Son primas hermanas: el mismo mecanismo, el mismo grupo, una toma al día y un perfil de efectos secundarios muy parecido. Toda la diferencia práctica se juega en un solo terreno, y es el riñón.
Sitagliptina y linagliptina bajan el azúcar por el mismo mecanismo y con una eficacia similar. La diferencia que importa es cómo salen del cuerpo: la sitagliptina se elimina por el riñón y necesita ajustar la dosis cuando el filtrado cae, mientras que la linagliptina se elimina casi toda por la bilis y se usa a 5 mg al día sin ajuste, con cualquier grado de insuficiencia renal.
En 30 segundos
- Lo que comparten: ambos son inhibidores de la DPP-4, una toma diaria, peso neutro y muy poca hipoglucemia si van solos.
- Riñón: la sitagliptina baja a 50 mg o 25 mg según el filtrado. La linagliptina se mantiene en 5 mg siempre, porque solo un 5 % se elimina por la orina.
- Dosis: sitagliptina 100 mg al día; linagliptina 5 mg al día. Son números muy distintos para efectos parecidos, y no significa que una sea más fuerte.
- Quién elige: tu médico, cruzando tu función renal, el resto de tu tratamiento y la disponibilidad real en tu país. No es una decisión que puedas o debas tomar cambiando de caja en la farmacia.
En qué se parecen (que es en casi todo)
Las dos pertenecen al grupo de los inhibidores de la DPP-4, conocidos coloquialmente como «gliptinas». Las dos bloquean la misma enzima, la que destruye las hormonas que tu intestino libera al comer y que le ordenan al páncreas soltar insulina. Al bloquearla, esas hormonas duran más y el páncreas responde mejor a cada comida.
De ahí se derivan las ventajas que comparten, y que son las razones por las que este grupo se usa tanto:
- Prácticamente no provocan hipoglucemia cuando van solas, porque su efecto depende de que estés comiendo.
- No hacen subir de peso.
- Se toman una vez al día, con o sin alimentos.
- Tienen pocas interacciones relevantes.
- Comparten las mismas advertencias: pancreatitis, reacciones de hipersensibilidad, dolor articular intenso y penfigoide ampolloso. Son advertencias de todo el grupo, no de una sola.
En cuanto a cuánto bajan la hemoglobina glucosilada, el parámetro con el que se mide el control del azúcar a tres meses, los dos se mueven en un rango similar y modesto. Ninguna gana a la otra por eficacia.
La diferencia que sí cambia la receta
Aquí está todo. La linagliptina tiene una vía de eliminación distinta al resto del grupo: según su ficha técnica, alrededor del 85 % de la dosis se elimina en cuatro días, un 80 % por las heces y solo un 5 % por la orina. Es decir, sale fundamentalmente por la bilis, no por el riñón.
La consecuencia práctica es directa y la recoge textualmente su ficha: en pacientes con insuficiencia renal, no se requiere ajuste de dosis de linagliptina. Da igual el grado. Tampoco se elimina de forma relevante con la hemodiálisis ni con la diálisis peritoneal.
La sitagliptina, en cambio, se elimina predominantemente por vía renal, y por eso su ficha fija tres escalones según el filtrado glomerular estimado:
| Función renal (eGFR) | Sitagliptina | Linagliptina |
|---|---|---|
| 45 o más | 100 mg al día | 5 mg al día |
| De 30 a menos de 45 | 50 mg al día | 5 mg al día |
| Menos de 30, o diálisis | 25 mg al día | 5 mg al día |
Estos rangos son información de referencia para que entiendas tu receta. Quien define la dosis es tu médico tratante, con tu análisis delante, y no debe cambiarse por cuenta propia.
Un detalle que confunde a mucha gente: 5 mg frente a 100 mg no significa que la linagliptina sea veinte veces más potente ni más peligrosa. Son moléculas distintas con afinidades distintas por la misma enzima. La dosis de cada medicamento es solo la cifra que hace falta para ese efecto concreto.
Qué dicen los ensayos de seguridad
Las dos tienen estudios grandes de desenlaces cardiovasculares, que es la prueba moderna que se exige a los tratamientos para la diabetes. Ninguna de las dos aumentó los eventos cardiovasculares mayores:
- Sitagliptina (ensayo TECOS): 14.671 participantes, unos 3 años de seguimiento medio. El desenlace combinado principal no difirió del placebo (cociente de riesgos 0,98; intervalo de confianza del 95 % de 0,88 a 1,09). Las hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca tampoco (cociente de riesgos 1,00).
- Linagliptina (ensayo CARMELINA): 6.979 participantes, 2,2 años de seguimiento mediano. Desenlace combinado principal sin diferencias (cociente de riesgos 1,02; de 0,89 a 1,17). Hospitalización por insuficiencia cardiaca, 0,90 (de 0,74 a 1,08).
- Linagliptina frente a glimepirida (ensayo CAROLINA): 6.033 participantes, 6,25 años de seguimiento mediano, sin diferencias en el desenlace principal.
La lectura razonable de todo esto: ambas son cardiovascularmente neutras. No protegen el corazón, pero tampoco lo perjudican. Si lo que buscas es un medicamento con beneficio cardiovascular o renal demostrado, este no es el grupo donde está, y eso es algo que tu médico ya tiene en cuenta al elegir.
Cómo se elige en la práctica
No hay una respuesta universal, y cualquier texto que te diga que una es «mejor» te está vendiendo algo. Estos son los criterios que de verdad pesan en consulta:
- Función renal bastante deteriorada o fluctuante: la linagliptina simplifica, porque evita recalcular la dosis en cada análisis.
- Función renal normal: las dos son opciones razonables, y suele decidir lo siguiente de la lista.
- Disponibilidad y coste en tu país: factor nada menor en Latinoamérica. La existencia de genéricos y la cobertura de tu seguro cambian mucho la decisión práctica.
- Combinaciones fijas disponibles: si ya tomas metformina, existir en un solo comprimido reduce el número de pastillas, y eso mejora la adherencia más de lo que parece.
- Tolerancia previa: si tuviste un efecto adverso con una, lo sensato no es cambiar a la otra sin más, porque las advertencias son de grupo.
Preguntas frecuentes
Tomo sitagliptina y me han dicho que la linagliptina es mejor para el riñón. ¿Debo cambiar?
No es una decisión que debas tomar tú, y «mejor para el riñón» es una simplificación. Ninguna de las dos protege el riñón: lo que ocurre es que la linagliptina no obliga a ajustar la dosis. Si tu función renal está bien y tu sitagliptina está en la dosis correcta, no hay un problema que resolver. Plántealo en consulta si tu filtrado ha bajado o si los ajustes se te hacen difíciles de seguir.
¿Puedo pasar de una a otra directamente?
El cambio entre gliptinas lo hace tu médico y suele ser sencillo, porque no requieren una retirada progresiva. Pero tiene que ser una indicación suya: nunca se sustituye un medicamento por otro «equivalente» por iniciativa propia ni por consejo del mostrador, aunque el grupo sea el mismo.
¿Puedo tomar las dos a la vez?
No. Son dos medicamentos del mismo grupo que bloquean la misma enzima: combinarlos no suma beneficio y sí suma riesgo. Es un error que ocurre de verdad cuando alguien tiene receta de dos médicos distintos y cada uno usa un nombre comercial diferente. Si tienes cajas de dos marcas que no reconoces, llévalas a tu farmacéutico antes de tomar nada.
Sigue leyendo: la guía completa de la sitagliptina y otra comparación del mismo grupo terapéutico, glimepirida o gliclazida.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 5 de noviembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- Ficha técnica estadounidense de JANUVIA (sitagliptina), en DailyMed: dailymed.nlm.nih.gov
- Ficha técnica europea de Trajenta (linagliptina), secciones 4.2 y 5.1 a 5.2, Agencia Europea de Medicamentos: ema.europa.eu
- McGill JB y cols. Eficacia y seguridad a largo plazo de linagliptina en diabetes tipo 2 con insuficiencia renal grave. Diabetes Care 2013;36(2):237-244. DOI 10.2337/dc12-0706.
- Ensayo TECOS, New England Journal of Medicine, 2015. DOI 10.1056/NEJMoa1501352.