Es el efecto que más desconcierta de este colirio: con los meses, algunos ojos claros se vuelven más oscuros. No es un daño ni una señal de alarma, pero sí es un cambio que conviene conocer antes de que ocurra.
El latanoprost puede aumentar el pigmento marrón del iris, la parte de color del ojo. Ocurre de forma lenta, es más frecuente en ojos de color mezclado y probablemente es permanente. No afecta la visión ni indica que el medicamento esté haciendo daño.
En 30 segundos
- El colirio hace que las células del iris produzcan más melanina; no crea células nuevas ni es un tumor.
- Suele notarse en los primeros 8 a 12 meses y tiende a estabilizarse con los años.
- Afecta sobre todo a los iris de color mezclado (verde-marrón, gris-marrón, azul-marrón). Los azules uniformes y los marrones uniformes cambian poco.
- El cambio del iris no se revierte al suspenderlo. El oscurecimiento de la piel del párpado y el cambio de las pestañas, sí.
Qué está pasando dentro del iris
El color de los ojos lo determina la cantidad de melanina —el mismo pigmento que da color a la piel y al pelo— almacenada en unas células del iris llamadas melanocitos. Un ojo marrón tiene mucha; uno azul, muy poca.
El latanoprost estimula a esos melanocitos para que fabriquen más melanina. La distinción clave, y la razón por la que esto no es motivo de alarma, está en lo que no hace: no aumenta el número de melanocitos y no los hace proliferar. Las fichas técnicas lo precisan expresamente. Es como si las mismas células, que ya estaban ahí, llenaran más sus depósitos de pigmento. Por eso el cambio de color con prostaglandinas no se considera una lesión precancerosa ni se relaciona con el melanoma del ojo.
Visualmente, el cambio empieza alrededor de la pupila y se extiende hacia afuera, en forma de anillo que se va ampliando. En los ensayos clínicos se registró en alrededor del 7 % de los pacientes, y una revisión de estudios comparativos encontró cifras más altas a dos años de uso. Es un efecto frecuente, no una rareza.
A quién le pasa y cuándo
No le ocurre a todo el mundo, y el color de partida predice bastante:
- Iris de color mezclado —verde con vetas marrones, avellana, gris-marrón, azul con marrón—: son los que más cambian, porque ya tienen melanocitos con capacidad de cargar pigmento y el contraste se nota.
- Iris azul o gris uniforme: el cambio es poco frecuente.
- Iris marrón uniforme: puede oscurecerse algo más, pero al partir de un tono ya oscuro casi nunca se percibe.
En cuanto al tiempo, la ficha técnica europea señala que suele manifestarse dentro de los primeros 8 meses y la estadounidense, en el primer año en la mayoría de los casos afectados. Puede seguir progresando mientras se mantenga el tratamiento, y tiende a estabilizarse hacia los cinco años. Lo que hay más allá de ese plazo no está bien estudiado, y los controles periódicos del oftalmólogo cubren precisamente eso.
El problema de tratar un solo ojo
Si el tratamiento es en un solo ojo, el pigmento aumenta solo en ese ojo. El resultado puede ser una heterocromía: dos ojos de color distinto, de forma permanente.
Para muchas personas esto es irrelevante; para otras, especialmente con ojos claros y una diferencia marcada, es un cambio estético que pesa. Vale la pena saberlo antes de empezar y plantearlo en consulta si te preocupa: existen otros fármacos para bajar la presión intraocular, y tu oftalmólogo puede valorar si alguno encaja en tu caso. Lo que no es una buena idea es abandonar el tratamiento en silencio por este motivo: la presión sube de nuevo y el nervio óptico se sigue perdiendo, y esa pérdida sí es irreversible y sí afecta la visión.
Hay un cambio distinto que a veces se confunde con este: el oscurecimiento de la piel del párpado y del contorno del ojo. Ese sí suele ser reversible al suspender el colirio, y se reduce bastante con un gesto simple: secar con un pañuelo el exceso de gota que escurre por el párpado.
Cuándo sí hay que consultar
Un oscurecimiento gradual y uniforme del iris no es una urgencia; se comenta en el control de rutina. Lo que sí merece consulta sin esperar es:
- Una mancha oscura localizada y con relieve en el iris, distinta de un cambio difuso de tono.
- Cambio de color acompañado de dolor del ojo, enrojecimiento intenso o visión borrosa.
- Una pupila deformada o que reacciona distinto a la luz que la del otro ojo.
- Pérdida brusca de visión o ver halos de colores alrededor de las luces: eso es emergencia el mismo día.
Preguntas frecuentes
Si dejo el colirio, ¿volverá mi color de ojos?
El cambio del iris se considera permanente: deja de progresar al suspender el tratamiento, pero el pigmento ya acumulado no desaparece. La piel del párpado y las pestañas sí vuelven a su estado previo en muchos casos.
¿Es peligroso? ¿Puede ser cancerígeno?
No hay evidencia de que lo sea. El mecanismo es un aumento de pigmento dentro de células que ya existían, no una multiplicación de células, que es lo que caracteriza a un tumor. Las fichas técnicas lo describen así y recomiendan seguimiento periódico, no suspensión.
¿Puedo evitar que ocurra?
No hay forma de prevenir el cambio del iris si usas el fármaco, y reducir la dosis no es una opción: la pauta de una gota diaria es la que funciona, y aplicarlo menos o más a menudo compromete el control de la presión. Si el efecto estético te importa, lo que corresponde es hablar de alternativas con tu oftalmólogo, no ajustar el colirio por tu cuenta.
Para el panorama completo del fármaco, vuelve a la ficha del latanoprost. Y el otro cambio visible, el de las pestañas, lo explicamos aquí: por qué crecen más largas.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 23 de octubre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- AEMPS, CIMA. Ficha técnica de latanoprost: advertencias sobre pigmentación del iris.
- Xalatan (latanoprost) — Prescribing Information: Warnings and Precautions.
- Zhang WY y cols. Meta-analysis of randomised controlled trials comparing latanoprost with timolol. British Journal of Ophthalmology.