Es el efecto secundario que más consultas genera durante un tratamiento antibiótico, y también el que más veces lleva a abandonarlo antes de tiempo. Casi siempre es leve; a veces no lo es, y conviene saber distinguirlas.
La diarrea es el efecto secundario más frecuente de la cefuroxima: aparece en torno al 4 % a 10,6 % de quienes la toman, según la indicación y la duración del tratamiento. Ocurre porque el antibiótico también altera las bacterias normales del intestino. Suele ser leve y ceder al terminar el tratamiento.
En 30 segundos
- Es esperable y, en su forma leve, no obliga a suspender el tratamiento.
- Tomar la pastilla con comida y mantener una buena hidratación ayuda a sobrellevarla.
- Existe una forma distinta y grave, por la bacteria Clostridioides difficile, que la ficha advierte que puede aparecer incluso dos meses o más después de terminar el antibiótico.
- Señal de alarma: diarrea abundante o acuosa, con sangre, con fiebre o con dolor abdominal intenso. Eso se consulta el mismo día.
Por qué ocurre
Tu intestino alberga una población enorme de bacterias que conviven contigo y hacen trabajo útil: ayudan a digerir, producen algunas vitaminas y, sobre todo, ocupan el espacio para que no se instalen bacterias problemáticas.
La cefuroxima no sabe distinguir entre la bacteria que te está causando la infección y las que viven tranquilamente en tu intestino. Al eliminar parte de esa población, el equilibrio se rompe: se absorbe peor el agua, cambia la fermentación de los alimentos y el resultado son heces más blandas y más frecuentes.
Por eso el efecto es proporcional a la duración del tratamiento: en las cifras de los estudios, las pautas más largas —como los 20 días de la enfermedad de Lyme— mostraron porcentajes de diarrea más altos que las de 7 o 10 días.
Qué esperar y qué hacer mientras dura
La diarrea leve suele empezar en los primeros días, se mantiene sin empeorar y desaparece sola en los días siguientes al fin del tratamiento, cuando la flora intestinal se repuebla.
Lo que ayuda:
- Tomar la pastilla con comida. Además de mejorar su absorción, suele reducir las molestias digestivas.
- Beber más líquido del habitual. Lo que más complica una diarrea es la deshidratación, no la diarrea en sí. El suero de rehidratación oral es la opción más completa.
- Comidas sencillas y repartidas. No hace falta una dieta estricta, pero durante esos días las comidas muy grasas o muy condimentadas suelen sentar peor.
- No suspender el antibiótico por tu cuenta. Dejar un tratamiento a medias favorece que la infección vuelva y que las bacterias se vuelvan resistentes. Si la diarrea te resulta insoportable, consúltalo: hay margen para ajustar.
Sobre los medicamentos que «cortan» la diarrea, como la loperamida: no deben tomarse por iniciativa propia en una diarrea asociada a antibióticos. Si la causa fuera una infección intestinal, frenar el tránsito puede empeorar el cuadro en lugar de mejorarlo. Esa decisión corresponde a tu médico.
La diarrea que sí preocupa
Al eliminar la flora normal, el antibiótico deja espacio libre. Una bacteria llamada Clostridioides difficile puede aprovechar ese hueco, multiplicarse y producir toxinas que inflaman el colon. El cuadro resultante no se parece a una molestia digestiva: es una infección que requiere tratamiento específico.
Hay un detalle que la ficha técnica subraya y que mucha gente desconoce: puede aparecer hasta dos meses o más después de haber terminado el antibiótico. Por eso, si tienes una diarrea importante semanas después de un tratamiento, menciona siempre que tomaste antibióticos. Es un dato que cambia por completo el enfoque del médico y que rara vez se cuenta si no se pregunta.
Consulta el mismo día si aparece cualquiera de estas señales:
- Diarrea muy abundante o acuosa, varias veces al día, que va a más en lugar de estabilizarse.
- Sangre o moco en las heces.
- Fiebre.
- Dolor abdominal intenso o el vientre hinchado y duro.
- Señales de deshidratación: boca muy seca, orinar poco u oscuro, mareo al ponerse de pie, en niños pequeños llanto sin lágrimas o somnolencia inusual.
Preguntas frecuentes
¿La diarrea significa que el antibiótico no me sienta bien y hay que cambiarlo?
No necesariamente. Una diarrea leve es un efecto esperable que no indica que el tratamiento sea inadecuado ni que seas alérgico. El cambio de antibiótico se plantea si la diarrea es intensa o si aparecen las señales de alarma, y lo decide tu médico.
¿Cuánto tarda en normalizarse el intestino al terminar?
Lo habitual es que las deposiciones vuelvan a la normalidad en los días siguientes al fin del tratamiento. Si pasada una o dos semanas sigues igual, comentáselo a tu médico en lugar de esperar.
¿El yogur o los probióticos previenen esta diarrea?
La evidencia varía mucho según la cepa, la dosis y el tipo de paciente, y no existe una recomendación universal. No hacen daño en una persona sana, pero tampoco sustituyen la hidratación ni el completar el tratamiento. Si tienes el sistema inmunitario debilitado, consúltalo antes.
Sigue leyendo: la guía completa de la cefuroxima y el mismo efecto con otra cefalosporina, la diarrea por cefalexina.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 17 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- DailyMed (National Library of Medicine). Cefuroxime axetil tablets — Adverse Reactions y Warnings: Clostridioides difficile-Associated Diarrhea. dailymed.nlm.nih.gov
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Cefuroxima. medlineplus.gov
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Cefalexina. medlineplus.gov
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