Ceftriaxona: efectos secundarios frecuentes y cuáles vigilar

La ceftriaxona solo existe en inyección y la mayoría de lo que provoca es leve y pasajero. Aquí va lo común, lo raro que sí importa y el momento exacto en que tienes que llamar al médico.

Lo más frecuente con ceftriaxona es diarrea o heces blandas, erupción en la piel, molestia en el sitio del pinchazo y cambios pasajeros en los análisis de sangre. Nada de eso suele obligar a más que avisar en la siguiente consulta. Lo urgente son tres cosas: hinchazón de cara o dificultad para respirar, diarrea abundante o con sangre, y orina oscura con palidez y cansancio extremo.

En 30 segundos

  • Es una cefalosporina de tercera generación (un antibiótico betalactámico de amplio espectro) y no viene en pastillas: se pone intramuscular (IM) o intravenosa (IV).
  • Efectos frecuentes: diarrea, heces blandas, erupción cutánea, alteraciones del hemograma y subida de las transaminasas (enzimas del hígado, GOT y GPT).
  • Puede formar barro o falsos cálculos en la vesícula que se ven en la ecografía. Casi siempre sin síntomas y se van solos al terminar el tratamiento.
  • No suspendas las dosis por tu cuenta. Avisa a tu médico: una infección tratada a medias puede regresar y ser más difícil de curar.

Lo que probablemente vas a notar

La diarrea encabeza la lista. La ceftriaxona es de amplio espectro: junto con la bacteria que causa tu infección arrasa parte de la flora del intestino, y el resultado son heces más blandas y más seguidas. Suele ser leve y se acomoda sola al terminar el tratamiento. Toma líquidos, come sencillo y no te automediques con antidiarreicos sin preguntar: si detrás hay algo más serio, frenar el intestino empeora el cuadro.

La segunda queja es el pinchazo. La inyección intramuscular arde, y por eso se reconstituye con lidocaína al 1 % (un anestésico local), que la vuelve mucho más tolerable. Un detalle no negociable: esa solución con lidocaína nunca se administra por vena. Según la etiqueta de la FDA, el dolor, endurecimiento o sensibilidad en la zona apareció en cerca del 1 % de los pacientes, y la flebitis (vena irritada) en menos del 1 % de quienes la reciben por vía intravenosa.

Después están los hallazgos de laboratorio. Si te sacan sangre durante el tratamiento es normal ver eosinofilia, plaquetas altas o bajas, leucopenia (defensas bajas) y transaminasas elevadas. Son cifras que se mueven y regresan solas; el daño hepático con síntomas es raro.

FrecuenciaEfectos
Frecuentes (hasta 1 de cada 10 personas)Diarrea y heces blandas, erupción cutánea, eosinofilia, leucocitopenia, trombocitopenia, enzimas hepáticas elevadas
Poco frecuentes (hasta 1 de cada 100)Dolor de cabeza, mareo, infección genital por hongos, flebitis y reacciones en la zona de inyección
Raros o sin frecuencia establecida en la ficha técnicaAnemia hemolítica, colitis por antibióticos, reacciones cutáneas graves, precipitados en vesícula o riñón

Vesícula y riñón: el cálculo que no es un cálculo

La ceftriaxona se elimina en parte por la bilis y ahí puede precipitar. En la ecografía se ven sombras que parecen cálculos, pero no lo son: es pseudolitiasis biliar, y casi siempre no da ningún síntoma. La ficha técnica española señala que se observa sobre todo con dosis de 1 g al día o más, y la etiqueta de la FDA que la probabilidad es mayor en niños. Desaparece al retirar el medicamento, sin cirugía.

¿Cada cuánto pasa? Aquí la evidencia es limitada y los números bailan: la base LiverTox de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos recoge barro biliar entre el 3 % y el 46 % de los pacientes según el estudio, con cifras más altas en niños. Ese rango tan ancho refleja que los trabajos midieron cosas distintas. La lectura útil no es el porcentaje: puede aparecer en pocos días, casi nunca duele y se resuelve rápido al terminar.

Lo mismo puede ocurrir en el riñón: se han descrito casos de litiasis renal, también reversibles al suspender el fármaco, y de manera excepcional obstrucción del uréter. Por eso el dolor intenso en el costado o en la espalda bajo las costillas, orinar mucho menos de lo habitual o ver la orina turbia o rosada sí merece una llamada el mismo día.

Los tres cuadros que sí son urgentes

La reacción alérgica grave. Se han notificado reacciones de hipersensibilidad graves y en ocasiones mortales con ceftriaxona. La alergia cruzada con penicilinas existe: la etiqueta de la FDA calcula que puede ocurrir hasta en un 10 % de quienes tienen antecedente de alergia a penicilina, y el medicamento está contraindicado en quien haya tenido anafilaxia a cualquier betalactámico. Dilo antes de la primera dosis, no después.

La colitis por Clostridioides difficile. Al desequilibrar la flora, casi cualquier antibiótico deja espacio para que esta bacteria crezca y produzca toxinas. Los CDC calculan que el riesgo se multiplica hasta por diez mientras recibes el antibiótico y durante el mes siguiente, y la etiqueta de la FDA advierte que la diarrea por C. difficile puede aparecer más de dos meses después. Sospéchala si la diarrea es acuosa y abundante, trae sangre o moco, va con fiebre o dolor abdominal, o empieza cuando ya terminaste el tratamiento. No se trata con antidiarreicos: necesita diagnóstico y un antibiótico dirigido.

La anemia hemolítica inmune. Es rara, pero es la advertencia más seria de la etiqueta: se han reportado casos graves, incluidos fallecimientos en adultos y niños. Ocurre cuando el sistema inmune destruye los propios glóbulos rojos. Se sospecha por palidez, cansancio desproporcionado, falta de aire al mínimo esfuerzo y orina oscura. ¿Qué se hace? El médico pide hemograma y prueba de Coombs directa, suspende la ceftriaxona hasta aclarar la causa, da soporte (transfusión si hace falta) y deja anotado el fármaco como contraindicado de por vida. Esa decisión la toma él, no tú.

Busca atención de urgencia hoy mismo si aparece cualquiera de estas señales:

  • Dificultad para respirar o hinchazón de cara, labios, lengua o garganta.
  • Ronchas que se extienden por el cuerpo.
  • Diarrea abundante o con sangre, aunque hayan pasado semanas desde la última dosis.
  • Orina oscura junto con palidez y cansancio extremo.
  • Fiebre alta con erupción, ampollas o descamación de la piel.
  • Dolor intenso en el costado derecho del abdomen.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar la ceftriaxona si me da diarrea?

No por tu cuenta. Un antibiótico cortado a medias deja la infección sin terminar de tratar y puede obligar después a un esquema más largo. Avisa a tu médico y describe la diarrea: cuántas veces al día, si es acuosa, si hay sangre o fiebre. Con eso decide si se sigue igual o si hay que estudiarte. Si es abundante, sanguinolenta o va con fiebre, no esperes a la próxima cita.

¿Por qué la inyección intramuscular se prepara con lidocaína?

Porque la ceftriaxona intramuscular duele. La lidocaína al 1 % actúa como anestésico local y hace el pinchazo mucho más soportable. La regla de oro: esa preparación se usa solo por vía intramuscular, nunca por vena. También se aspira antes de inyectar para comprobar que la aguja no está dentro de un vaso.

Soy alérgico a la penicilina, ¿puedo recibir ceftriaxona?

Depende de qué te pasó. Si tuviste anafilaxia u otra reacción grave a una penicilina o a otro betalactámico, la ceftriaxona está contraindicada. Si fue un brote leve hace años, muchos pacientes la toleran, pero eso lo valora tu médico antes de indicarla. Cuenta qué síntoma tuviste y cuánto tardó en aparecer: ese relato pesa más que la palabra alergia en el carné.

Sobre la dosis, solo como referencia: en adultos se usan 1 a 2 g al día, y en cuadros como meningitis o endocarditis se sube hasta un máximo de 4 g diarios. Cuánta y por cuántos días lo define siempre el médico tratante.


Si buscas el panorama completo del medicamento, para qué sirve, cómo se administra y qué precauciones tiene, lo tienes en la guía general de la ceftriaxona. Y si lo que más te inquieta es el intestino, en cuánto dura la diarrea por cefuroxima explicamos por qué casi toda esta familia de antibióticos afloja las heces y cuándo deja de ser normal.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 18 de septiembre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • AEMPS. Ficha técnica de Ceftriaxona Normon 1000 mg polvo y disolvente para solución inyectable. cima.aemps.es
  • FDA. Ceftriaxone for Injection, USP, información de prescripción. labeling.pfizer.com
  • LiverTox (NIDDK, Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.). Ceftriaxone. ncbi.nlm.nih.gov
  • CDC. About C. diff. cdc.gov
  • MedlinePlus. Ceftriaxone Injection. medlineplus.gov

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