Insulina glargina: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

La insulina glargina es una insulina de fondo: no cubre las comidas, cubre las horas. Entender esa diferencia es la mitad del camino para usarla bien y para no asustarse con lo que no hay que asustarse.

La insulina glargina sirve para mantener el azúcar en sangre bajo control durante todo el día en personas con diabetes tipo 1 y tipo 2. Es una insulina llamada basal o de acción prolongada: se pone una vez al día, siempre a la misma hora, y trabaja de forma pareja durante unas 24 horas, sin picos marcados. Su efecto adverso más importante y más frecuente es la hipoglucemia (azúcar demasiado bajo).

Lo esencial en 30 segundos

  • Qué es: una insulina de acción prolongada que cubre las necesidades de fondo del cuerpo, no las subidas de las comidas.
  • Cómo se usa: una inyección subcutánea al día, a la misma hora todos los días. La ficha técnica indica que puede ser a cualquier hora del día, siempre que sea siempre la misma.
  • Efecto adverso principal: hipoglucemia. Es «muy frecuente» según la ficha técnica europea, es decir, afecta al menos a 1 de cada 10 personas.
  • Regla de oro: las plumas y jeringas nunca se comparten, ni cambiando la aguja.
  • Cuidado con las concentraciones: existe glargina de 100 unidades/ml y de 300 unidades/ml. No son intercambiables unidad por unidad. Cambiar de una a otra es una decisión médica.

Para qué sirve

La indicación aprobada es amplia y sencilla: mejorar el control de la glucosa (el azúcar en la sangre) en personas con diabetes mellitus. La etiqueta estadounidense la autoriza en adultos y en población pediátrica; en Europa, la glargina de 100 unidades/ml está aprobada a partir de los 2 años y la de 300 unidades/ml a partir de los 6 años.

En la práctica se usa de dos maneras distintas. En diabetes tipo 1 forma parte de un esquema completo: la glargina pone el fondo y una insulina rápida cubre cada comida. En diabetes tipo 2 suele ser el primer paso cuando las pastillas ya no alcanzan: se añade una glargina nocturna o matutina y se mantienen los demás tratamientos que indique el médico.

Hay un uso para el que no está indicada: la cetoacidosis diabética. Esa es una urgencia hospitalaria que se trata con insulina de acción rápida por vía intravenosa, no con insulina basal.

Cómo funciona

Piensa en la calefacción de una casa. Hay un termostato que la mantiene templada todo el día, de forma constante y sin que lo notes. Y hay una estufa que enciendes cuando entra una corriente de aire frío por la puerta. La insulina glargina es el termostato. Las insulinas rápidas son la estufa.

Técnicamente, la glargina es un análogo de la insulina humana modificado para que, al inyectarse bajo la piel, forme un pequeño depósito del que el cuerpo va tomando insulina poco a poco. La ficha técnica lo describe como «un perfil de concentración relativamente constante a lo largo de 24 horas, sin pico pronunciado» si se compara con la insulina NPH. Esa ausencia de pico es justo lo que se busca: menos sorpresas a media noche.

La versión de 300 unidades/ml (más concentrada) dura todavía más: la ficha europea documenta un efecto que se prolonga más de 24 horas, hasta 36 horas en algunos casos. Eso no la hace «mejor» sin más: la hace distinta, y por eso las dosis no se traducen unidad por unidad entre una y otra.

Cómo se toma

Los números que siguen son información de referencia, tomados de las fichas técnicas, para que entiendas de dónde salen las cifras que te dijeron en consulta. Quien define tu dosis es tu médico tratante, y esa dosis no se cambia por cuenta propia.

Dosis de inicio en diabetes tipo 2 (en personas que no usaban insulina antes): la ficha técnica de la glargina de 100 unidades/ml indica «0,2 unidades/kg o hasta 10 unidades una vez al día». Es decir, para una persona de 70 kg, alrededor de 14 unidades por el primer cálculo, o 10 unidades como punto de partida fijo. Ambas cifras aparecen en la misma frase de la etiqueta: son alternativas, no una contradicción.

Dosis de inicio en diabetes tipo 1: aproximadamente un tercio de las necesidades diarias totales de insulina. Los dos tercios restantes se cubren con insulina rápida en las comidas.

Frecuencia: una vez al día, a la misma hora todos los días. La glargina de 300 unidades/ml tiene, en su ficha europea, una ventana de flexibilidad explícita: se puede usar hasta 3 horas antes o después de la hora habitual. La de 100 unidades/ml no tiene esa ventana declarada.

Cómo se ajusta: la dosis se sube o se baja poco a poco, en días o semanas, guiándose por las glucemias. Las guías de la Asociación Americana de Diabetes describen dosis iniciales de 0,1 a 0,2 unidades/kg/día con «titulación individualizada a lo largo de días a semanas». Conviene saber que las fichas técnicas no traen un algoritmo numérico del tipo «sube 2 unidades cada 3 días»: ese tipo de esquema lo pone tu equipo médico según tu caso.

Situaciones que suelen obligar a revisar la dosis, siempre con tu médico: cambios en la actividad física, cambios en el patrón de comidas, enfermedades agudas y cambios en la función del riñón o del hígado.

Efectos secundarios

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesHipoglucemia (la más común de todas, catalogada como muy frecuente). Bultos blandos y elevados en los sitios de inyección (lipohipertrofia). Enrojecimiento, picor o molestia en el punto de inyección. Aumento de peso.
Poco frecuentesHundimiento de la grasa bajo la piel en el sitio de inyección (lipoatrofia). Con frecuencia rara: reacciones alérgicas, alteraciones de la visión al corregir el azúcar rápidamente, empeoramiento transitorio de la retinopatía, hinchazón de piernas.
Señales de alarmaVe a emergencia hoy mismo si aparece: pérdida de conciencia, convulsión o confusión intensa por azúcar bajo; una hipoglucemia que no sube pese a tomar azúcar dos veces; dificultad para respirar, hinchazón de labios o lengua, ronchas por todo el cuerpo o mareo con sensación de desmayo (posible reacción alérgica grave); debilidad muscular marcada con palpitaciones o latidos irregulares (puede reflejar potasio bajo).

Dos aclaraciones que evitan sustos innecesarios. La primera: la hipoglucemia leve es esperable y manejable, no es un fracaso del tratamiento. La segunda: la etiqueta advierte que la hipoglucemia grave «puede causar convulsiones, poner en peligro la vida o causar la muerte». Ese es exactamente el motivo por el que se aprende a reconocerla y a tratarla, no un motivo para dejar la insulina.

Quién no debe tomarlo

  • Quien haya tenido una reacción alérgica grave a la insulina glargina o a alguno de sus excipientes.
  • No debe usarse durante un episodio de hipoglucemia.
  • No es el tratamiento de la cetoacidosis diabética.

Más allá de esas situaciones, hay grupos que requieren vigilancia más estrecha, no prohibición. En enfermedad renal o hepática, la propia etiqueta reconoce que el efecto de esas condiciones sobre la farmacocinética de la glargina «no ha sido estudiado», y recomienda controles de glucosa más frecuentes y posibles ajustes de dosis. En embarazo, los estudios publicados no han encontrado una asociación clara con problemas del desarrollo, aunque no proceden de ensayos aleatorizados. En lactancia, los datos sobre su paso a la leche son nulos o muy limitados. En personas mayores, se recomienda precaución adicional con la glargina de 300 unidades/ml.

Interacciones importantes

Con la insulina, más que interacciones clásicas, lo que hay son situaciones que cambian cuánta insulina necesitas. Estas son las que conviene tener en la cabeza:

  • Tiazolidinedionas (por ejemplo la pioglitazona): combinadas con insulina pueden causar retención de líquidos relacionada con la dosis, y se han notificado casos de insuficiencia cardiaca. Si te recetan las dos cosas, tu médico debe vigilar hinchazón de piernas y falta de aire.
  • Alcohol: puede favorecer hipoglucemias tardías, sobre todo si se bebe sin comer.
  • Corticoides, ciertos diuréticos y hormonas tiroideas tienden a subir el azúcar; algunos antidiabéticos orales, ciertos antihipertensivos y el ejercicio intenso tienden a bajarlo.
  • Betabloqueantes: pueden enmascarar los síntomas de aviso de la hipoglucemia, como el temblor y las palpitaciones. No están prohibidos, pero cambian cómo se siente una bajada.
  • Cambiar de marca, de tipo o de concentración de insulina es en sí mismo un cambio de tratamiento. La ficha técnica europea es tajante: debe hacerse «bajo estricta supervisión médica».

Preguntas frecuentes

¿La insulina glargina se pone de día o de noche?

Puede ser a cualquier hora del día, según la ficha técnica, con una condición: que sea siempre la misma hora. Muchas personas la ponen por la noche por comodidad, pero eso es costumbre, no obligación. Si te cuesta acordarte de noche, coméntalo en consulta antes de cambiar el horario por tu cuenta.

¿La insulina glargina se puede mezclar con otra insulina en la misma jeringa?

No. La instrucción de la etiqueta es explícita: no diluir ni mezclar la glargina con ninguna otra insulina ni con ninguna otra solución. Si usas dos insulinas, van en dos inyecciones separadas.

¿Puedo prestarle mi pluma de insulina a un familiar si le cambio la aguja?

Nunca. La etiqueta lo dice con esas palabras: las plumas precargadas no deben compartirse jamás entre pacientes, ni siquiera cambiando la aguja. El riesgo es de transmisión de infecciones de transmisión sanguínea.

¿Empezar insulina significa que mi diabetes se descontroló?

No necesariamente. En la diabetes tipo 2, la producción propia de insulina va disminuyendo con los años, y llega un momento en que las pastillas no bastan. Necesitar insulina refleja la evolución natural de la enfermedad, no un castigo por haberlo hecho mal.

¿Cómo se guarda la insulina glargina?

Sin abrir, en la nevera entre 2 y 8 °C, sin congelar. Una vez en uso, se conserva a temperatura ambiente por debajo de 30 °C y protegida de la luz y el calor directo, durante un plazo limitado que depende del producto y del envase: para la glargina de 100 unidades/ml la ficha europea habla de un máximo de 4 semanas, y para la de 300 unidades/ml, de hasta 6 semanas. Revisa siempre el prospecto de tu presentación concreta.


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Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 10 de septiembre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • U.S. Food and Drug Administration. Lantus (insulin glargine injection) — Prescribing Information. accessdata.fda.gov
  • U.S. Food and Drug Administration. Toujeo (insulin glargine injection) 300 units/mL — Prescribing Information. accessdata.fda.gov
  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Lantus SoloStar 100 unidades/ml. cima.aemps.es
  • European Medicines Agency. Toujeo — Resumen de las características del producto. ema.europa.eu
  • American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes 2025, sección 9: Pharmacologic Approaches to Glycemic Treatment. diabetesjournals.org