El ticagrelor es uno de esos medicamentos que casi nadie pide: te lo indican en el hospital, después de un infarto o de la colocación de un stent, y de pronto forma parte de tu rutina dos veces al día. Entenderlo cambia mucho las cosas, porque sus dos caras —protege de un nuevo infarto y aumenta el sangrado— conviven todo el tiempo.
El ticagrelor sirve para evitar que se formen coágulos dentro de las arterias del corazón después de un síndrome coronario agudo (infarto o angina inestable) o de la colocación de un stent. Se toma siempre acompañado de aspirina en dosis baja y, a diferencia de otros antiagregantes, se reparte en dos tomas al día.
Lo esencial en 30 segundos
- Es un antiagregante: hace que las plaquetas se peguen menos entre sí. Se usa junto con aspirina en dosis baja, normalmente de 75 a 100 mg al día.
- El esquema de referencia más habitual es una dosis inicial de carga de 180 mg y luego 90 mg cada 12 horas durante el primer año. Después, el médico puede continuar con 60 mg cada 12 horas.
- El sangrado es su riesgo principal: moretones que aparecen solos, encías que sangran, sangre en la orina o heces negras merecen consulta.
- Alrededor de 1 de cada 7 personas siente falta de aire. Suele ser leve y aparecer en las primeras semanas, pero siempre hay que contárselo al médico.
- No se suspende por cuenta propia. Dejarlo antes de tiempo aumenta el riesgo de infarto, derrame cerebral y trombosis del stent. Incluso antes de una cirugía, la decisión es del médico.
Para qué sirve
El ticagrelor está aprobado para prevenir lo que los cardiólogos llaman eventos aterotrombóticos: infarto, derrame cerebral (ictus) y muerte de origen cardiovascular. Se receta sobre todo en tres escenarios:
- Síndrome coronario agudo. Es la situación más frecuente: un infarto o una angina inestable, con o sin colocación de stent. En este escenario, el tratamiento combinado con aspirina suele mantenerse alrededor de 12 meses.
- Infarto antiguo con alto riesgo de repetirlo. Pasado el primer año, algunas personas siguen con una dosis más baja porque el riesgo de un segundo evento sigue siendo alto.
- Enfermedad coronaria de alto riesgo sin infarto previo, y también en ciertos casos de ictus isquémico leve o de accidente isquémico transitorio, donde se usa por un periodo corto.
Hay un detalle que suele generar confusión: el ticagrelor no es un anticoagulante. No es lo mismo que la warfarina, el rivaroxabán o la enoxaparina. Actúa sobre las plaquetas, no sobre los factores de coagulación, y eso hace que se use para problemas distintos.
Cómo funciona
Imagina que las plaquetas de tu sangre son obreros que llevan un timbre en la espalda. Cuando una arteria se lastima, alguien toca ese timbre y los obreros se amontonan en el sitio para tapar la grieta. Eso es útil si te cortas un dedo. Pero dentro de una arteria del corazón, donde lo que se rompió fue una placa de colesterol, ese montón de obreros se convierte en un tapón que corta el riego: un infarto.
El ticagrelor tapa ese timbre. En lenguaje técnico, bloquea el receptor P2Y12 de la plaqueta, el punto por donde recibe la orden de agruparse. Y lo hace de una forma particular: lo tapa sin romperlo. El bloqueo es reversible, así que cuando la concentración del medicamento baja en la sangre, la plaqueta vuelve a responder. Esa es la razón de las dos tomas diarias: si solo lo tomaras una vez al día, habría horas en las que la protección se iría cayendo.
Cómo se toma
Los rangos que siguen son información de referencia, tomados de las fichas técnicas oficiales, para que entiendas lo que te recetaron. Quien define tu dosis es tu médico tratante, en función de tu diagnóstico, tu riesgo de sangrado y el resto de tus medicamentos; no debe cambiarse por cuenta propia.
- Dosis de carga: 180 mg (dos comprimidos de 90 mg) una sola vez, al inicio, normalmente en el hospital.
- Mantenimiento el primer año: 90 mg cada 12 horas.
- A partir del año: en quienes siguen con tratamiento prolongado, 60 mg cada 12 horas.
- Aspirina acompañante: dosis bajas, de 75 a 100 mg al día. Las dosis altas de aspirina no aportan más protección y sí más sangrado.
Puede tomarse con o sin alimentos. Si tragar el comprimido es difícil, la ficha técnica permite triturarlo y mezclarlo con media taza de agua. No hace falta ajustar la dosis por la edad ni por problemas del riñón, pero en la enfermedad grave del hígado no debe usarse. Lo más importante del día a día es la regularidad: elige dos momentos fijos separados unas 12 horas, por ejemplo al desayuno y a la cena, y respétalos.
Efectos secundarios
| Frecuencia | Qué puedes notar |
|---|---|
| Frecuentes | Moretones con golpes mínimos, sangrado de nariz o de encías, falta de aire (13-14 % de los pacientes en los estudios), mareo, dolor de cabeza, ácido úrico alto, náuseas, diarrea o molestias de estómago. |
| Poco frecuentes | Gota, desmayos, confusión, reacciones alérgicas con hinchazón de labios o párpados, sangrado del ojo o del oído, subida de la creatinina en los análisis. |
| Señales de alarma | Ve hoy mismo a emergencia si tienes: sangrado que no se detiene, vómito con sangre o como posos de café, heces negras y pegajosas, orina rosada o roja, dolor de cabeza brusco e intenso, debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, falta de aire de aparición súbita o que no te deja caminar, dolor en el pecho, o desmayos repetidos. |
Dos efectos merecen una explicación aparte. El primero es la falta de aire: es llamativamente frecuente con este medicamento, aparece sobre todo en las primeras semanas, suele ser leve y pasajera y, en la mayoría de los casos, no es un signo de daño del corazón ni del pulmón. Aun así, nunca se asume: hay que avisar al médico para que descarte otras causas. El segundo es el ácido úrico, que sube en una proporción importante de pacientes y puede desencadenar una crisis de gota en quien ya la ha tenido.
Quién no debe tomarlo
Las fichas técnicas señalan situaciones en las que el ticagrelor está contraindicado:
- Hemorragia activa en ese momento, por ejemplo una úlcera que está sangrando.
- Antecedente de hemorragia dentro del cerebro.
- Enfermedad grave del hígado.
- Alergia conocida al ticagrelor.
- Uso simultáneo de inhibidores potentes del CYP3A4, como ketoconazol, itraconazol, claritromicina o ritonavir.
Y hay otras en las que se usa con especial cuidado y vigilancia: asma o EPOC, enfermedades del nódulo sinusal o bloqueos del corazón sin marcapasos, antecedente de sangrado digestivo, cirugía o trauma reciente, gota, y uso de anticoagulantes o antiinflamatorios. En el embarazo no se recomienda, y durante la lactancia la decisión se toma caso por caso porque la información disponible es limitada. En menores de 18 años no se ha establecido su seguridad.
Interacciones importantes
El ticagrelor se procesa en el hígado por una vía (el CYP3A4) que muchos medicamentos comunes alteran. Estas son las combinaciones que más conviene conocer:
- Antibióticos y antifúngicos: la claritromicina, el ketoconazol y el itraconazol elevan tanto sus niveles que no deben combinarse. La eritromicina y el fluconazol se consideran aceptables con control médico.
- Rifampicina y algunos antiepilépticos (fenitoína, carbamazepina, fenobarbital) hacen lo contrario: bajan sus niveles y pueden dejarte sin protección.
- Estatinas: con simvastatina o lovastatina no se recomienda pasar de 40 mg al día, y la ficha estadounidense limita la rosuvastatina a 20 mg al día.
- Digoxina: conviene vigilar sus niveles al iniciar o modificar el ticagrelor.
- Todo lo que aumente el sangrado: anticoagulantes, antiinflamatorios como ibuprofeno o diclofenaco, y también los antidepresivos del grupo de los ISRS.
- Jugo de toronja (pomelo) en cantidades grandes duplica su concentración en sangre.
La regla práctica: antes de aceptar cualquier medicamento nuevo —incluido uno de farmacia sin receta o un producto a base de hierbas— di que tomas ticagrelor. Vale la pena llevar la caja o una foto de ella contigo.
Preguntas frecuentes
¿Por cuánto tiempo tendré que tomarlo?
Lo más habitual después de un síndrome coronario agudo es alrededor de 12 meses junto con aspirina, y en algunas personas se continúa más tiempo con una dosis menor. El plazo exacto lo fija tu cardiólogo pesando tu riesgo de un nuevo infarto frente a tu riesgo de sangrar, así que puede ser más corto o más largo que el de otra persona con el mismo diagnóstico.
¿Puedo tomar ibuprofeno o paracetamol si me duele algo?
El paracetamol es, en general, la opción que menos interfiere con el sangrado. Los antiinflamatorios como el ibuprofeno, el naproxeno o el diclofenaco se suman al efecto del ticagrelor y al de la aspirina, y aumentan el riesgo de hemorragia digestiva. No es que estén prohibidos de forma absoluta, pero esa decisión se consulta antes, no después.
Me van a sacar una muela. ¿Debo suspenderlo?
No por tu cuenta. Avisa al dentista y al médico que te indicó el ticagrelor, y que lo decidan entre ellos. Muchos procedimientos dentales se hacen sin suspender nada, con medidas locales para controlar el sangrado. Cuando sí hace falta pararlo para una cirugía con riesgo alto de hemorragia, la ficha técnica habla de unos 5 días de antelación, y se reinicia en cuanto sea seguro.
¿Puedo tomar alcohol?
No hay una interacción directa descrita entre el alcohol y el ticagrelor, pero el alcohol irrita el estómago y aumenta por su cuenta el riesgo de sangrado digestivo, que ya está elevado con este tratamiento. Lo prudente es un consumo bajo o nulo, y comentarlo con tu médico si bebes de forma habitual.
¿El ticagrelor es mejor que el clopidogrel?
En el estudio que los comparó de frente en personas con síndrome coronario agudo, el ticagrelor redujo más los infartos, los ictus y las muertes de causa cardiovascular, al precio de más sangrados no relacionados con cirugía cardiaca. Eso no lo convierte en la mejor opción para todo el mundo: en alguien con riesgo alto de sangrado, el clopidogrel puede ser la elección más sensata. Es una decisión individual, no una jerarquía.
Sigue leyendo: revisa con qué medicamentos no conviene combinarlo, entiende por qué aparece la sensación de falta de aire, resuelve qué hacer ante una toma olvidada, compara las diferencias frente al clopidogrel y consulta con qué marcas se vende en Latinoamérica.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 28 de octubre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Brilique (ticagrelor). CIMA, AEMPS.
- U.S. Food and Drug Administration. BRILINTA (ticagrelor) prescribing information. FDA Access Data.
- Wallentin L, et al. Ticagrelor versus clopidogrel in patients with acute coronary syndromes (estudio PLATO). N Engl J Med. PubMed.