Diranersen: el fármaco contra el alzhéimer que dio buenos resultados y aun así falló su objetivo principal

Si buscas noticias sobre este fármaco vas a encontrar titulares entusiastas. También vas a encontrar, si escarbas, que su estudio no cumplió el objetivo que se había fijado de antemano. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y la explicación es una de las más interesantes que he leído este año.

En 30 segundos

  • Diranersen es un fármaco en investigación de Biogen e Ionis contra la proteína tau, una de las dos que se acumulan en el cerebro con el alzhéimer.
  • Se aplica mediante punción lumbar, directamente en el líquido que rodea la médula espinal.
  • En un estudio de 416 personas con alzhéimer temprano, frenó el deterioro entre un 26% y un 50% según la prueba usada, y redujo la tau del cerebro.
  • No cumplió su objetivo principal, y el motivo es que la dosis más baja funcionó mejor que las altas.
  • Biogen lo llevará a fase 3. No está aprobado en ningún país y faltan años.

Las dos proteínas del alzhéimer

En el cerebro de una persona con alzhéimer se acumulan dos proteínas anormales: el amiloide, que forma placas entre las neuronas, y la tau, que forma ovillos dentro de ellas.

Durante veinte años, casi todo el esfuerzo farmacéutico apuntó al amiloide. De ahí salieron los primeros fármacos aprobados que modifican la enfermedad, con beneficios reales pero modestos.

La tau siempre fue el otro sospechoso, y con un argumento fuerte a su favor: su acumulación se correlaciona mucho mejor con los síntomas que la del amiloide. Hay personas con el cerebro lleno de placas y la memoria intacta; eso casi no ocurre con la tau.

Diranersen es de los primeros intentos serios de atacarla. Y no elimina la tau ya formada: le da instrucciones a la neurona para que fabrique menos. Es la misma tecnología antisentido de la que hablamos con pelacarsén, aplicada al cerebro.

Eso obliga a una incomodidad importante: como estas moléculas no cruzan la barrera que protege el cerebro, hay que inyectarlas mediante punción lumbar, cada tres o seis meses. No es un procedimiento terrible, pero tampoco es tomarse una pastilla.

Qué mostró el estudio

El estudio se llamó CELIA e incluyó a 416 adultos con alzhéimer temprano durante 18 meses, comparados contra placebo. Se probaron tres esquemas de dosis.

Con la dosis de 60 mg cada seis meses, frente a placebo:

PruebaDeterioro frenado
Escala clínica global (CDR-SB)26%
Prueba cognitiva ADAS-Cog1342%
Minimental (MMSE)50%
Escala funcional iADRS30%

Además, todas las dosis redujeron la tau del líquido cefalorraquídeo entre un 50% y un 65%, con descensos también en las imágenes cerebrales.

Es la primera vez que un fármaco dirigido a la tau muestra a la vez efecto sobre la proteína y sobre los síntomas. Por eso llamó tanto la atención.

Y sin embargo, falló

Esta es la parte que casi ningún titular explica.

El objetivo principal del estudio no era «que funcione». Era demostrar una respuesta dependiente de la dosis: que a más medicamento, más beneficio. Es una forma habitual y razonable de plantear un estudio de fase 2, porque si el efecto crece con la dosis, eso apoya que el efecto es real y no casualidad.

Pero pasó lo contrario: la dosis más baja fue la que mejor funcionó. Como el patrón esperado no apareció, el estudio no cumplió su objetivo principal, aunque los resultados clínicos fueran buenos.

Por qué esto importa y no es un tecnicismo: cuando un estudio falla su objetivo principal, todo lo demás pasa a ser exploratorio. No deja de ser interesante, pero deja de ser prueba.

Hay tres motivos concretos para la cautela. Primero, el grupo que mejor resultado dio tenía solo 60 personas: con grupos pequeños, el azar hace de las suyas. Segundo, se midieron muchas escalas distintas, y cuantas más mides, más fácil es que alguna salga bien por casualidad. Tercero, un resultado que aparece justo donde no se esperaba es exactamente el tipo de hallazgo que a veces se desvanece al repetir el estudio.

Nada de esto significa que el fármaco no funcione. Significa que todavía no está demostrado, y que por eso hace falta la fase 3.

Dicho lo cual, el resultado biológico sí es sólido y consistente: la tau bajó con todas las dosis. Eso, al menos, confirma que el mecanismo hace lo que se esperaba que hiciera.

Qué significa «frenar el deterioro un 26%»

Aquí necesito ser muy claro, porque es donde más se malinterpretan estas noticias.

Frenar el deterioro no es mejorar. Los participantes que recibieron el fármaco siguieron empeorando: solo empeoraron algo más despacio que los del grupo placebo.

Ningún tratamiento existente ni en investigación devuelve los recuerdos perdidos ni recupera las neuronas muertas. Lo que se persigue hoy es ganar tiempo: meses de mayor autonomía, de reconocer a los hijos, de poder seguir una conversación.

Para una familia que cuida a alguien con alzhéimer, ese tiempo puede valer muchísimo. Pero merece llamarse por su nombre y no confundirse con una cura.

La otra pregunta pendiente es si un 26% en una escala se traduce en algo que la familia realmente note en casa. Los estudios miden puntajes; la vida se mide en si la persona puede vestirse sola. Esa correspondencia no siempre es directa, y es una de las discusiones más honestas y menos resueltas de la neurología actual.

Qué hacer con esto hoy

Nada distinto, y lo digo con todo el respeto por lo difícil que es leer eso.

Diranersen no está aprobado en ningún país, recién va a empezar su estudio decisivo y hablar de disponibilidad antes de varios años sería engañarte.

Lo que sí conviene saber:

  • El diagnóstico temprano importa cada vez más. Todos estos fármacos se estudian en etapas iniciales, cuando aún hay neuronas que proteger. Si notas fallos de memoria que interfieren con la vida diaria en ti o en un familiar, consultar pronto ya no es solo para «ponerle nombre».
  • Hay factores de riesgo modificables. Controlar la presión arterial, la diabetes y la audición, mantener actividad física y vida social, y no fumar tienen impacto medible sobre el riesgo de demencia. No es un consuelo: es lo mejor que la evidencia ofrece hoy.
  • Los ensayos clínicos son una vía real. Si hay un centro de investigación en tu país, preguntar por estudios en curso es legítimo y a veces la única forma de acceder a lo nuevo.

Una advertencia que en alzhéimer es especialmente necesaria: ninguna clínica, suplemento, terapia con células madre ni «tratamiento avanzado» ofrecido por internet cura ni revierte esta enfermedad. La desesperación de las familias es un mercado, y uno grande.

Si alguien te promete recuperar la memoria de tu padre o tu madre a cambio de dinero, no está ofreciendo medicina. Consúltalo siempre con el neurólogo tratante antes de pagar nada.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor que los fármacos contra el amiloide ya aprobados?

No se sabe: nunca se han comparado entre sí. Las cifras publicadas son de estudios distintos, con pacientes y escalas distintas, y eso no permite comparar. A futuro, lo más probable es que se combinen antes que compitan.

¿La punción lumbar es peligrosa?

Es un procedimiento habitual en neurología, con riesgos bajos en manos entrenadas. El efecto más común es dolor de cabeza en los días siguientes. Repetirla cada seis meses durante años es una carga distinta a hacerla una vez, y eso pesará en la decisión.

¿Serviría para alguien con alzhéimer avanzado?

No se está estudiando en esa etapa. Todos estos tratamientos se prueban en fases iniciales, porque la lógica es proteger lo que queda, no recuperar lo perdido.

¿Cuándo se sabrá si funciona de verdad?

La fase 3 recién se va a iniciar. Un estudio así en alzhéimer dura años, y después vendrían la revisión regulatoria y el registro país por país.


Sigue leyendo: todas las fichas sobre medicamentos para el alzhéimer y las demencias.

Cuidar a alguien con demencia es agotador y suele hacerse en silencio. Si estás en esa situación, pedir apoyo —médico, psicológico o de asociaciones de familiares— no es un lujo: forma parte del tratamiento.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística
Revisado el 16 de agosto de 2026. Conoce al autor · Conflictos de interés

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. Diranersen es un fármaco en investigación: no está aprobado en ningún país.

Referencias

  • Biogen. Resultados del estudio fase 2 CELIA de diranersen (BIIB080), mayo de 2026, y presentación completa en la Alzheimer’s Association International Conference (AAIC) 2026, Londres.
  • Mummery CJ, et al. Tau-targeting antisense oligonucleotide MAPTRx in mild Alzheimer’s disease: a phase 1b randomized, placebo-controlled trial. Nat Med. 2023;29(6):1437-1447.
  • Edwards AL, et al. Exploratory Tau Biomarker Results From a Multiple Ascending-Dose Study of BIIB080 in Alzheimer Disease. JAMA Neurol. 2023;80(12):1344-1352.
  • Ionis Pharmaceuticals. Comunicados sobre el programa de diranersen, 2026.

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