Con el levofloxacino conviene separar dos listas que suelen mezclarse: la de las molestias que casi todo el mundo tolera y se van solas, y la de los avisos que no admiten espera. Confundirlas en cualquiera de los dos sentidos tiene coste: dejar un antibiótico por unas náuseas es un problema, e ignorar un hormigueo en los pies es otro mayor.
Los efectos secundarios más frecuentes del levofloxacino son diarrea, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareo e insomnio, y suelen ser leves. Los que hay que vigilar de cerca, aunque sean poco frecuentes, afectan a tendones, nervios, sistema nervioso y aorta, y algunos pueden ser duraderos.
En 30 segundos
- Lo frecuente es digestivo y leve: diarrea, náuseas y vómitos. También cefalea, mareo e insomnio.
- Lo que hay que vigilar es otra categoría: tendones, hormigueos, confusión o cambios de ánimo, y dolor súbito en pecho, abdomen o espalda.
- La ficha técnica recoge casos muy raros de reacciones graves incapacitantes que persistieron meses o años y fueron potencialmente irreversibles.
- Diarrea grave, persistente o con sangre no es un efecto digestivo normal: puede indicar una colitis y se consulta el mismo día.
Los efectos frecuentes: molestos pero manejables
Según la ficha técnica, estos afectan a entre 1 de cada 100 y 1 de cada 10 personas tratadas:
- Diarrea, náuseas y vómitos. Es el grupo más común y responde a algo previsible: el antibiótico no distingue entre las bacterias que causan la infección y las que viven en tu intestino haciendo un trabajo útil.
- Dolor de cabeza y mareo.
- Insomnio. Mucha gente lo describe como un sueño más ligero o despertares.
- Elevación de las enzimas del hígado en los análisis, habitualmente sin síntomas y reversible.
Y entre los poco frecuentes (de 1 de cada 1.000 a 1 de cada 100): dolor abdominal, digestiones pesadas y gases, somnolencia, temblor, sabor raro en la boca, hongos de tipo Candida, descenso de algunos glóbulos blancos en el análisis, erupción, picor o urticaria, dolores articulares y musculares, vértigo y subida de la creatinina.
Qué ayuda con estos: tomarlo siempre a la misma hora, beber bastante agua, comer algo ligero si las náuseas molestan (la comida apenas afecta a su absorción) y no conducir ni manejar maquinaria si notas mareo o somnolencia. Lo que no conviene es reducir la dosis o saltarse tomas por tu cuenta: eso deja concentraciones bajas que favorecen que las bacterias se vuelvan resistentes, y encima la infección puede no curarse.
Los que no son negociables
Estos son poco frecuentes o raros, pero pesan mucho porque pueden dejar secuelas. La ficha técnica del levofloxacino describe casos muy raros de reacciones adversas graves e incapacitantes, de duración prolongada —persistentes durante meses o años— y potencialmente irreversibles, que afectaron a varios sistemas del cuerpo a la vez: musculoesquelético, nervioso, psiquiátrico y sensorial. Es un párrafo poco habitual en un prospecto y conviene saber que está ahí.
- Tendones. Tendinitis y rotura, con más frecuencia del Aquiles. Puede empezar en las primeras 48 horas y aparecer hasta meses después de terminar.
- Neuropatía periférica. Hormigueo, quemazón, adormecimiento, pérdida de sensibilidad o debilidad en manos y pies. Puede ser irreversible, y por eso no se espera a ver si pasa.
- Efectos sobre el sistema nervioso y el ánimo. Confusión, alucinaciones, agitación, pesadillas, depresión y pensamientos suicidas, descritos en algunos casos incluso tras una única dosis. También convulsiones, que figuran como raras.
- Aorta y válvulas cardiacas. Aumento del riesgo de aneurisma y disección de aorta y de insuficiencia valvular, sobre todo en personas mayores.
- Azúcar en sangre. Puede subir o bajar; se han descrito hipoglucemias graves e incluso coma, con más frecuencia en personas mayores y con diabetes.
- Colitis por Clostridioides difficile. Se manifiesta como diarrea grave, persistente o con sangre, durante o después del tratamiento.
- Piel. Reacciones graves como el síndrome de Stevens-Johnson, con ampollas y descamación.
- Miastenia gravis. Las fluoroquinolonas pueden empeorar la debilidad muscular de quien la padece.
Un detalle importante sobre la diarrea
La diarrea aparece en las dos listas, y distinguir cuál es cuál es una de las cosas más útiles que puedes llevarte de este artículo.
La diarrea corriente por antibiótico es blanda, tolerable, sin fiebre ni sangre, y se va al acabar el tratamiento. La que preocupa es la diarrea grave, persistente o con sangre, sobre todo si se acompaña de fiebre o dolor abdominal importante, y puede aparecer incluso semanas después de terminar el antibiótico. Esa puede ser una colitis por C. difficile, una bacteria que aprovecha el hueco que el antibiótico deja en la flora intestinal.
Hay un error frecuente que conviene evitar: no tomes antidiarreicos que frenan el intestino (del tipo loperamida) en esa situación sin indicación médica. La ficha técnica lo advierte expresamente, porque retener el contenido intestinal puede empeorar el cuadro. Suero de rehidratación sí; frenar el tránsito, no.
Señales de alarma
Acude a urgencias hoy mismo si aparece cualquiera de estas:
- Dolor o hinchazón en un tendón, sobre todo detrás del tobillo; o un chasquido al moverte.
- Hormigueo, quemazón, adormecimiento o debilidad en manos o pies.
- Dolor súbito e intenso en el pecho, el abdomen o la espalda; ahogo brusco; palpitaciones nuevas.
- Confusión, alucinaciones, agitación intensa o pensamientos de hacerte daño.
- Convulsión o desmayo.
- Diarrea grave, persistente o con sangre, con o sin fiebre.
- Hinchazón de labios, lengua o cara, o dificultad para respirar.
- Ampollas o descamación de la piel, o llagas en boca y ojos.
- Ojos o piel amarillos, orina muy oscura.
- Sudor frío con temblor y confusión, sobre todo si tienes diabetes: puede ser una hipoglucemia.
Al acudir, di siempre que estás tomando levofloxacino o que lo tomaste hace poco. Con varios de estos síntomas, ese dato cambia por completo lo que el equipo busca.
Preguntas frecuentes
Tengo náuseas pero puedo aguantar. ¿Sigo con el tratamiento?
Las náuseas leves no son motivo para interrumpir un antibiótico, y suele ayudar tomarlo con algo de comida. Lo que sí conviene avisar es si vomitas de forma repetida, porque entonces puede que no estés absorbiendo la dosis y eso sí cambia el tratamiento. La decisión de parar o cambiar es de tu médico.
¿Es verdad que puede afectar al ánimo?
Sí, y no es un rumor de internet: la ficha técnica recoge reacciones psiquiátricas que incluyen agitación, depresión, alucinaciones y pensamientos suicidas, descritos en algunos casos tras una sola dosis. Es poco frecuente, pero si notas un cambio llamativo en tu estado de ánimo o en tu forma de pensar mientras lo tomas, comentálo sin demora. Si aparecen ideas de hacerte daño, busca ayuda de inmediato.
¿Sirve tomar probióticos o yogur?
Es una práctica muy extendida y en general inofensiva, aunque la evidencia sobre su eficacia para prevenir la diarrea por antibiótico es desigual según la cepa y la situación. Lo que sí conviene saber: si tomas un suplemento, comprueba que no lleve zinc, hierro, calcio o magnesio, porque esos minerales sí interfieren en la absorción del levofloxacino y habría que separarlos 2 horas.
Sigue leyendo: la guía completa del levofloxacino, con dosis, contraindicaciones e interacciones, y por qué la diarrea por antibiótico aparece con tanta frecuencia y cuándo deja de ser esperable.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 25 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- AEMPS. Ficha técnica de Levofloxacino Aurovitas 500 mg comprimidos recubiertos con película EFG (reacciones adversas y advertencias especiales). CIMA, revisión de diciembre de 2025. Disponible en CIMA.
- AEMPS. Ficha técnica de Levofloxacino Normon 500 mg comprimidos recubiertos con película EFG. CIMA. Disponible en CIMA.
- U.S. Food and Drug Administration. LEVAQUIN (levofloxacin) tablets — prescribing information. Etiqueta autorizada.