El tenofovir es uno de los antivirales más usados del mundo y, en Latinoamérica, la columna del tratamiento de primera línea para el VIH. También es un fármaco con una regla no negociable: no se suspende por cuenta propia. Dejarlo de golpe puede desencadenar un brote grave de hepatitis en quien tiene hepatitis B.
El tenofovir sirve para tratar la infección por VIH, siempre combinado con otros antirretrovirales, y la hepatitis B crónica. No cura ninguna de las dos, pero mantiene el virus controlado mientras se toma. Existe en dos formas con dosis muy distintas: tenofovir disoproxilo, de 300 mg, y tenofovir alafenamida, de 25 mg.
Lo esencial en 30 segundos
- Nunca lo suspendas por tu cuenta. En hepatitis B, dejarlo puede provocar un brote grave del hígado; en VIH, favorece que el virus se vuelva resistente.
- Casi siempre va combinado: en pastillas que ya traen dos o tres fármacos juntos.
- Lo que más se vigila con análisis es el riñón, y en segundo lugar los huesos.
- Dos formas distintas con números que engañan: 300 mg de disoproxilo y 25 mg de alafenamida no son dosis alta y baja del mismo producto.
- Evita por tu cuenta los antiinflamatorios tipo ibuprofeno o diclofenaco en dosis altas o seguidas: suman daño al riñón.
Para qué sirve
El tenofovir tiene dos indicaciones aprobadas y bien establecidas.
VIH. Forma parte del tratamiento antirretroviral, siempre en combinación con otros fármacos, nunca solo. En la mayoría de los países de la región el esquema preferido para empezar es la combinación de tenofovir, lamivudina y dolutegravir en una sola pastilla diaria, conocida como TLD. En Perú, la Dirección General de Medicamentos lo evaluó y lo adoptó como tratamiento de primera línea de elección.
Hepatitis B crónica. Aquí se usa para mantener el virus suprimido y frenar el daño del hígado a lo largo de los años. El tratamiento suele ser prolongado y la decisión de cuándo empezarlo y hasta cuándo seguirlo es siempre del especialista.
Hay un tercer uso que probablemente hayas escuchado: la prevención del VIH antes de la exposición, en combinación con emtricitabina. Es un programa médico con requisitos propios, controles periódicos y pruebas previas obligatorias. No es algo que se inicie comprando pastillas por cuenta propia: hacerlo así, sin saber si ya hay una infección presente, puede generar resistencia del virus y dejar sin opciones de tratamiento después.
Un detalle importante: antes de empezar tenofovir se pide siempre prueba de VIH y de hepatitis B. No es burocracia. Tratar una hepatitis B sin saber que hay VIH, o al revés, puede llevar a un esquema incompleto y a que el virus desarrolle resistencia.
Cómo funciona
Imagina que el virus está copiando su material genético como alguien que va encadenando cuentas en un collar. Cada cuenta encaja con la siguiente. El tenofovir es una cuenta falsa: se parece tanto a la verdadera que el virus la agarra y la coloca, pero no tiene el gancho para que se enganche la siguiente. El collar se corta ahí.
Eso explica dos cosas. La primera, por qué funciona mientras se toma: si dejas de poner cuentas falsas, el virus vuelve a copiar sin problema. La segunda, por qué las tomas irregulares son peligrosas: con el fármaco a medias, el virus tiene tiempo de aprender a esquivar la cuenta falsa, y entonces el medicamento deja de servir para siempre.
Cómo se toma
Los rangos que siguen son información de referencia para entender tu receta. Quien define tu dosis es tu médico tratante, según tu función renal, tu peso y el resto del esquema, y no debe cambiarse por cuenta propia.
Tenofovir disoproxilo. En adultos y en mayores de 12 años con 35 kg o más, la dosis es de 300 mg una vez al día, y puede tomarse con o sin alimentos. Es la misma dosis para VIH y para hepatitis B. En niños más pequeños la dosis se calcula por peso.
Tenofovir alafenamida. Para hepatitis B en adultos con hígado compensado, la dosis es de 25 mg una vez al día y debe tomarse con comida. Esa indicación de la comida es obligatoria, no una sugerencia.
Si tu función renal está reducida, el tenofovir disoproxilo no cambia de dosis pero sí de frecuencia. Con un aclaramiento de creatinina entre 30 y 49 ml/min se pasa a cada 48 horas; entre 10 y 29, a cada 72 o 96 horas; en hemodiálisis, una vez por semana después de la sesión. Son esquemas que solo ajusta tu médico con un análisis en la mano.
Dos cosas que importan tanto como la dosis:
- A la misma hora todos los días. Pon una alarma. La regularidad es lo que mantiene el virus controlado.
- No te quedes sin pastillas. Pide la renovación antes de que se te acabe el frasco, sobre todo si vas a viajar o si hay feriados largos.
Efectos secundarios
La mayoría de las personas tolera bien el tenofovir. En los ensayos en VIH con tenofovir disoproxilo, los efectos de intensidad moderada o mayor más frecuentes fueron erupción en la piel (18 %), dolor de cabeza (14 %), dolor en general (13 %), diarrea (11 %), estado de ánimo bajo (11 %), dolor de espalda (9 %) y náuseas (8 %). En hepatitis B con hígado compensado, la náusea fue lo más común, en el 9 %.
| Frecuencia | Qué puedes notar |
|---|---|
| Frecuentes | Erupción en la piel, dolor de cabeza, náuseas, diarrea, cansancio, dolor de espalda o articular, molestia abdominal, dificultad para dormir. |
| Poco frecuentes | Descenso del fósforo en sangre, pérdida de densidad ósea sin síntomas, alteración de la función renal detectada en análisis, mareo, picazón. |
| Señales de alarma | Ve a emergencia hoy mismo si tienes: ojos o piel amarillos, orina muy oscura con heces claras, dolor fuerte en el lado derecho del abdomen; respiración rápida y profunda con náuseas, vómitos, dolor muscular difuso, mucho frío en manos y pies o debilidad extrema; orinar mucho menos o nada; dolor de huesos localizado con dificultad para caminar. |
Dos efectos poco frecuentes pero serios justifican esa columna. El primero es la acidosis láctica con hígado graso, descrita con casos mortales: se manifiesta con esa respiración rápida, náuseas, dolor muscular y debilidad. El segundo es la tubulopatía renal, que en su forma completa se llama síndrome de Fanconi, y que puede terminar en pérdida de fósforo y dolor óseo.
Quién no debe tomarlo
- Quien haya tenido una reacción alérgica al tenofovir o a alguno de sus componentes.
- Con insuficiencia renal, no es una prohibición absoluta pero sí un motivo para replantear el esquema. Las guías regionales recomiendan buscar una alternativa al tenofovir disoproxilo cuando el aclaramiento de creatinina baja de 50 ml/min.
- Con osteoporosis establecida o riesgo alto de fractura, también se suele preferir otra opción.
- El tenofovir alafenamida no se recomienda si el hígado está descompensado, ni en enfermedad renal terminal sin diálisis.
- En embarazo, el registro de embarazos con antirretrovirales no encontró aumento del riesgo global de malformaciones con exposición en el primer trimestre: 2,1 % frente a un 2,7 % de base. Es uno de los fármacos con más experiencia en esta situación, y el embarazo nunca es motivo para suspender el tratamiento sin indicación médica.
- En lactancia, la recomendación cambia según la indicación: la ficha técnica indica no amamantar cuando el tenofovir se usa para tratar el VIH, y valorar el balance caso por caso cuando se usa para hepatitis B. Es una conversación para tener con tu médico antes del parto.
Interacciones importantes
Las interacciones del tenofovir van por dos caminos: lo que daña el riñón junto con él, y lo que altera sus niveles en sangre.
- Antiinflamatorios. La ficha técnica pide evitar antiinflamatorios en dosis altas o varios a la vez, por el riesgo renal. Esto incluye ibuprofeno, naproxeno y diclofenaco, todos de venta fácil. Para un dolor puntual, pregunta cuál puedes usar.
- Otros fármacos tóxicos para el riñón, como algunos antibióticos inyectables o antivirales usados en trasplantes. Conviene no combinarlos ni usarlos poco antes.
- Didanosina. El tenofovir sube sus niveles y obliga a reducir su dosis. Es una combinación que ya casi no se usa.
- Atazanavir. El tenofovir baja sus niveles, por lo que debe acompañarse de ritonavir.
- Lopinavir con ritonavir. Sube la exposición al tenofovir en un 51 %, lo que obliga a vigilar más de cerca los efectos renales.
Lleva siempre tu lista completa de medicamentos a cualquier consulta, incluidos los de venta libre, los herbales y los suplementos. Con antirretrovirales las interacciones son muchas y no siempre evidentes.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si dejo de tomarlo?
Depende de para qué lo tomas, y en los dos casos es grave. En hepatitis B, la ficha técnica lleva una advertencia destacada: se han descrito brotes graves de hepatitis al suspender el tratamiento, por lo que hay que vigilar el hígado durante varios meses después. En VIH, el virus rebota y puede volverse resistente, lo que quema opciones futuras. Si quieres dejarlo por cualquier motivo, incluidos los efectos secundarios o el costo, eso se habla en consulta antes, no después.
¿Qué hago si olvidé una dosis?
Como regla general, si te acuerdas el mismo día, tómala cuando lo recuerdes y sigue con tu horario habitual. Si ya es casi la hora de la siguiente, sáltate la olvidada y continúa normal. Nunca tomes dos juntas para compensar. Y si los olvidos son frecuentes, dilo sin vergüenza en tu control: hay esquemas y ayudas que facilitan mucho la adherencia.
¿Puedo tomar alcohol?
El alcohol no interactúa directamente con el tenofovir. El problema es otro: si lo tomas por hepatitis B, el alcohol añade su propio daño al hígado y trabaja en contra del tratamiento. Y en cualquier caso, las noches de consumo alto son las que más olvidos de dosis provocan. Habla con tu médico de tu consumo real, sin maquillarlo.
¿Por qué me piden análisis tan seguido?
Porque el daño renal del tenofovir no se siente hasta que es importante. Las fichas técnicas piden medir creatinina y aclaramiento estimado, glucosa y proteínas en orina antes de empezar y durante el tratamiento, y además fósforo en quienes ya tienen enfermedad renal. Son análisis sencillos que permiten actuar a tiempo.
¿El tenofovir cura el VIH o la hepatitis B?
No. Mantiene el virus controlado mientras se toma, y eso basta para que una persona con VIH tenga una expectativa de vida prácticamente normal y no transmita el virus cuando la carga viral está indetectable. En hepatitis B, frena el daño del hígado. Pero no elimina el virus del cuerpo, y por eso el tratamiento es prolongado.
Sigue leyendo: qué se vigila en el riñón y cuándo se ajusta el esquema, qué dice la evidencia sobre los huesos, cómo se toma y por qué importa el detalle, en qué se diferencian sus dos formas y con qué nombres se vende en Latinoamérica.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 21 de octubre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- FDA. VIREAD (tenofovir disoproxil fumarate) — Prescribing Information.
- FDA. VEMLIDY (tenofovir alafenamide) — Prescribing Information.
- DIGEMID, Ministerio de Salud del Perú. Evaluación de tecnología sanitaria: Tenofovir/Lamivudina/Dolutegravir como primera línea en VIH-1.
- Guía práctica de tratamiento antirretroviral para personas con VIH (2020), publicada en el repositorio de la OPS.
- FDA. Tenofovir disoproxil fumarate tablets — Prescribing Information (genérico).
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