De todos los fármacos que hemos cubierto últimamente, este es el raro: no está en fase 3, no es una promesa para 2031. Está aprobado desde julio de 2026 y se puede recetar. Y trae algo que a muchas familias les va a interesar antes que cualquier cifra de eficacia: bajo potencial de dependencia.
En 30 segundos
- La FDA aprobó Simtriyo (centanafadina) el 24 de julio de 2026 para el TDAH.
- Es una cápsula de liberación prolongada, una vez al día, para adultos y niños desde los 6 años que pesen al menos 20 kg.
- Actúa sobre tres neurotransmisores a la vez: noradrenalina, dopamina y serotonina. Es el primero de su clase.
- Se ha descrito con bajo potencial de abuso y dependencia, algo poco habitual en este campo.
- Aprobado en Estados Unidos. Todavía no está disponible en Latinoamérica.
Qué cambia respecto a lo que ya existe
Hasta ahora, el tratamiento del TDAH se repartía en dos grandes grupos:
| Grupo | Sobre qué actúa | Característica |
|---|---|---|
| Estimulantes clásicos | Dopamina y noradrenalina | Muy eficaces, sustancias controladas |
| No estimulantes | Sobre todo noradrenalina | Sin control especial, efecto más lento |
| Centanafadina | Las dos anteriores + serotonina | Bajo potencial de abuso |
La novedad es la tercera pieza. Al sumar la serotonina, el fármaco toca además los circuitos del ánimo y la regulación emocional, no solo los de la atención.
Eso encaja con algo que las guías reconocen cada vez más: el TDAH no es solo distracción e inquietud. Muchas personas describen que lo que más les complica la vida es la desregulación emocional —reaccionar de forma desproporcionada, frustrarse muy rápido, no poder «bajar» de un enojo— y la dificultad para organizarse y planificar. Los análisis del programa clínico apuntan a mejoras en esos dos terrenos, aunque conviene tomarlos con cautela porque son análisis posteriores y no el objetivo principal de los estudios.
El punto que más va a importar en la consulta
El miedo a los estimulantes es, en Latinoamérica, la principal razón por la que muchos niños con TDAH no reciben tratamiento. «No quiero drogar a mi hijo» es una frase que se escucha en casi todas las consultas.
Ese miedo merece una respuesta honesta y en dos direcciones. Por un lado, los estimulantes clásicos llevan décadas de uso, son de los tratamientos más eficaces que existen en psiquiatría infantil, y la evidencia indica que tratar el TDAH reduce —no aumenta— el riesgo posterior de consumo de sustancias. Por otro, es cierto que son sustancias controladas y que su desvío existe.
Un fármaco eficaz con bajo potencial de abuso no resuelve el debate, pero da una opción más a las familias que hoy simplemente no tratan.
En qué se basó la aprobación
En cuatro estudios de fase 3: dos en adultos, uno en adolescentes y uno en niños. El programa completo abarcó edades desde los 4 hasta los 55 años.
Esa amplitud es una de las cosas que más me gusta de este expediente. En TDAH es frecuente que un fármaco se apruebe primero en adultos y tarde años en llegar a niños, o al revés, y las familias quedan esperando. Aquí se estudiaron los tres grupos en paralelo.
Hay además un estudio en adultos con TDAH y ansiedad asociada, una combinación muy frecuente y que suele complicar el tratamiento, porque algunos estimulantes empeoran la ansiedad.
Un apunte de transparencia: los resultados completos de los estudios todavía no se han presentado en detalle. La aprobación se basa en el expediente que revisó la agencia, pero la comunidad médica aún no ha visto todos los datos publicados.
Efectos adversos, por edad
| Edad | Efectos más frecuentes |
|---|---|
| Niños de 6 a 12 años | Erupción en la piel y disminución del apetito |
| Adolescentes de 13 a 17 | Disminución del apetito, náuseas, erupción, dolor de cabeza, dolor abdominal |
| Adultos | Dolor de cabeza, disminución del apetito, insomnio, náuseas, boca seca, diarrea |
Dos comentarios sobre esta tabla.
La erupción en la piel llama la atención, porque no es un efecto típico de los medicamentos para el TDAH y aquí aparece como el más frecuente en niños pequeños. Merece que padres y pediatra estén atentos: cualquier erupción que aparezca al iniciar el tratamiento debe consultarse, y con más razón si se acompaña de fiebre, ampollas o afectación de labios y ojos.
La disminución del apetito aparece en los tres grupos, como con casi todos los tratamientos del TDAH. En niños en crecimiento no es un detalle menor: hay que vigilar peso y talla en los controles, y a veces reorganizar los horarios de comida para aprovechar los momentos en que el apetito vuelve.
La advertencia más importante de este artículo: como este fármaco actúa también sobre la serotonina, hay que tener cuidado al combinarlo con otros medicamentos que hagan lo mismo, sobre todo antidepresivos.
Es una situación muy común: el TDAH coexiste con frecuencia con depresión y ansiedad, y muchas personas ya toman un antidepresivo cuando les diagnostican TDAH.
No significa que no puedan combinarse: significa que tu médico tiene que saber absolutamente todo lo que tomas, incluidos suplementos y productos de herbolario, antes de recetarlo. Y que si aparecen agitación, temblor, sudoración, fiebre o confusión al iniciar o subir dosis, hay que consultar de inmediato.
Lo que un medicamento no hace
Vale la pena decirlo aunque no sea la parte emocionante.
La medicación es una herramienta muy útil en el TDAH, y en muchos casos la que más impacto tiene. Pero no reemplaza al resto del tratamiento: los apoyos escolares, las estrategias de organización, el trabajo con la familia y, cuando hace falta, la psicoterapia.
Una pastilla puede mejorar la capacidad de sostener la atención. No enseña a organizar una mochila, ni repara la relación con un profesor que lleva dos años creyendo que el niño es «flojo».
Y algo que se olvida: el diagnóstico correcto es lo primero. Problemas de sueño, dificultades de aprendizaje específicas, ansiedad, problemas de audición o de visión y situaciones familiares difíciles pueden parecerse mucho al TDAH. Medicar sin haber descartado eso no ayuda a nadie.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor que el metilfenidato o las anfetaminas?
No se puede afirmar: la aprobación se basa en comparaciones contra placebo, no cara a cara contra los tratamientos existentes. Los estimulantes clásicos siguen siendo de los más eficaces que hay. Lo que aporta la centanafadina es otra opción, útil sobre todo para quien no tolera lo anterior o para quien el tema de las sustancias controladas es una barrera.
¿Sirve para menores de 6 años?
No está aprobado por debajo de esa edad ni para quienes pesen menos de 20 kg. En preescolares, el abordaje de primera línea suele ser el trabajo conductual con los padres, no la medicación.
¿Se puede abrir la cápsula?
Es de liberación prolongada, y ese tipo de formulación suele perder su efecto si se abre, tritura o mastica. Sigue exactamente lo que indique el prospecto y quien la recetó, sin improvisar.
¿Cuándo llegaría a Latinoamérica?
No hay fecha. La aprobación es estadounidense y cada país tiene su propio registro sanitario. Consulta la agencia reguladora del tuyo, y desconfía de cualquiera que te lo ofrezca antes de eso.
Sigue leyendo: todas las fichas sobre medicamentos para el TDAH y sobre sistema nervioso y salud mental.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística
Revisado el 16 de agosto de 2026. Conoce al autor · Conflictos de interés
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies el tratamiento de un niño o de un adulto con TDAH por tu cuenta.
Referencias
- Otsuka Pharmaceutical. Comunicado sobre la aprobación por la FDA de Simtriyo (centanafadina), 24 de julio de 2026.
- Historial de aprobación de Simtriyo (centanafadina), FDA.
- Programa de ensayos clínicos fase 3 de centanafadina en niños, adolescentes y adultos con TDAH.
- Coberturas especializadas de la aprobación en Psychiatric Times y Medscape, julio-agosto de 2026.
Un comentario sobre “Centanafadina (Simtriyo): el primer medicamento para el TDAH con un mecanismo nuevo en años”