La empagliflozina nació como un medicamento para la diabetes tipo 2, pero hoy se receta también a personas que nunca han tenido azúcar alta. Entender por qué cambió de papel es la mejor forma de entender qué hace en tu cuerpo.
La empagliflozina es una pastilla que hace que el riñón elimine azúcar por la orina. Se usa para bajar la glucosa en la diabetes tipo 2, para proteger el corazón en la insuficiencia cardiaca y para frenar el deterioro del riñón en la enfermedad renal crónica. Se toma una vez al día, por la mañana, con o sin alimentos.
Lo esencial en 30 segundos
- Pertenece al grupo de los inhibidores de SGLT2 (unas proteínas del riñón que reabsorben azúcar). Al bloquearlas, el azúcar sobrante se va por la orina.
- Tiene tres usos aprobados distintos: diabetes tipo 2, insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica. No todas las personas que la toman son diabéticas.
- La dosis habitual de referencia es de 10 mg una vez al día por la mañana, que en diabetes puede subirse a 25 mg. Quien define la dosis es tu médico.
- Los efectos adversos más típicos son infecciones por hongos en los genitales, infecciones urinarias y orinar más de lo habitual.
- Señal de alarma: náuseas, vómitos, respiración agitada o aliento afrutado, aunque el azúcar esté normal. Puede ser cetoacidosis y hay que ir a emergencia.
Para qué sirve
Cuando salió al mercado, la empagliflozina era simplemente otro medicamento para bajar la glucosa. Lo que cambió su historia fueron los estudios grandes que se hicieron después: no solo bajaba el azúcar, sino que las personas que la tomaban se hospitalizaban menos por problemas del corazón y perdían función renal más despacio. Eso la convirtió en un medicamento de tres frentes.
Diabetes tipo 2. Se usa junto con la dieta y el ejercicio para mejorar el control de la glucosa en adultos y en menores desde los 10 años. Suele acompañar a otros tratamientos, no reemplazarlos.
Insuficiencia cardiaca. En adultos con insuficiencia cardiaca reduce el riesgo de muerte de causa cardiovascular y de tener que ingresar al hospital por descompensación. Este beneficio se ha visto tanto cuando el corazón bombea débil como cuando bombea con fuerza conservada, y también en personas sin diabetes.
Enfermedad renal crónica. En adultos con daño renal que tiende a progresar, enlentece la caída del filtrado glomerular (la medida de cuánto trabaja el riñón) y reduce el riesgo de llegar a diálisis.
Por eso, si tu médico te la recetó y tú no eres diabético, no hay ningún error: te la dio por el corazón o por el riñón.
Cómo funciona
Imagina que el riñón es una planta de reciclaje. Todo el día filtra la sangre y, de lo que filtra, decide qué tira y qué recupera. El azúcar está en la lista de «recuperar siempre»: el riñón la rescata casi por completo y la devuelve a la sangre, porque durante casi toda la historia humana perder azúcar fue un mal negocio.
La empagliflozina apaga esa cinta transportadora. Bloquea el transportador SGLT2, que es el operario encargado de rescatar la glucosa, y entonces una parte del azúcar sigue de largo y sale por la orina. El resultado inmediato es que baja la glucosa en sangre sin obligar al páncreas a producir más insulina.
Pero con el azúcar se va también agua y algo de sal. Eso descarga al corazón de volumen, baja un poco la presión y alivia la presión dentro del propio riñón. Esa segunda parte, la del agua y la sal, es la que mejor explica por qué funciona en personas sin diabetes. También explica por qué al principio orinas más y por qué la báscula suele bajar un poco.
Cómo se toma
Los rangos que siguen son información de referencia, tomados de las fichas de las agencias reguladoras. Quien define tu dosis es tu médico tratante, y no debe cambiarse por cuenta propia.
- Dosis habitual de inicio: 10 mg una vez al día, por la mañana, con o sin alimentos.
- Ajuste para control de la glucosa: en diabetes tipo 2 puede subirse a 25 mg al día si la persona tolera bien la dosis menor y necesita más control.
- Para corazón y riñón: la dosis estudiada es de 10 mg al día. Subirla no aporta más protección.
- Antes de empezar se pide una evaluación de la función renal, y luego se repite periódicamente.
Se recomienda tomarla por la mañana por una razón práctica: como aumenta la orina, tomarla de noche interrumpe el sueño. Si un día se te olvida, se toma en cuanto te acuerdes; si ya casi es la hora de la siguiente, se salta la olvidada. Nunca se toman dos juntas.
Un detalle que casi nadie conoce: antes de una cirugía mayor o de un ayuno prolongado, la ficha del medicamento indica suspenderla al menos tres días antes. Esto reduce el riesgo de cetoacidosis. No lo decides tú: avisa a tu cirujano y a tu anestesiólogo de que la tomas, y ellos indicarán cuándo pararla y cuándo retomarla.
Efectos secundarios
| Frecuencia | Qué puedes notar |
|---|---|
| Frecuentes | Infecciones por hongos en los genitales (más en mujeres, pero también en hombres), infecciones urinarias, orinar más cantidad y más veces, sed, baja discreta de peso. |
| Poco frecuentes | Mareo al ponerse de pie por deshidratación, estreñimiento, picazón, aumento del colesterol en los análisis, bajadas de azúcar cuando se combina con insulina o con sulfonilureas. |
| Señales de alarma | Ir a emergencia hoy mismo si aparece: náuseas y vómitos persistentes con respiración rápida, dolor abdominal o aliento con olor dulce o afrutado (posible cetoacidosis, incluso con azúcar normal); dolor, enrojecimiento o hinchazón en genitales o entre los genitales y el ano acompañado de fiebre o malestar general; fiebre alta con dolor lumbar y ardor al orinar; hinchazón de labios, lengua o cara. |
Dos aclaraciones útiles. La primera: las infecciones por hongos son el efecto que más consultas genera, son molestas pero tratables, y no son motivo para abandonar el medicamento por tu cuenta. La segunda: la cetoacidosis con azúcar normal es rara, pero es peligrosa justamente porque el glucómetro no te avisa. Por eso el síntoma manda sobre el número.
Quién no debe tomarlo
- Personas con alergia conocida a la empagliflozina o a algún componente del comprimido.
- Diabetes tipo 1: no está indicada, porque el riesgo de cetoacidosis es marcadamente mayor.
- Embarazo: no se recomienda en el segundo y tercer trimestre por los efectos observados sobre el riñón del feto en estudios en animales. Si estás embarazada o planeas estarlo, consúltalo antes.
- Lactancia: tampoco se recomienda mientras se amamanta.
- Función renal muy reducida: para bajar el azúcar deja de ser útil cuando el filtrado glomerular cae por debajo de 30. Para las indicaciones de corazón y riñón se ha estudiado en personas con filtrados más bajos, así que aquí la decisión depende de para qué te la recetaron.
- Se usa con precaución en adultos mayores, en quienes toman diuréticos y en quienes ya tienen tendencia a deshidratarse o a marearse al pararse.
Interacciones importantes
La empagliflozina tiene pocas interacciones farmacológicas graves, pero las que tiene son de sentido común y conviene conocerlas.
- Insulina y sulfonilureas (glibenclamida, glimepirida). La combinación aumenta el riesgo de hipoglucemia. Es frecuente que al añadir empagliflozina el médico baje la dosis de estos.
- Diuréticos como la furosemida o la hidroclorotiazida. Ambos te hacen orinar: juntos pueden deshidratarte y bajarte la presión más de la cuenta.
- Antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco) usados de forma continua. Sumados a la empagliflozina y a un diurético, castigan al riñón. Para dolor puntual suele no haber problema; el riesgo está en el uso diario sostenido.
- Alcohol en exceso y dietas muy bajas en carbohidratos. No son medicamentos, pero suben el riesgo de cetoacidosis. Si haces ayunos largos o dietas cetogénicas, coméntalo en consulta.
- Un aviso sobre los análisis: mientras la tomas, la glucosa aparecerá positiva en el examen de orina. Es esperable, no significa que el tratamiento esté fallando.
Preguntas frecuentes
¿La empagliflozina sirve para adelgazar?
Suele acompañarse de una pérdida discreta de peso, porque se eliminan calorías en forma de azúcar por la orina y algo de líquido. Pero no es un medicamento para adelgazar ni está aprobado para eso, y la bajada tiende a estabilizarse. Usarla con ese fin, sin indicación médica, expone a sus riesgos sin el beneficio para el que fue diseñada.
¿Puedo tomarla si no tengo diabetes?
Sí, si te la recetaron por insuficiencia cardiaca o por enfermedad renal crónica. En esas dos indicaciones el beneficio se demostró también en personas sin diabetes. En quien no tiene diabetes, además, casi no produce hipoglucemia por sí sola.
¿Tengo que beber más agua?
Conviene mantener una buena hidratación, sobre todo los primeros días, en climas calurosos o si tienes vómitos o diarrea. Pero no significa forzar litros de agua: en insuficiencia cardiaca puede haber una indicación de limitar líquidos, y esa indicación manda. Pregúntale a tu médico cuál es tu caso.
¿Qué hago si me enfermo con vómitos o diarrea?
Esas son las situaciones de mayor riesgo, porque se juntan la deshidratación y el ayuno. Muchos equipos médicos entregan a sus pacientes instrucciones escritas para «días de enfermedad», que pueden incluir pausar temporalmente el medicamento. Si no las tienes, comunícate con tu médico ese mismo día en lugar de decidirlo solo.
¿Es lo mismo que la metformina?
No. Son familias distintas: la metformina actúa sobre todo en el hígado y no elimina azúcar por la orina. Se usan mucho juntas, y de hecho existen comprimidos que combinan ambas. No compiten entre sí, se complementan.
Sigue leyendo: cuándo hay que ajustar la dosis según el riñón, por qué aumentan las infecciones por hongos, a qué hora del día conviene tomarla, en qué se diferencia de la dapagliflozina y con qué nombres se vende en Latinoamérica.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 8 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- U.S. Food and Drug Administration. JARDIANCE (empagliflozin tablets) — Prescribing Information.
- European Medicines Agency. Jardiance — Ficha técnica o resumen de las características del producto.
- Packer M, et al. Cardiovascular and Renal Outcomes with Empagliflozin in Heart Failure. N Engl J Med.
- The EMPA-KIDNEY Collaborative Group. Long-Term Effects of Empagliflozin in Patients with Chronic Kidney Disease.
- MedlinePlus. Empagliflozina. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
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