Los dos terminan en «sartán», los dos bajan la presión y los dos llevan décadas en el mercado. Pero no son intercambiables, y las diferencias que importan no son las que suelen contarse.
Irbesartán y losartán pertenecen a la misma familia —los ARA II— y funcionan por el mismo mecanismo. Las diferencias reales están en la duración del efecto, en las dosis, en pequeños detalles prácticos y, sobre todo, en qué estudios tiene cada uno detrás. No existe un «mejor» absoluto: existe el que encaja con tu situación, y eso lo decide tu médico.
En 30 segundos
- Mismo mecanismo: los dos bloquean el receptor AT1 de la angiotensina II.
- El irbesartán dura más en el organismo y se absorbe mejor; el losartán actúa sobre todo a través de un metabolito.
- Cada uno tiene evidencia sólida en terrenos distintos: irbesartán en riñón y diabetes, losartán también en prevención de ictus en hipertensos con el corazón engrosado.
- Las dosis no se corresponden una a una. Pasar de uno a otro no es cambiar la caja: requiere indicación médica.
En qué se parecen
Ambos son ARA II: se acoplan al receptor AT1 e impiden que la angiotensina II estreche las arterias y libere aldosterona. De ahí salen sus semejanzas, que son muchas.
Los dos se toman una vez al día, ninguno de los dos suele causar la tos seca de los IECA, los dos pueden subir el potasio, los dos pueden dar mareo al inicio y los dos están desaconsejados en el embarazo por daño fetal. Tampoco se eliminan con la hemodiálisis. En términos de precauciones, la lista es prácticamente la misma.
En qué se diferencian
| Irbesartán | Losartán | |
|---|---|---|
| Dosis en hipertensión | Inicio 150 mg/día, máximo 300 mg/día | Inicio 50 mg/día, máximo 100 mg/día |
| Vida media | 11 a 15 horas, molécula activa por sí misma | Unas 2 horas; su metabolito activo, 6 a 9 horas |
| Biodisponibilidad | 60 % a 80 % | Alrededor del 33 % |
| Efecto de la comida | Ninguno | Retrasa la absorción; efecto global pequeño |
| Estudios propios destacados | IDNT e IRMA-2 (riñón en diabetes tipo 2) | RENAAL (riñón) y LIFE (ictus) |
La diferencia de vida media tiene una consecuencia práctica: el irbesartán cubre las 24 horas con más holgura desde una única toma. El losartán depende de su metabolito activo para sostener el efecto, y en algunas personas el control al final del día queda más justo, motivo por el cual a veces se reparte en dos tomas.
Un punto que conviene decir con claridad: no existe una tabla oficial de dosis equivalentes entre ambos. Las equivalencias que circulan en internet son estimaciones, no están en ninguna ficha técnica, y por eso un cambio de un fármaco al otro no se hace «miligramo por miligramo» en el mostrador de la farmacia.
La evidencia detrás de cada uno
Aquí está el criterio que más pesa cuando un médico elige, porque cada molécula se estudió en escenarios distintos.
Irbesartán. El estudio IDNT, con 1.715 pacientes con diabetes tipo 2 y nefropatía, mostró una reducción del 20 % en el desenlace combinado renal frente a placebo. El IRMA-2 fue más lejos en el tiempo: en 590 pacientes con microalbuminuria —una fase temprana del daño renal—, la dosis de 300 mg redujo de forma clara la progresión a nefropatía establecida, con una relación dosis-respuesta evidente y con independencia de cuánto bajó la presión.
Losartán. El estudio RENAAL, con 1.513 pacientes, mostró una reducción del 16 % en el desenlace renal combinado, del 25 % en la duplicación de creatinina y del 29 % en la progresión a diálisis. Y el estudio LIFE, con 9.193 hipertensos con hipertrofia del ventrículo izquierdo, encontró un 25 % menos de ictus frente a atenolol. Esa evidencia en prevención de ictus no la tiene el irbesartán.
En resumen honesto: los dos tienen protección renal demostrada en diabetes tipo 2, con magnitudes parecidas. El irbesartán añade evidencia en la fase más precoz del daño renal; el losartán añade evidencia en un perfil cardiovascular concreto. Ninguno demostró reducir la mortalidad total en sus estudios renales.
El ácido úrico: un matiz que se exagera
Se lee a menudo que «el losartán es el sartán para quien tiene gota». Conviene precisar. El losartán sí tiene una propiedad que los demás ARA II no comparten: favorece la eliminación de ácido úrico por la orina. Es un efecto propio de esa molécula, no de la clase.
Ahora bien, la magnitud es modesta: alrededor de 0,3 mg/dL de descenso en el ácido úrico. Y no está demostrado que ese cambio se traduzca en menos crisis de gota ni en menos eventos cardiovasculares. De hecho, el efecto ni siquiera figura en la ficha técnica estadounidense del losartán. Es un dato interesante, no un argumento definitivo para elegir.
Quién decide y con qué criterios
La elección no se hace por cuál es «más fuerte». Los criterios habituales son otros: qué otras enfermedades tienes (diabetes, daño renal, corazón engrosado), cómo responde tu presión, qué tan bien lo toleras, qué otros medicamentos tomas, y también la disponibilidad y el costo en tu país.
Si ya tomas uno de los dos y tu presión está controlada, ese es un buen argumento para no cambiar nada. Y si crees que el otro te conviene más por algo que leas aquí, lo correcto es llevarlo a consulta como pregunta, no ejecutarlo por tu cuenta: cambiar de antihipertensivo sin supervisión deja un período sin control de la presión, que es el riesgo que se estaba evitando.
Preguntas frecuentes
¿Es el irbesartán más potente que el losartán?
La comparación de «potencia» entre fármacos distintos no se hace comparando miligramos: 150 mg de uno no son más ni menos que 50 mg del otro, son escalas distintas. Lo relevante es cuánto baja tu presión cada uno en ti, medido con tu tensiómetro y en consulta.
Si uno me dio efectos secundarios, ¿el otro me los dará?
No necesariamente. Comparten mecanismo, así que los efectos ligados a la bajada de presión o al potasio pueden repetirse. Pero hay personas que toleran mejor uno que otro, y cambiar dentro de la misma familia es una estrategia habitual. Esa valoración corresponde a tu médico.
¿Puedo tomar los dos a la vez?
No. Combinar dos ARA II no añade beneficio y sí aumenta el riesgo de hipotensión, potasio alto y deterioro renal. Si por error tienes dos cajas distintas en casa con nombres comerciales diferentes, llévalas a la farmacia y confirma qué principio activo lleva cada una.
Sigue leyendo: la ficha completa del irbesartán, y otra comparativa dentro de la misma familia: valsartán o losartán.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 16 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- FDA. AVAPRO (irbesartan) tablets — Prescribing Information, 2025. accessdata.fda.gov
- FDA. COZAAR (losartan potassium) — Prescribing Information, 2025 (estudios RENAAL y LIFE). accessdata.fda.gov
- Parving HH, et al. IRMA-2. N Engl J Med. 2001;345:870-878. Resumen en American College of Cardiology
- Losartan, uric acid, and cardiometabolic disease: beyond blood pressure control. Hypertension Research, 2026. nature.com
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