En 2013 la FDA publicó una alerta sobre la azitromicina y el ritmo del corazón, y el titular dio la vuelta al mundo. Como suele pasar, el titular se quedó y el matiz se perdió. El matiz es justamente lo útil.
La azitromicina puede alterar la actividad eléctrica del corazón y, en casos raros, favorecer una arritmia peligrosa. Pero ese riesgo no se reparte por igual: se concentra en personas que ya tienen problemas cardíacos, alteraciones del potasio o el magnesio, o que toman otros medicamentos con el mismo efecto. En alguien sano es muy poco probable.
En 30 segundos
- La azitromicina puede prolongar el intervalo QT, un parámetro del electrocardiograma relacionado con el ritmo.
- La FDA emitió una alerta al respecto el 12 de marzo de 2013.
- El riesgo absoluto varía enormemente según el estado del corazón de cada persona.
- Lo práctico: cuenta tus antecedentes cardíacos y tu lista de medicamentos antes de que te la receten.
Qué es eso del QT
El corazón late porque una señal eléctrica lo recorre, lo contrae y después lo deja recargarse para el siguiente latido. El intervalo QT es, en el electrocardiograma, la medida de esa fase de recarga.
Cuando la recarga se alarga demasiado, el corazón queda unos instantes en un estado inestable en el que un latido a destiempo puede desencadenar una arritmia llamada torsade de pointes. Suele ser breve y autolimitada, pero puede provocar un desmayo y, en raras ocasiones, degenerar en algo grave.
La ficha técnica de la azitromicina lo dice sin rodeos: se ha observado prolongación de la repolarización cardíaca y del intervalo QT, lo que conlleva riesgo de arritmias y de torsade de pointes. Esas reacciones figuran como raras en el listado de efectos adversos.
Qué dijo exactamente la FDA
El 12 de marzo de 2013 la agencia estadounidense advirtió de que la azitromicina puede causar cambios anormales en la actividad eléctrica del corazón que podrían derivar en un ritmo irregular potencialmente mortal.
La alerta se apoyaba en un estudio publicado en The New England Journal of Medicine que comparó una pauta de cinco días de azitromicina con amoxicilina, ciprofloxacino y con no tomar antibiótico. Y aquí está el dato que conviene retener, tal como lo resumió la propia FDA: el exceso de riesgo de muerte cardiovascular frente a la amoxicilina variaba considerablemente según el riesgo cardiovascular de base del paciente, desde aproximadamente 1 de cada 111.000 en los pacientes más sanos hasta 1 de cada 4.100 en los de alto riesgo.
Esa horquilla lo explica casi todo. El mismo medicamento, en dos personas distintas, supone riesgos que se diferencian en un factor de casi treinta. Un año después, un estudio danés de gran tamaño publicado también en el NEJM (Svanström, Pasternak y Hviid, 2013) no encontró un aumento del riesgo de muerte cardiovascular con azitromicina en adultos jóvenes y de mediana edad. Los dos resultados no se contradicen: describen poblaciones distintas.
Quién debe tener más cuidado
La ficha técnica y la alerta coinciden en el perfil de quien merece precaución especial:
- Personas con QT largo congénito o con antecedente de torsade de pointes.
- Quien toma otros medicamentos que prolongan el QT: ciertos antiarrítmicos, algunos antipsicóticos y antidepresivos, quinolonas, cloroquina o hidroxicloroquina.
- Quien tiene el potasio o el magnesio bajos, algo frecuente con diuréticos, vómitos o diarrea prolongada.
- Quien tiene el pulso lento de forma significativa.
- Personas mayores y con enfermedad cardíaca, incluida la insuficiencia cardiaca no compensada.
Si te reconoces en alguno de esos puntos, no significa que la azitromicina te esté prohibida. Significa que tu médico necesita saberlo para decidir si es la mejor opción o si conviene otro antibiótico.
Qué hacer en la práctica
Lo más útil que puedes hacer ocurre antes de la primera pastilla: contar. Que la persona que te receta sepa si has tenido arritmias, infarto, insuficiencia cardiaca o desmayos, y que tenga tu lista completa de medicamentos, incluidos los psiquiátricos y los que compras sin receta.
Durante el tratamiento, lo que hay que vigilar son estos síntomas: desmayo o sensación de que vas a desmayarte, palpitaciones fuertes o irregulares, mareo brusco. Si aparecen, busca atención médica el mismo día.
Y una consideración de fondo que a veces se pasa por alto: la forma más eficaz de evitar este riesgo, por pequeño que sea, es no tomar azitromicina cuando no hace falta. Una bronquitis viral tratada con antibiótico suma todos los riesgos y ninguno de los beneficios.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un electrocardiograma antes de tomarla?
En una persona sana, sin antecedentes cardíacos y sin otros medicamentos que prolonguen el QT, no se pide de forma rutinaria. En personas con riesgo cardíaco, en cambio, el médico puede considerarlo. Es una decisión individual.
¿El riesgo es mayor con la pauta de tres días o con la de cinco?
El estudio que motivó la alerta analizó una pauta de cinco días. No hay datos que permitan afirmar que una pauta sea claramente más segura que la otra en este aspecto, y la elección se hace por criterios clínicos, no por el QT.
Tengo hipertensión, ¿eso me pone en riesgo?
La hipertensión sola no figura entre los factores de riesgo que menciona la alerta. Lo que sí importa es si tomas diuréticos que te bajen el potasio, o si además tienes arritmias o insuficiencia cardiaca. Comentáselo a tu médico con tu lista de medicamentos.
Sigue leyendo: la guía completa de la azitromicina y las interacciones del ciprofloxacino, otro antibiótico que también toca el QT.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 13 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- U.S. Food and Drug Administration. Drug Safety Communication: Azithromycin (Zithromax or Zmax) and the risk of potentially fatal heart rhythms, 12 de marzo de 2013.
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Azitromicina Cinfa 500 mg comprimidos recubiertos EFG, apartados 4.4 y 4.8. CIMA.
- Svanström H, Pasternak B, Hviid A. Use of azithromycin and death from cardiovascular causes. N Engl J Med. 2013.