Citalopram: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

El citalopram es uno de los antidepresivos más recetados en Latinoamérica, y también uno de los que tiene un límite de dosis más claro y menos conocido por quien lo toma. Entender por qué existe ese techo, y por qué el efecto tarda semanas en llegar, evita la mayoría de los abandonos tempranos.

El citalopram sirve para tratar la depresión, prevenir que vuelva, y también el trastorno de angustia (crisis de pánico) y el trastorno obsesivo-compulsivo. Es un ISRS: actúa sobre la serotonina del cerebro. Se toma una vez al día y su efecto sobre el ánimo no aparece de inmediato, sino a las 2 a 4 semanas.

Lo esencial en 30 segundos

  • Es un ISRS (inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina). Una sola toma al día, a cualquier hora, con o sin comida.
  • Rangos de referencia: se suele empezar con 20 mg al día y el máximo autorizado es 40 mg al día. En personas mayores, con problemas del hígado o que metabolizan lento el fármaco, el techo baja a 20 mg.
  • Ese límite existe por una razón cardíaca: a dosis altas puede alargar el intervalo QT del electrocardiograma y favorecer arritmias.
  • Los efectos de las primeras semanas —náuseas, somnolencia, insomnio, boca seca, sudoración— suelen ser los que más molestan y los que más tienden a atenuarse.
  • No se suspende de golpe. La retirada brusca produce síntomas en cerca del 40 % de las personas y siempre se hace de forma gradual, con tu médico.

Para qué sirve

Las indicaciones aprobadas en las fichas técnicas son cuatro:

  • Episodios de depresión. Es su uso principal.
  • Prevención de recaídas o recurrencias en quien ya ha tenido depresión. Esta es la razón por la que el tratamiento suele continuar meses después de que te sientas bien.
  • Trastorno de angustia, con o sin agorafobia, es decir, crisis de pánico recurrentes.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

En la práctica también se usa para otros cuadros con base de ansiedad, fuera de las indicaciones estrictas de la ficha, siempre con criterio médico. Lo que no es el citalopram es un ansiolítico de rescate: no sirve para calmar una crisis en el momento, porque su efecto se construye a lo largo de semanas.

Cómo funciona

Imagina una conversación entre dos neuronas. La primera lanza un mensaje con mensajeros químicos —en este caso, serotonina— y la segunda los recibe. Pero la primera neurona también tiene una aspiradora que recoge los mensajeros del suelo para reutilizarlos, y si aspira demasiado rápido, el mensaje llega débil.

El citalopram tapa parcialmente esa aspiradora. La serotonina se queda más tiempo disponible y la conversación se sostiene mejor. Eso ocurre en horas, pero la mejoría del ánimo tarda semanas, porque lo que realmente cambia las cosas es la adaptación progresiva de los circuitos a esa nueva señal. Esta es la explicación de la paradoja más frustrante del tratamiento: los efectos secundarios llegan en días y el beneficio en semanas. Si abandonas en la semana dos, te quedas con lo peor de ambos mundos.

Cómo se toma

Lo que sigue es información de referencia tomada de las fichas técnicas, para que entiendas tu receta. Quien define tu dosis es tu médico tratante, según tu diagnóstico, tu edad, tu función hepática y el resto de tus medicamentos; no debe cambiarse por cuenta propia.

  • Depresión: habitualmente 20 mg al día en una sola toma, con un máximo de 40 mg al día.
  • Trastorno de angustia: se empieza más bajo, con 10 mg al día la primera semana, para no disparar la ansiedad al inicio, y luego se sube a 20 mg.
  • Mayores de 65 años: la mitad de la dosis habitual, con un máximo de 20 mg al día. La ficha estadounidense aplica ese mismo techo a partir de los 60 años.
  • Problemas del hígado o personas que metabolizan lento por el CYP2C19: 10 mg al día las dos primeras semanas y máximo 20 mg al día.
  • Menores de 18 años: no debe usarse.

Se puede tomar a cualquier hora del día, y lo más práctico es elegir una hora fija y mantenerla. En depresión, el tratamiento suele continuarse unos seis meses después de la mejoría, y en casos recurrentes puede prolongarse más. En el trastorno de angustia el efecto máximo aparece hacia los tres meses, así que la paciencia aquí es parte del tratamiento.

Efectos secundarios

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesSomnolencia o, al contrario, insomnio; dolor de cabeza; boca seca; náuseas; sudoración aumentada; nerviosismo o agitación las primeras semanas; temblor fino; mareo; diarrea o estreñimiento; bostezos; menos deseo sexual y dificultad para la eyaculación o la erección; cansancio; dolores musculares.
Poco frecuentesAumento o pérdida de peso, cambios en el apetito, pulso lento o rápido, pupilas dilatadas, desmayos, urticaria, caída de cabello, hinchazón, dificultad para orinar.
Señales de alarmaBusca atención hoy mismo si aparece: pensamientos de hacerte daño o de quitarte la vida; agitación intensa con temblor, rigidez, fiebre o confusión (posible síndrome serotoninérgico); palpitaciones, desmayos o sensación de que el corazón se detiene; convulsiones; sangrado digestivo (vómito con sangre, heces negras); confusión, somnolencia extrema o debilidad marcada, que pueden indicar sodio bajo en la sangre; dolor y enrojecimiento ocular con visión borrosa.

Dos advertencias merecen mencionarse de forma explícita. La primera: en los análisis agrupados de ensayos con antidepresivos se detectó un aumento de pensamientos y conductas suicidas en menores de 25 años, sobre todo en las primeras semanas y tras los cambios de dosis. Esto no significa que el tratamiento sea peligroso; significa que ese periodo necesita acompañamiento y controles cercanos. La segunda: la acatisia, una inquietud interna que no deja estar quieto, es más probable al inicio y conviene avisarla pronto, porque subir la dosis en ese momento la empeora.

Quién no debe tomarlo

  • Quien toma IMAO (un tipo antiguo de antidepresivo) o los ha tomado en los últimos 14 días.
  • Quien toma pimozida u otros fármacos que alargan el intervalo QT.
  • Quien tiene QT largo congénito o antecedente de QT prolongado.
  • Quien toma linezolid, salvo con vigilancia estrecha.
  • Quien tiene alergia conocida al citalopram.

Se usa con especial cuidado si hay pulso lento, infarto reciente, insuficiencia cardíaca descompensada, potasio o magnesio bajos (que conviene corregir antes), epilepsia, antecedente de manía, glaucoma de ángulo estrecho, diabetes o riesgo de sangrado. En el embarazo solo se usa si es claramente necesario: se ha descrito una posible asociación con hipertensión pulmonar del recién nacido y con hemorragia posparto, y también síntomas transitorios en el bebé si se usó en las últimas semanas. Al mismo tiempo, suspender un antidepresivo durante el embarazo tiene su propio riesgo de recaída, así que la decisión se toma caso por caso y nunca de forma unilateral. En la lactancia pasa a la leche en pequeñas cantidades y se vigila al lactante.

Interacciones importantes

  • Otros fármacos serotoninérgicos: triptanes para la migraña, tramadol y otros opioides, trspace, litio, buspirona y la hierba de San Juan. Juntos pueden desencadenar un síndrome serotoninérgico.
  • Todo lo que alargue el QT o baje el potasio o el magnesio, incluidos algunos antibióticos, antiarrítmicos, antipsicóticos y diuréticos.
  • Omeprazol, cimetidina y otros inhibidores del CYP2C19: elevan los niveles de citalopram y pueden obligar a limitar la dosis.
  • Antiinflamatorios, aspirina, antiagregantes y anticoagulantes: aumentan el riesgo de sangrado, en especial digestivo.
  • Metoprolol: el citalopram puede duplicar sus concentraciones.
  • Alcohol: no se recomienda combinarlo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en hacer efecto?

Entre 2 y 4 semanas para notar un cambio real en el ánimo, y a veces 6 u 8 semanas para el efecto completo. Lo primero que suele mejorar es el sueño y el apetito; el interés por las cosas y la energía llegan después. En el trastorno de angustia la mejoría máxima puede tardar hasta tres meses.

¿Engorda?

En las fichas técnicas, el aumento de peso figura como efecto poco frecuente, y la pérdida de peso aparece entre los frecuentes. Es decir: no es un efecto esperable en la mayoría. Cuando el peso sube, a menudo influye también la recuperación del apetito que la propia depresión había quitado. Si te preocupa, coméntalo en consulta y pésate de forma regular en lugar de esperar a notarlo en la ropa.

¿Crea dependencia?

No produce adicción en el sentido de las benzodiacepinas: no genera tolerancia que obligue a subir la dosis ni deseo compulsivo de tomarlo. Lo que sí produce es síndrome de retirada si se corta de golpe: mareo, náuseas, calambres eléctricos, irritabilidad, insomnio. Son síntomas de ajuste, no de abstinencia adictiva, y se evitan bajando la dosis de forma escalonada con tu médico.

¿Puedo tomar alcohol?

Las fichas técnicas no lo recomiendan. El alcohol suma somnolencia y lentitud de reflejos, empeora el sueño y, por su cuenta, agrava los síntomas depresivos, así que trabaja en contra del tratamiento. Si bebes de forma habitual, dilo en consulta sin rodeos: cambia el plan y conviene que tu médico lo sepa.

¿Necesito un electrocardiograma antes de empezar?

No en todos los casos. Se considera especialmente en personas mayores, con enfermedad cardíaca conocida, pulso lento, alteraciones del potasio o el magnesio, o que toman otros medicamentos que alargan el QT. Es una pregunta razonable para hacerle a tu médico al recibir la receta, sobre todo si estás en alguno de esos grupos.


Sigue leyendo: entiende qué se sabe de su efecto sobre el ritmo cardíaco, resuelve cuánto dura la somnolencia de las primeras semanas, elige si conviene tomarlo de día o de noche, compara en qué se diferencia del escitalopram y revisa con qué marcas se vende en Latinoamérica.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 28 de octubre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Seropram (citalopram). CIMA, AEMPS.
  • CELEXA (citalopram) prescribing information, aprobada por la FDA. Información de prescripción.
  • U.S. Food and Drug Administration. Drug Safety Communication: Abnormal heart rhythms associated with high doses of Celexa (citalopram). FDA.

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