Las dos se receta para lo mismo y muchas veces se tratan como intercambiables. No lo son: se diferencian en potencia, en duración, en lo que hacen con la glucosa y hasta en una alerta oficial de seguridad que solo afecta a una de ellas.
Ninguna es «mejor» en abstracto: la elección depende de tu función renal, tus cifras de presión, si tienes diabetes y qué más tomas. Dicho eso, la indapamida es más potente por miligramo, cubre mejor las 24 horas y es metabólicamente neutra; la hidroclorotiazida tiene una alerta oficial por cáncer de piel con uso prolongado. La decisión es de tu médico.
En 30 segundos
- Ninguna es tiazida verdadera… y ninguna lo parece: la hidroclorotiazida sí lo es; la indapamida no, es una sulfonamida con núcleo indol del grupo «tipo tiazida».
- Potencia: indapamida de liberación prolongada 1,5 mg equivale aproximadamente a hidroclorotiazida 25–50 mg.
- Metabolismo: la ficha técnica de la indapamida afirma que no interfiere con lípidos ni con glucosa, ni siquiera en personas con diabetes. La hidroclorotiazida sí aumentó triglicéridos y glucosa en comparaciones directas.
- Alerta de seguridad: existe una nota informativa oficial por riesgo de cáncer de piel no melanoma con hidroclorotiazida a dosis acumuladas altas. Para indapamida no existe esa alerta.
No son la misma familia, aunque lo parezca
La hidroclorotiazida es una tiazida en sentido estricto. La indapamida no: la etiqueta de la FDA dice literalmente que «difiere químicamente de las tiazidas en que no posee el sistema de anillo tiazídico», y la describe como la primera de una nueva clase, las indolinas. Se las agrupa juntas porque actúan sobre el mismo tramo del riñón, no porque sean parientes químicos.
Esa distinción no es una curiosidad de laboratorio. Explica por qué sus perfiles son distintos, y la propia ficha de la indapamida añade un mecanismo que las tiazidas no reclaman: mejora la distensión de las arterias y reduce la resistencia periférica, y además «disminuye la hipertrofia ventricular izquierda».
Las diferencias, una por una
| Aspecto | Indapamida | Hidroclorotiazida |
|---|---|---|
| Familia | Tipo tiazida (sulfonamida indolínica) | Tiazida verdadera |
| Semivida | 14 a 24 horas | 6 a 15 horas |
| Duración de acción | Más de 24 horas | 16 a 24 horas |
| Dosis equivalentes | 1,5 mg liberación prolongada | 25 a 50 mg |
| Efecto sobre glucosa y lípidos | La ficha declara que no interfiere | Aumentó triglicéridos y glucosa en comparaciones |
| Alerta de cáncer de piel | No existe alerta oficial | Sí, con dosis acumuladas altas |
Duración: por qué importa cubrir la noche
La diferencia de semivida no es un dato de examen. Un fármaco que dura 16 horas tomado a las ocho de la mañana puede haber perdido buena parte de su efecto en la madrugada, y la presión nocturna es uno de los mejores predictores de daño cardiovascular a largo plazo. La indapamida, con 14 a 24 horas de semivida, mantiene documentado un efecto de 24 horas en monoterapia.
Esta es también la razón por la que un control de presión que «va bien en la consulta» puede no ir tan bien de noche. Si tu médico te ha pedido un MAPA —el registro de presión de 24 horas—, es precisamente esto lo que quiere ver.
Potasio, sodio y el detalle de la presentación
Las dos bajan el potasio; es el efecto adverso más frecuente de ambas. Pero hay datos comparativos concretos: en personas mayores, la hipopotasemia moderada o grave apareció en un 2,3 % con hidroclorotiazida 25 mg frente a un 0,6 % con indapamida de liberación prolongada 1,5 mg. Y dentro de la propia indapamida, la forma prolongada reduce ese riesgo alrededor de un 62 % respecto a la de liberación inmediata de 2,5 mg.
Sobre el sodio bajo conviene ser honesto: no hay una comparación directa fiable que diga cuál de las dos lo causa más. Un estudio publicado en 2025 comparó pacientes ya hospitalizados por hiponatremia asociada a tiazidas y no encontró diferencias bioquímicas relevantes entre fármacos. Lo único sólido es que ambas pueden causarla y que por eso el sodio se mide antes de empezar y después de forma periódica.
La alerta de cáncer de piel, explicada sin alarmismo
En octubre de 2018 la Agencia Española de Medicamentos publicó una nota informativa sobre la hidroclorotiazida y el cáncer de piel no melanoma. Los números, con dosis acumuladas de 50.000 mg o más: el riesgo de carcinoma basocelular «podría aumentar 1,3 veces» y el de carcinoma espinocelular, 4 veces. La propia nota traduce esa dosis acumulada: equivale a unos 11 años de tratamiento diario con 12,5 mg.
Las recomendaciones oficiales son proporcionadas y vale la pena conocerlas: reconsiderar el uso en personas con antecedente de cáncer de piel no melanoma, derivar al especialista las lesiones sospechosas, limitar la exposición solar excesiva, usar fotoprotección y revisar la piel periódicamente. Nada de eso significa suspender el medicamento por iniciativa propia: el riesgo de una hipertensión sin tratar es mucho mayor y más inmediato.
¿Y la indapamida? No tiene una alerta equivalente, y el cáncer de piel no figura en sus fichas técnicas. Pero aquí hay un matiz que no conviene ocultar: un estudio observacional británico publicado en 2021, que comparó más de 270.000 usuarios de tiazidas con un grupo de control, sí encontró una asociación entre el uso prolongado de indapamida y melanoma. Ese hallazgo no se ha incorporado a las fichas técnicas ni a ninguna comunicación oficial de seguridad, y necesita confirmación. La conclusión razonable es la misma para las dos: fotoprotección y revisar la piel, porque ambas pueden causar fotosensibilidad.
Qué ensayos respaldan a cada una
La indapamida tiene tres ensayos grandes detrás. En HYVET fue el fármaco de base en 3.845 personas de 83 años de media y redujo la mortalidad total un 21 % y la insuficiencia cardíaca un 64 %. En PROGRESS, en prevención de un segundo derrame cerebral, el beneficio se concentró en el subgrupo que recibía perindopril combinado con indapamida; el perindopril solo no redujo significativamente el ictus recurrente. En ADVANCE, en más de 11.000 personas con diabetes tipo 2, la combinación fija redujo la mortalidad total un 14 %.
Un metaanálisis de clase encontró además que los diuréticos «tipo tiazida», pero no las tiazidas clásicas, redujeron la mortalidad total frente a placebo. Esto no convierte a la hidroclorotiazida en un mal fármaco —sigue siendo uno de los antihipertensivos más usados del mundo, con décadas de experiencia y muy barato—, pero sí explica por qué en los últimos años se discute tanto la preferencia por este grupo.
Preguntas frecuentes
Tomo hidroclorotiazida. ¿Debería pedir el cambio?
No hay una respuesta válida para todos, y este texto no es una indicación de cambio. Lo razonable es llevar la pregunta a tu próxima consulta con datos concretos: tus cifras de presión en casa, tu último análisis con sodio, potasio y función renal, cuánto tiempo llevas con el tratamiento y si tienes antecedentes de cáncer de piel o diabetes. Con eso, la conversación es útil. Sin eso, es especulación. Y bajo ninguna circunstancia se suspende un antihipertensivo mientras se espera la cita.
¿Se pueden tomar las dos juntas?
No tiene sentido clínico: actúan en el mismo sitio del riñón, así que sumarlas multiplica los efectos adversos sin añadir beneficio. Si aparecen las dos en tu lista de medicamentos, revisa las cajas y consulta cuanto antes: puede tratarse de una duplicación involuntaria, algo que ocurre con facilidad cuando una de ellas viene dentro de un comprimido combinado.
Tengo diabetes. ¿Cambia algo?
Es uno de los escenarios donde la diferencia está mejor documentada. La ficha técnica de la indapamida afirma que no interfiere con el metabolismo de los hidratos de carbono «incluso en el hipertenso diabético», y el ensayo ADVANCE se hizo precisamente en personas con diabetes tipo 2. Aun así, las fichas piden vigilar la glucemia con cualquiera de las dos, sobre todo si el potasio está bajo. Qué te conviene lo decide quien te trata.
Para conocer a fondo una de las dos, aquí está la guía de indapamida: para qué sirve, dosis y efectos secundarios, y aquí la de hidroclorotiazida: para qué sirve, dosis y efectos secundarios.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 30 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Nota informativa MUH (FV) 13/2018: hidroclorotiazida y riesgo de cáncer de piel no melanocítico.
- Burnier M, Bakris G, Williams B. Redefining diuretics use in hypertension: why select a thiazide-like diuretic? Journal of Hypertension, 2019 (documento alojado por la European Society of Hypertension).
- Schneider R, Reinau D, Stoffel S, y cols. Risk of skin cancer in new users of thiazides and thiazide-like diuretics: a cohort study using an active comparator group. British Journal of Dermatology, 2021;185(2):343-352.
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Indapamida Mylan 2,5 mg comprimidos. CIMA.
- American College of Cardiology. ADVANCE trial summary.