Latanoprost: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

El latanoprost no mejora la vista ni se nota cuando funciona. Su trabajo es bajar la presión dentro del ojo para que el nervio óptico no se siga deteriorando, y eso lo convierte en un tratamiento que se sostiene durante años sin ver recompensa inmediata.

El latanoprost es un colirio que baja la presión intraocular. Se usa en el glaucoma de ángulo abierto y en la hipertensión ocular, y la pauta habitual es una gota en el ojo afectado, una vez al día, por la noche. No se pone más veces: aplicarlo con más frecuencia reduce su efecto en lugar de aumentarlo.

Lo esencial en 30 segundos

  • Una gota, una vez al día, de noche. Más dosis no es mejor: disminuye el efecto.
  • Baja la presión del ojo alrededor de un 30 %, y es uno de los colirios más eficaces disponibles.
  • Puede oscurecer el iris de forma permanente y alargar las pestañas. Lo segundo se revierte al suspenderlo; lo primero, no.
  • Sin abrir va en el refrigerador; una vez abierto, a temperatura ambiente y con fecha límite de uso.
  • Alarma: pérdida brusca de visión, dolor intenso del ojo con enrojecimiento o ver halos alrededor de las luces. Eso es hoy mismo.

Para qué sirve

El latanoprost está indicado para reducir la presión intraocular elevada en dos situaciones: el glaucoma de ángulo abierto y la hipertensión ocular (presión alta en el ojo sin daño demostrado todavía).

Para entender por qué eso importa, conviene saber qué es el glaucoma. El ojo produce continuamente un líquido llamado humor acuoso y lo drena por unos conductos diminutos. Si el drenaje no da abasto, la presión sube y comprime el nervio óptico, que es el cable que lleva la imagen al cerebro. Ese nervio se va perdiendo sin dolor y sin aviso: empieza por la visión periférica, que el cerebro rellena, y cuando la persona lo nota ya se perdió una parte importante.

De ahí la frase más importante de este artículo: lo que ya se perdió no se recupera, y lo que aún no se perdió se puede conservar. Bajar la presión es el único tratamiento con eficacia demostrada para frenar esa progresión. El colirio no te hará ver mejor; te está protegiendo la visión que tienes.

Cómo funciona

Imagina un lavabo con el grifo siempre abierto y el desagüe medio tapado. El agua sube. Tienes dos maneras de arreglarlo: cerrar un poco el grifo, o destapar el desagüe.

El latanoprost destapa el desagüe. Es un análogo de las prostaglandinas, unas sustancias que el cuerpo fabrica, y actúa relajando y remodelando los tejidos por los que el humor acuoso sale del ojo, de modo que drene más cantidad. Otros colirios, como el timolol, hacen lo contrario: cierran el grifo reduciendo la producción de líquido.

El efecto no es inmediato: la presión empieza a bajar unas 3 o 4 horas después de la gota y alcanza su máximo entre las 8 y 12 horas. Esa curva explica la pauta nocturna: al ponerla antes de dormir, el momento de mayor efecto coincide con la madrugada y la mañana, cuando la presión intraocular tiende a ser más alta.

Cómo se usa

La pauta que sigue es la de las fichas técnicas, como referencia para entender tu tratamiento. Quien la define es tu oftalmólogo, y no debe cambiarse por cuenta propia.

  • Dosis: una gota en el ojo o los ojos afectados, una sola vez al día, preferentemente por la noche.
  • Nunca más de una vez al día. Las fichas técnicas son explícitas: aplicarlo con más frecuencia reduce el descenso de presión e incluso puede subirla.
  • Si olvidas una dosis, continúa con la siguiente a su hora habitual. No pongas dos gotas para compensar.
  • Con otros colirios: deja al menos 5 minutos entre uno y otro. Si se ponen seguidos, el segundo lava el primero.
  • Lentes de contacto: retíralas antes de la gota y vuelve a colocártelas 15 minutos después. El conservante del colirio se acumula en el material de la lente.
  • No combinar dos prostaglandinas. Usar latanoprost junto con otro fármaco de la misma familia no está recomendado.

Sobre la conservación, que con este colirio sí importa: el frasco cerrado se guarda en el refrigerador, entre 2 y 8 ºC, protegido de la luz. Una vez abierto se mantiene a temperatura ambiente, por debajo de 25 ºC, y tiene un plazo de uso limitado —la ficha europea indica 4 semanas y la estadounidense hasta 6—, así que lo práctico es anotar en el frasco la fecha en que lo abriste y revisar el plazo de tu propio prospecto.

Efectos secundarios

Los efectos del latanoprost son en su gran mayoría locales: ocurren en el ojo y alrededor, no en el resto del cuerpo. Eso es una de sus ventajas frente a otros colirios.

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesOscurecimiento del iris, enrojecimiento leve o moderado del ojo, escozor o sensación de arenilla al poner la gota, picazón, visión borrosa pasajera, y pestañas más largas, gruesas y oscuras. En los ensayos, la sensación de cuerpo extraño apareció en un 13 % y el enrojecimiento en un 8 %.
Poco frecuentesQueratitis puntiforme (pequeñas erosiones en la superficie del ojo, casi siempre sin síntomas), blefaritis (inflamación del borde del párpado), dolor ocular, molestia con la luz, oscurecimiento de la piel del párpado, edema macular y reactivación de un herpes ocular.
Señales de alarmaConsulta hoy mismo si tienes: pérdida brusca o progresiva de visión; dolor intenso del ojo con enrojecimiento marcado, náuseas o halos de colores alrededor de las luces; una mancha o zona borrosa en el centro de la visión; secreción purulenta con dolor y sensibilidad a la luz; o visión de destellos y moscas volantes nuevas.

Dos de esos efectos merecen artículo propio porque son los que más preguntas generan: el cambio de color del iris, que es gradual y probablemente permanente, y el crecimiento de las pestañas, que sí se revierte al dejar el tratamiento. Ninguno de los dos es peligroso para la vista.

Quién debe tener precaución

  • Alergia al latanoprost o a algún componente del colirio, incluido el conservante.
  • Herpes ocular activo: debe evitarse en la queratitis por herpes simple en actividad, y usarse con precaución si hay antecedente.
  • Riesgo de edema macular: personas operadas de cataratas con rotura de la cápsula posterior, sin cristalino, con lente intraocular de cámara anterior, con retinopatía diabética o con una obstrucción venosa de la retina.
  • Embarazo: la ficha técnica europea indica que no debe administrarse, porque su seguridad no está establecida y en animales se observaron malformaciones.
  • Lactancia: el latanoprost pasa a la leche materna, así que no se recomienda su uso mientras se amamanta.
  • Niños: la evidencia es limitada. Hay muy pocos datos en menores de un año y ninguno en prematuros, y la seguridad a largo plazo no está establecida. En el glaucoma congénito de los primeros años, la cirugía sigue siendo la primera opción.

Si estás embarazada, planeas estarlo o estás amamantando y usas latanoprost, no lo suspendas por tu cuenta: el glaucoma sin tratar también tiene consecuencias. Es una conversación para tener con tu oftalmólogo, que valorará alternativas.

Interacciones importantes

Al ser un tratamiento tópico, el latanoprost tiene pocas interacciones con medicamentos que se toman por boca. Las que importan son locales:

  • Colirios con timerosal: mezclados con latanoprost pueden precipitar. Hay que respetar los 5 minutos de separación.
  • Otras prostaglandinas oftálmicas (bimatoprost, travoprost, tafluprost): no se combinan con latanoprost.
  • Otros colirios para el glaucoma: sí se combinan con frecuencia, y de hecho existen frascos que ya traen latanoprost con timolol. Si usas varios, pregunta el orden y los intervalos.

Menciona siempre que usas colirios cuando te atiendan, aunque te parezca que «no cuenta» como medicamento. Cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Por cuánto tiempo tendré que usarlo?

En general es un tratamiento prolongado, muchas veces de por vida, porque el glaucoma es una enfermedad crónica y la presión vuelve a subir al suspender el colirio. Eso no lo decides tú ni lo decide este artículo: tu oftalmólogo lo reevalúa en cada control midiendo la presión y el campo visual.

No noto ninguna diferencia. ¿Está funcionando?

No notar nada es lo normal y no significa que no sirva. La presión intraocular no se siente, igual que no se siente la presión arterial. La única forma de saber si funciona es la medición en consulta. Es justamente por eso que tanta gente abandona el tratamiento, y es el error más costoso en esta enfermedad.

¿Puedo usarlo solo en el ojo que tengo peor?

Se aplica únicamente en el ojo o los ojos que tu oftalmólogo indicó. Si la indicación es un solo ojo, es importante saber que el iris de ese ojo puede oscurecerse y quedar de un color distinto al otro. Es un motivo más para no improvisar en cuál te lo pones.

¿Se puede usar junto con el colirio de la sequedad ocular?

Sí, es una combinación habitual, respetando los 5 minutos entre uno y otro. Conviene poner primero el medicamento del glaucoma y después la lágrima artificial. Coméntalo en consulta, porque la sequedad también puede estar relacionada con el conservante del propio colirio.

¿Qué hago si el frasco se quedó fuera del refrigerador?

Si ya estaba abierto, no pasa nada: tras la apertura se conserva precisamente a temperatura ambiente. Si era un frasco cerrado que llevaba mucho tiempo fuera o expuesto al calor, consulta en la farmacia antes de usarlo en lugar de descartarlo o arriesgarte.


Sigue leyendo: por qué puede cambiar el color del iris, qué hay detrás de las pestañas más largas, cómo poner la gota correctamente y por qué de noche, en qué se diferencia del timolol y con qué marcas se vende en Latinoamérica.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 23 de octubre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

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