De todas las gliptinas, la vildagliptina es la única que exige vigilar el hígado con análisis programados. No es porque sea peligrosa, sino porque la alteración que puede causar no se siente: hay que buscarla.
La vildagliptina puede elevar las enzimas del hígado en una minoría de personas, casi siempre sin síntomas y de forma reversible al suspenderla. Por eso la ficha técnica pide un análisis hepático antes de empezar y cada tres meses durante el primer año. Los síntomas que obligan a consultar el mismo día son la piel u ojos amarillos, la orina muy oscura y el cansancio inusual con náuseas.
En 30 segundos
- Análisis obligatorio antes de empezar y luego cada tres meses el primer año; después, de forma periódica.
- Las alteraciones de los análisis son poco frecuentes (hasta 1 de cada 100 personas) y la hepatitis es rara.
- Si ALT o AST se mantienen tres veces por encima del límite normal, se interrumpe el tratamiento.
- Ictericia, orina oscura o cansancio extremo con náuseas: consulta hoy mismo.
Qué le pasa al hígado con la vildagliptina
El hígado es el laboratorio del cuerpo: filtra, transforma y desecha. Cuando una de sus células sufre, suelta al torrente sanguíneo unas enzimas llamadas transaminasas —las conocerás en el análisis como ALT (o TGP) y AST (o TGO)—. Que suban no significa que el hígado esté dañado de forma permanente; significa que algo lo está irritando.
Con la vildagliptina, esa irritación es poco frecuente: las pruebas de función hepática alteradas figuran en la categoría de hasta 1 de cada 100 personas. Los casos de hepatitis (inflamación real del hígado) son raros y se conocen sobre todo por las notificaciones posteriores a la comercialización.
El detalle clave es que casi siempre es asintomática. La persona se siente perfectamente bien mientras sus transaminasas suben. Y en la mayoría de los casos descritos, los valores volvieron a la normalidad después de suspender el medicamento. Esa es la razón de los controles: detectar algo que no avisa, y retirarlo antes de que avise.
El calendario de análisis, explicado
La ficha técnica es bastante concreta en esto, y vale la pena que lo sepas para no perderte ningún control:
- Antes de la primera pastilla: un análisis basal. Sirve para dos cosas: tener un punto de partida y descartar que ya partas con las transaminasas altas.
- Primer año: control cada tres meses. Son cuatro análisis, y no son negociables aunque te sientas bien. Precisamente porque te sientes bien.
- Después del primer año: controles periódicos, con la frecuencia que indique tu médico.
Hay un punto de partida que descarta el tratamiento: si tus transaminasas ya están más de tres veces por encima del límite superior normal antes de empezar, la vildagliptina no debe utilizarse. Lo mismo ocurre si tienes insuficiencia hepática.
Qué pasa si el análisis sale alterado
Un valor levemente alto no equivale automáticamente a suspender. Lo que hace tu médico es interpretarlo en contexto: cuánto subió, si se mantiene en un segundo análisis, si hay otros medicamentos o causas en juego (alcohol, hígado graso, otras pastillas).
La ficha técnica marca dos escenarios en los que se interrumpe el tratamiento:
- Cuando ALT o AST se mantienen tres veces o más por encima del límite normal de forma persistente.
- Cuando aparece ictericia u otro signo de disfunción hepática.
Y hay una indicación que sorprende a muchos pacientes: una vez suspendida por este motivo, la vildagliptina no debe reiniciarse, incluso si los análisis se normalizan por completo. No es una medida exagerada: es lo que recomienda la ficha técnica, y por eso el plan pasa a ser otro medicamento, no «volver a probar».
Importante: esta decisión la toma tu médico. Si te llega un resultado alterado al correo o a la app del laboratorio, lo que corresponde es llevarlo a consulta, no suspender la pastilla por tu cuenta ni seguir tomándola como si nada.
Señales de alarma: cuándo no esperar al próximo control
Aunque lo habitual es que no haya síntomas, hay cuatro cosas que no se dejan para la próxima cita. Consulta hoy mismo o acude a emergencias si notas:
- Piel u ojos amarillos (ictericia). Es el signo más específico de que el hígado no está procesando bien la bilirrubina.
- Orina muy oscura, color té o cola, sin que estés deshidratado.
- Cansancio inusual, falta de apetito o náuseas que no se explican por otra cosa.
- Dolor intenso y persistente en la parte alta del abdomen, con o sin vómitos. Esto además puede apuntar a una pancreatitis, que es rara pero seria con esta familia de medicamentos.
Dos más, por si acaso, que no son del hígado pero sí motivo de consulta urgente con vildagliptina: ampollas o úlceras en la piel, y hinchazón de cara, labios o lengua con dificultad para respirar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tomar alcohol si uso vildagliptina?
La ficha técnica no describe una interacción directa entre la vildagliptina y el alcohol. Pero el alcohol es, por sí mismo, una de las causas más comunes de transaminasas altas, y eso complica interpretar tus análisis y controlar la diabetes. Si bebes, cuéntale cuánto y con qué frecuencia a tu médico antes del control: cambia la lectura del resultado.
Tengo hígado graso. ¿Puedo tomarla?
El hígado graso es muy frecuente en personas con diabetes tipo 2 y no aparece como una prohibición en la ficha técnica. Lo que importa es el punto de partida de tus transaminasas y si hay insuficiencia hepática. Con ALT o AST más de tres veces por encima del límite normal, no debe usarse. Es una valoración individual que tu médico hace con tu análisis delante.
¿Las otras gliptinas también exigen análisis de hígado?
No con este requisito. La sitagliptina, por ejemplo, no tiene una monitorización hepática exigida en su etiqueta; las elevaciones de enzimas figuran solo como notificaciones posteriores a la comercialización. Esta vigilancia programada es una característica propia de la vildagliptina, y suele ser uno de los factores que se pesan al elegir entre una y otra.
Sigue leyendo: la guía completa de la vildagliptina y, para comparar cómo se vigila otro órgano con una gliptina parecida, sitagliptina y riñón: cuándo hay que ajustar la dosis.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 7 de noviembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- AEMPS, Centro de Información de Medicamentos (CIMA). Ficha técnica de Galvus 50 mg comprimidos (vildagliptina). Secciones 4.2, 4.4 y 4.8. cima.aemps.es
- Agencia Europea de Medicamentos. Galvus (vildagliptina). Resumen de las características del producto. ema.europa.eu
- FDA. Januvia (sitagliptina). Prescribing Information, 2024. accessdata.fda.gov