Casi todos los artículos sobre medicamentos nuevos cuentan éxitos o fracasos científicos. Este cuenta otra cosa: un fármaco al que le fue bien en los estudios, que no tuvo problemas de seguridad, y que aun así está detenido. Entender por qué explica bastante sobre cómo funciona de verdad la medicina.
En 30 segundos
- Zerlasirán es un fármaco de Silence Therapeutics que apaga la producción de lipoproteína(a) en el hígado, igual que olpasirán y lepodisirán.
- Inyección bajo la piel cada 16 o 24 semanas. Redujo la Lp(a) más de un 80% de media sostenida, con picos cercanos al 99%.
- Se toleró bien, sin problemas de seguridad relevantes.
- Nunca llegó a la fase 3. La empresa detuvo su desarrollo mientras busca un socio que lo financie.
- Hoy es un fármaco en pausa, no un fármaco fracasado. La diferencia importa.
Lo que sí logró
El estudio se llamó ALPACAR-360 e incluyó a 178 personas con enfermedad cardiovascular y la lipoproteína(a) elevada. Se presentó en el congreso de la American Heart Association y se publicó en JAMA, una de las revistas médicas más exigentes que existen.
Los resultados fueron buenos por donde se los mire: reducciones superiores al 80% mantenidas a lo largo de 36 semanas, y en el momento de máximo efecto, caídas de hasta el 99%.
Su aporte más original: medir el promedio, no el pico
Este estudio hizo algo que ningún otro del campo había hecho, y es una idea que vale la pena entender.
Cuando un medicamento se pone cada cuatro o seis meses, su efecto no es plano: es fuerte justo después de la inyección y se va desgastando hasta la siguiente. Si mides solo en el mejor momento, obtienes una cifra espectacular que no refleja lo que vive el paciente el resto del tiempo.
La distinción que cambia cómo lees estas noticias: no es lo mismo el pico que el promedio en el tiempo. Zerlasirán llegó a bajar la Lp(a) un 99% en su mejor momento, pero el número honesto —el que promedia todo el intervalo, incluidas las semanas en que el efecto ya se estaba yendo— es «más del 80%».
Piensa en un analgésico que quita el dolor por completo durante cuatro horas y luego deja de funcionar. Decir que «elimina el dolor al 100%» es cierto y engañoso a la vez. Lo que importa para tus arterias no es tu mejor día del trimestre: es el conjunto.
Que este equipo eligiera reportar la cifra menos favorecedora dice algo bueno de su honestidad científica. Y a la vez explica por qué, en las comparaciones rápidas de internet, zerlasirán parece peor que sus competidores: en buena parte está midiéndose con una regla más estricta.
Los datos de desgaste también son informativos. Unos 200 días después de la inyección, la reducción seguía en torno al 90% con las dosis mayores, pero bajaba al 60% con la dosis menor. Ese contraste es exactamente lo que sirve para decidir cada cuánto habría que aplicarlo.
Entonces, ¿por qué se detuvo?
No por seguridad. No por falta de eficacia. Por dinero.
El siguiente paso obligatorio era un estudio de desenlaces: miles de participantes seguidos durante años para ver si bajar la Lp(a) evita infartos. Los que están en marcha para otros fármacos incluyen entre 7.000 y más de 10.000 personas.
Un ensayo así cuesta cientos de millones de dólares y tarda entre cinco y siete años. Novartis, Amgen y Eli Lilly pueden asumirlo. Una compañía biotecnológica pequeña, no.
Silence Therapeutics decidió pausar el desarrollo de zerlasirán mientras busca un socio que lo lleve adelante, y concentrar sus recursos en otro de sus fármacos, dirigido a una enfermedad de la sangre. Es una decisión empresarial perfectamente racional.
Lo que este caso enseña: que un medicamento no exista no significa que no funcione. Significa que nadie ha pagado por demostrarlo.
El desarrollo de fármacos no es solo un filtro científico: también es un filtro económico. Lo que llega a tu farmacia pasó por las dos aduanas, y a veces se queda en la segunda. Esto es especialmente visible en enfermedades poco frecuentes y en países pequeños, donde el problema casi nunca es que falte la molécula.
Hay un matiz que juega a favor de zerlasirán: si el estudio de otro fármaco demuestra que bajar la Lp(a) evita infartos, el riesgo científico desaparece de golpe para todos. Encontrar socio sería mucho más fácil. Su suerte depende, en buena medida, de resultados que no son suyos.
Cómo queda el panorama
| Fármaco | Situación |
|---|---|
| Pelacarsén | Resultado pendiente, retrasado |
| Olpasirán | Estudio completo, en seguimiento |
| Lepodisirán | Estudio reclutando |
| Muvalaplina | Estudio reclutando, es una pastilla |
| Zerlasirán | En pausa, buscando financiamiento |
Para ti, como paciente, el cambio práctico es nulo: ninguno de los cinco está aprobado en ningún país. Pero la fila importa, porque cada uno que se cae reduce la competencia futura, y menos competencia casi siempre significa precios más altos cuando estos tratamientos por fin lleguen a la región.
Preguntas frecuentes
¿Está cancelado?
No es lo mismo pausado que cancelado. La empresa mantiene el programa y busca un socio. Si lo encuentra, puede retomarse; si pasan años sin que aparezca, en la práctica se apaga solo.
¿Entonces los resultados no valen?
Valen, y siguen publicados en JAMA. Lo que falta no son datos de que baja la Lp(a): eso está demostrado. Falta saber si eso se traduce en menos infartos, que es la pregunta abierta para toda esta familia de fármacos.
¿Pasa seguido esto?
Más de lo que se cree, y casi nunca sale en las noticias. Los fracasos científicos se publican; las pausas por falta de financiamiento aparecen en informes a inversionistas que casi nadie lee.
Sigue leyendo: qué es la lipoproteína(a) y por qué nunca te la midieron, y el estudio que va a decidir el futuro de todo este campo.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística
Revisado el 16 de agosto de 2026. Conoce al autor · Conflictos de interés
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. Zerlasirán es un fármaco en investigación: no está aprobado en ningún país.
Referencias
- Nissen SE, Wang Q, Nicholls SJ, et al. Zerlasiran — A Small-Interfering RNA Targeting Lipoprotein(a). JAMA, 2024. Ensayo ALPACAR-360 (NCT05537571).
- Silence Therapeutics. Resultados a 48 semanas de ALPACAR-360 y comunicaciones a inversionistas sobre el programa de zerlasirán.
- Presentación de ALPACAR-360, American Heart Association Scientific Sessions 2024.
Un comentario sobre “Zerlasirán: el fármaco que funcionaba y se quedó a mitad de camino”