Es el efecto adverso que más consultas genera con este medicamento, y también el que más abandonos silenciosos provoca por vergüenza. Conviene hablarlo con nombre y apellido.
La empagliflozina hace que salga azúcar por la orina, y esa azúcar es alimento para los hongos que viven normalmente en la piel y las mucosas genitales. Por eso las candidiasis genitales se vuelven más frecuentes: en los estudios afectaron a alrededor del 5 % de las mujeres y al 2-3 % de los hombres, frente a cifras claramente menores con placebo.
En 30 segundos
- La causa es simple: orina con azúcar en una zona húmeda y cálida. El hongo no llega de fuera, ya estaba ahí y encuentra alimento.
- Es más frecuente en mujeres, y más aún en quienes ya tenían candidiasis a repetición antes de empezar.
- Suele aparecer en los primeros meses, responde al tratamiento antifúngico habitual y no obliga a abandonar el medicamento.
- Señal de alarma: dolor intenso en genitales o en la zona entre genitales y ano, con enrojecimiento, hinchazón y fiebre. Eso no es una candidiasis y exige emergencia hoy.
Por qué ocurre
La Candida es un hongo que convive con nosotros sin causar problemas la mayor parte del tiempo. Necesita dos cosas para multiplicarse: humedad y alimento. La zona genital le da lo primero de forma natural; la empagliflozina le añade lo segundo.
Al bloquear la recuperación de azúcar en el riñón, el medicamento hace que se eliminen decenas de gramos de glucosa al día por la orina. Esa orina pasa por los genitales varias veces al día y deja un residuo dulce. Es literalmente cambiar la dieta del hongo.
Esto explica por qué el efecto es tan predecible y por qué le pasa también a gente sin diabetes que toma el medicamento por el corazón o el riñón. No depende de que tu azúcar en sangre esté alta: depende de la orina.
Cómo se reconoce
En mujeres suele manifestarse como picazón intensa en la vulva, ardor, enrojecimiento y un flujo blanco espeso, sin mal olor. En hombres, como enrojecimiento y picazón en el glande y el prepucio, a veces con una capa blanquecina y molestia al retraer la piel; es más frecuente en quienes no están circuncidados.
Conviene no confundirla con una infección urinaria, que también es más frecuente con este medicamento pero se siente distinto: ardor al orinar, urgencia y ganas constantes, con o sin dolor en la parte baja del abdomen. Son cuadros diferentes y llevan tratamientos diferentes, así que vale la pena describir bien los síntomas en la consulta.
Qué ayuda a prevenirlo
Ninguna de estas medidas elimina el riesgo, pero todas apuntan al mismo objetivo: que la zona pase menos tiempo húmeda y azucarada.
- Higiene genital diaria con agua y jabón suave, y secado cuidadoso después.
- Ropa interior de algodón y evitar prendas muy ajustadas o sintéticas durante muchas horas.
- Cambiarse pronto la ropa de baño o de deporte mojada.
- No usar duchas vaginales ni desodorantes íntimos: alteran la flora y suelen empeorar el problema.
- Mantener una buena hidratación, salvo que tengas indicación médica de restringir líquidos.
- Si tenías candidiasis a repetición antes de empezar, dilo en consulta: es información que cambia el seguimiento.
La señal de alarma que no se puede pasar por alto
Las fichas de todos los inhibidores de SGLT2 llevan una advertencia sobre una complicación rara pero grave: la gangrena de Fournier, una infección destructiva de los tejidos del periné, la zona que va desde los genitales hasta el ano. Es poco frecuente, se ha descrito en hombres y en mujeres, y necesita cirugía urgente.
No se parece a una candidiasis. Aquí lo que domina es el dolor: dolor intenso y creciente en genitales o periné, con enrojecimiento, hinchazón y calor de la zona, acompañado de fiebre o de sensación de estar francamente enfermo. Si eso aparece, hay que ir a emergencia el mismo día, no esperar a la cita ni probar cremas.
Decirlo no es alarmismo: es que el pronóstico depende casi por completo de cuántas horas pasan hasta que alguien la reconoce.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que dejar la empagliflozina si me dio hongos?
Casi nunca. La conducta habitual es tratar la infección y continuar con el medicamento, porque el beneficio para el corazón o el riñón pesa mucho más que una candidiasis tratable. Solo si los episodios se repiten sin control tu médico valorará alternativas. Esa valoración es suya, no una decisión para tomar en casa.
¿Puedo comprar el antifúngico sin receta?
Lo prudente es que la primera vez te la vea un profesional, porque los síntomas de una candidiasis, una infección urinaria y otras infecciones genitales se solapan bastante y el tratamiento cambia según cuál sea. Autotratarse a ciegas retrasa el diagnóstico correcto.
¿Es contagioso para mi pareja?
La candidiasis genital no se considera una infección de transmisión sexual en sentido estricto, pero sí puede haber síntomas en la pareja. Si tu pareja tiene molestias, lo razonable es que consulte también; si no las tiene, no suele tratarse de forma rutinaria.
Sigue leyendo: la ficha completa de la empagliflozina y en qué se diferencia de la metformina.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 8 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- U.S. Food and Drug Administration. JARDIANCE (empagliflozin tablets) — Prescribing Information. Secciones de reacciones adversas y advertencias.
- European Medicines Agency. Jardiance — Ficha técnica.
- MedlinePlus. Empagliflozina. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.