El amlodipino es uno de los medicamentos para la presión más recetados en América Latina. Se toma una sola vez al día, actúa relajando la pared de las arterias y arrastra una fama incómoda: la hinchazón de tobillos. Esa hinchazón tiene una explicación concreta, y no es la que casi todo el mundo imagina.
El amlodipino sirve para bajar la presión arterial alta y para prevenir el dolor de pecho de la angina. Pertenece al grupo de los bloqueadores de los canales de calcio: relaja el músculo de la pared arterial para que la sangre circule con menos resistencia. Se toma una vez al día, con o sin comida, a la hora que te resulte más fácil de recordar.
Lo esencial en 30 segundos
- Para qué se usa: presión arterial alta y angina de pecho (el dolor que aparece cuando el corazón recibe menos sangre de la que necesita).
- Cómo actúa: relaja las arterias. No es un diurético: no te hace orinar más ni te saca líquido.
- Dosis habitual de referencia: 5 mg una vez al día, con un máximo de 10 mg. Quien define tu dosis es tu médico tratante.
- Su efecto secundario más conocido: hinchazón de tobillos y pies. Sube mucho con la dosis de 10 mg y es más frecuente en mujeres.
- Señal de alarma: dolor de pecho nuevo o que empeora tras iniciar o subir la dosis. Eso se evalúa hoy mismo, no la semana que viene.
Para qué sirve
El amlodipino tiene tres usos aprobados que verás en cualquier ficha oficial del medicamento:
- Hipertensión arterial. Es su uso más común, y con frecuencia se combina con otros medicamentos cuando uno solo no basta.
- Angina estable crónica. El dolor de pecho predecible que aparece con el esfuerzo y cede con el reposo.
- Angina vasoespástica (también llamada de Prinzmetal o variante). Aquí el problema es un espasmo, un apretón brusco de una arteria del corazón, y el amlodipino es particularmente útil precisamente porque relaja esa pared.
Conviene tener clara una cosa: el amlodipino controla la presión, no la cura. Mientras lo tomas, la presión baja. Si se suspende, en la mayoría de los casos vuelve a subir. Por eso es un tratamiento que se mantiene en el tiempo y que solo tu médico debe modificar.
Cómo funciona
Imagina la manguera del jardín. Si aprietas la manguera con la mano, el agua sale con más fuerza y la presión dentro sube. Si aflojas, la presión baja. Tus arterias hacen exactamente eso, pero con una capa de músculo que las rodea y que puede apretarse o aflojarse.
La señal que le dice a ese músculo «aprieta» es la entrada de calcio a sus células. El amlodipino se sienta en esa puerta de entrada y la bloquea. Menos calcio dentro, menos apretón, arteria más ancha, presión más baja. Ese es todo el mecanismo.
De ahí salen, en el mismo paquete, sus beneficios y sus molestias. Las arterias relajadas bajan la presión, y también son las que explican el calor en la cara, el dolor de cabeza de los primeros días y la hinchazón de los tobillos.
Cómo se toma
Los rangos que siguen son información de referencia tomada de las fichas oficiales del medicamento, no una indicación para ti. Quien decide tu dosis es tu médico tratante, y no debe cambiarse por cuenta propia.
- Adultos: la dosis inicial habitual es de 5 mg una vez al día, y la máxima es de 10 mg una vez al día.
- Personas mayores, personas de bajo peso o con problemas del hígado: se suele empezar por 2,5 mg y subir despacio.
- Niños de 6 a 17 años: el rango estudiado es de 2,5 a 5 mg al día. Por encima de 5 mg no hay datos en esa edad.
- Con problemas de riñón: no hace falta ajustar la dosis. El amlodipino se elimina por el hígado, no por el riñón, y tampoco se retira con la hemodiálisis.
Hay un detalle práctico que ayuda a entender el resto: el amlodipino permanece mucho tiempo en el cuerpo. Su vida media —el tiempo que tarda el organismo en eliminar la mitad de lo que hay— ronda las 35 a 50 horas. Eso tiene tres consecuencias cotidianas.
- Una sola toma diaria cubre las 24 horas de sobra, incluida la madrugada.
- El efecto completo no se ve el primer día. Tarda alrededor de una o dos semanas en estabilizarse, y por eso los ajustes de dosis se suelen espaciar de 7 a 14 días.
- Si un día te retrasas unas horas, la caída de concentración es pequeña. Eso no autoriza a saltarse dosis, pero sí quita dramatismo a un olvido puntual.
Se puede tomar con el estómago lleno o vacío; la comida no cambia su absorción de forma relevante. Lo importante es la constancia: la misma hora todos los días. Si te interesa el detalle de la mañana frente a la noche, lo desarrollamos aparte más abajo.
Efectos secundarios
La hinchazón de tobillos es el efecto que más consultas genera. Los datos de los ensayos que revisó la agencia estadounidense del medicamento (FDA) muestran hasta qué punto depende de la dosis: apareció en un 1,8 % de quienes tomaban 2,5 mg, un 3 % con 5 mg y un 10,8 % con 10 mg, frente a un 0,6 % con placebo. También es claramente más frecuente en mujeres (14,6 %) que en hombres (5,6 %).
| Frecuencia | Qué puedes notar |
|---|---|
| Frecuentes | Hinchazón de tobillos y pies, dolor de cabeza, mareo, sensación de calor o rubor en la cara, palpitaciones, cansancio, somnolencia, dolor abdominal o náuseas. |
| Poco frecuentes | Crecimiento de las encías, alteraciones del sueño, cambios en el ritmo intestinal, dolor muscular, temblor, zumbido de oídos, alteraciones del gusto. |
| Señales de alarma | Busca atención médica hoy mismo si aparece: dolor de pecho nuevo o que empeora tras iniciar o subir la dosis; desmayo o sensación de que te vas a desmayar; hinchazón repentina de cara, labios o lengua, o dificultad para respirar; hinchazón dolorosa y caliente de una sola pierna; piel u ojos amarillos. |
Dos matices que evitan sustos innecesarios. Primero: la hinchazón por amlodipino es simétrica, afecta a ambos tobillos y empeora al final del día. Una pierna sola, hinchada, dolorosa y caliente es otra cosa y se evalúa de urgencia. Segundo: esa hinchazón no significa que el corazón esté fallando ni que estés reteniendo líquido de más. El mecanismo es distinto y lo explicamos en detalle en el artículo dedicado.
Quién no debe tomarlo
Las fichas técnicas europeas recogen estas contraindicaciones:
- Alergia conocida al amlodipino o a otras dihidropiridinas (la familia química a la que pertenece).
- Presión arterial muy baja (hipotensión grave).
- Shock, incluido el shock cardiogénico.
- Obstrucción a la salida de sangre del ventrículo izquierdo, por ejemplo una estenosis aórtica grave (una válvula del corazón demasiado estrecha).
- Insuficiencia cardiaca inestable después de un infarto agudo.
Aparte de esa lista, hay situaciones que piden prudencia y control más estrecho: enfermedad grave del hígado, porque el medicamento se elimina mucho más despacio, y personas con enfermedad coronaria obstructiva importante, en las que se ha descrito empeoramiento de la angina al iniciar o subir la dosis.
Embarazo y lactancia: aquí la evidencia es limitada y conviene decirlo así. Los datos disponibles en embarazo no bastan para descartar un riesgo, por lo que las fichas europeas lo recomiendan solo si no hay una alternativa más segura. En lactancia sí se sabe que pasa a la leche materna en cantidades pequeñas y no se han observado efectos en los lactantes, pero los datos siguen siendo escasos. Si estás embarazada, planeando estarlo o dando pecho, es una conversación que toca tener con tu médico antes de nada.
Interacciones importantes
El amlodipino se procesa en el hígado a través de una enzima llamada CYP3A4. Casi todas sus interacciones pasan por ahí.
- Simvastatina. Es la interacción más relevante en la práctica diaria, porque muchas personas toman ambos. El amlodipino aumenta un 77 % la exposición a la simvastatina, y por eso las fichas oficiales indican no superar los 20 mg diarios de simvastatina cuando se combinan.
- Antibióticos y antifúngicos que bloquean la CYP3A4, como claritromicina, ketoconazol o itraconazol, y algunos antivirales como ritonavir: elevan los niveles de amlodipino y pueden aumentar la bajada de presión y la hinchazón.
- Ciclosporina y tacrolimus. Importa sobre todo en personas trasplantadas: el amlodipino puede subir sus niveles en sangre y obliga a controlarlos.
- Dantroleno por vía intravenosa: se recomienda evitar la combinación.
- Sildenafilo y similares. Ambos bajan la presión; juntos el efecto se suma y puede aparecer mareo.
- Antiinflamatorios como ibuprofeno o naproxeno. Usados a diario pueden restarle efecto a cualquier tratamiento para la presión.
- Toronja o pomelo. Es el caso más malinterpretado de todos, y no dice lo que la mayoría cree. Tiene artículo propio.
Una regla sencilla y sin excepciones: lleva siempre la lista completa de lo que tomas —incluidos suplementos y productos de herbolario— a cada consulta y a la farmacia. Las interacciones se detectan mirando la lista entera, no medicamento por medicamento.
Preguntas frecuentes
¿El amlodipino se toma de por vida?
En la mayoría de los casos de hipertensión es un tratamiento prolongado, porque controla la presión mientras se toma pero no corrige la causa. Dicho eso, la dosis puede cambiar con el tiempo y hay situaciones —pérdida de peso importante, cambios en el estilo de vida, ajuste de otros medicamentos— en las que el médico revisa el esquema. Esa revisión la hace él, con mediciones en la mano. Suspenderlo por cuenta propia deja la presión sin control durante semanas sin que lo notes.
¿Puedo tomar alcohol si tomo amlodipino?
No hay una interacción química peligrosa entre ambos, pero el alcohol dilata los vasos y baja la presión por su cuenta. Sumado al amlodipino, puede provocar mareo al levantarte, sobre todo si bebes de pie, en ayunas o con calor. El consumo elevado y mantenido, además, sube la presión a largo plazo y le resta efecto al tratamiento. Comenta con tu médico cuánto es razonable en tu caso concreto.
¿Qué hago si olvidé una dosis?
La pauta general que recogen las fichas del medicamento es tomarla en cuanto te acuerdes, salvo que ya falte poco para la siguiente; en ese caso se salta la olvidada y se sigue con el horario normal. Lo que nunca se hace es tomar dos comprimidos juntos para compensar. Si los olvidos son frecuentes, díselo a tu médico: hay estrategias sencillas que funcionan mejor que la fuerza de voluntad.
¿El amlodipino daña el riñón?
No es un medicamento que se considere tóxico para el riñón, y de hecho puede usarse en dosis habituales aunque la función renal esté disminuida, sin ajuste. Mantener la presión controlada es, en sí mismo, una de las mejores maneras de proteger el riñón a largo plazo. Los controles de laboratorio que te pida tu médico siguen siendo necesarios, porque vigilan el conjunto del tratamiento, no solo este fármaco.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
Empieza a bajar la presión en las primeras horas, pero el efecto pleno tarda una o dos semanas en asentarse, porque el medicamento se va acumulando hasta alcanzar un nivel estable. Por eso no tiene sentido juzgarlo por la medición del segundo día, ni pedir un cambio de dosis antes de que tu médico tenga registros de varios días.
Sigue leyendo: por qué se hinchan los tobillos con este medicamento, qué dice de verdad la evidencia sobre mezclarlo con toronja, si conviene tomarlo de día o de noche, en qué se diferencia de otro antihipertensivo muy usado como el losartán y con qué marcas se vende en cada país de Latinoamérica.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 27 de agosto de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- U.S. Food and Drug Administration. NORVASC (amlodipine besylate) tablets — Prescribing Information.
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (CIMA). Ficha técnica de amlodipino 10 mg comprimidos EFG.
- Makani H, Bangalore S, Romero J, Wever-Pinzon O, Messerli FH. Effect of renin-angiotensin system blockade on calcium channel blocker-associated peripheral edema. Am J Med. 2011;124(2):128-135.
- MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Amlodipine.
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