea un anticuerpo y no una pastilla probablemente lo haga mucho más costoso.

Qué puedes hacer hoy

Bastante más de lo que muchas mujeres creen, y ese es el mensaje principal de este artículo.

Los sofocos siguen siendo un síntoma enormemente infratratado. Muchas mujeres nunca lo consultan porque asumen que es algo que hay que soportar, o porque en algún momento les dijeron que las hormonas eran peligrosas y ahí terminó la conversación.

Hoy existen varias opciones con evidencia: terapia hormonal, que sigue siendo el tratamiento más eficaz y es apropiada para muchas mujeres cuando se indica bien y a tiempo; fármacos sin hormonas, incluidos los de esta misma familia del NK3 ya aprobados y algunos antidepresivos a dosis bajas; y medidas de manejo del entorno y del sueño que ayudan sin reemplazar a lo anterior.

La conversación que sí vale la pena tener este mes: si los sofocos te alteran el sueño, el trabajo o el ánimo, díselo a tu médico y pide que revisen las opciones contigo. No es vanidad ni exageración: un síntoma que te despierta cinco veces por noche durante años tiene consecuencias reales sobre la salud.

Preguntas frecuentes

¿Es una terapia hormonal?

No. No contiene estrógenos ni progesterona y no modifica tus niveles hormonales. Actúa sobre un receptor cerebral que regula la temperatura.

¿Serviría para quien tuvo cáncer de mama?

Ese es justamente el grupo en el que más falta hace una opción no hormonal, pero no está estudiado específicamente en esas pacientes. Es una pregunta que la fase 3 tendrá que responder.

¿Cuándo estaría disponible?

Faltan años. Todavía tiene que completar la fase 2, pasar por la fase 3, obtener aprobación y después registrarse país por país.

Si ya hay pastillas de esta familia, ¿para qué una inyección?

Por comodidad y constancia: una aplicación al mes en lugar de recordar una toma diaria. La duda pendiente es si esa ventaja compensará el mayor costo esperable de un anticuerpo.


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Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística
Revisado el 16 de agosto de 2026. Conoce al autor · Conflictos de interés

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. ABCL635 es un fármaco en investigación: no está aprobado en ningún país.

Referencias

  • AbCellera. Resultados preliminares de la fase 2 del ensayo de ABCL635 (NCT07118891), 10 de agosto de 2026.
  • ClinicalTrials.gov: ensayo fase 1/2 de ABCL635 en síntomas vasomotores por menopausia.
  • Coberturas especializadas de los resultados en Contemporary OB/GYN y European Pharmaceutical Review, agosto de 2026.

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