Vancomicina: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

La vancomicina es un antibiótico de hospital, no de farmacia de barrio. Y es, en realidad, dos medicamentos en uno: el que entra por la vena y el que se traga. Hacen cosas distintas y no son intercambiables.

La vancomicina es un antibiótico que actúa contra bacterias grampositivas, incluida la Staphylococcus aureus resistente a meticilina (el SARM o MRSA). Se administra casi siempre por vena, en el hospital, para infecciones graves. Por boca no se absorbe, así que la forma oral solo sirve para infecciones del propio intestino.

Lo esencial en 30 segundos

  • Es un antibiótico de uso hospitalario, reservado para infecciones graves por bacterias resistentes.
  • En vena trata infecciones de la sangre, del corazón, del hueso, de la piel y del pulmón. Por boca solo trata infecciones del intestino.
  • Exige controles de sangre: función del riñón y, con frecuencia, medición del nivel del propio antibiótico.
  • Si se pasa rápido puede provocar enrojecimiento y picazón en cara, cuello y pecho. No es alergia: es la velocidad.
  • Sus dos riesgos principales son el daño renal y, mucho más raro, el daño auditivo. Por eso se vigila tanto.

Para qué sirve

Esta es la parte que más confunde, así que conviene separarla con claridad: aunque se llamen igual, la vancomicina intravenosa y la vancomicina oral son casi dos medicamentos distintos.

La vancomicina en vena se usa para infecciones graves por bacterias grampositivas: infecciones de la sangre (septicemia), endocarditis (infección de las válvulas del corazón), infecciones de piel y tejidos blandos complicadas, infecciones de hueso y articulaciones, y neumonías. Las fichas europeas incluyen además su uso como profilaxis antes de algunas cirugías. Es el antibiótico de referencia cuando se sospecha o confirma un SARM.

La vancomicina por boca sirve para dos cosas y solo dos: la infección intestinal por Clostridioides difficile —una diarrea grave que suele aparecer después de haber tomado otros antibióticos— y la enterocolitis por estafilococo.

La razón de esa separación tan tajante está en que la vancomicina no pasa del intestino a la sangre. En voluntarios que tomaron 250 mg cada ocho horas, el antibiótico alcanzó concentraciones altas en las heces pero no se detectó en sangre. De ahí las dos frases que figuran literalmente en las fichas técnicas y que vale la pena recordar: la vancomicina administrada por boca no es eficaz para otros tipos de infección, y la vancomicina administrada por vena no es eficaz para la infección por C. difficile. No es un tecnicismo: es la diferencia entre tratar y no tratar.

Cómo funciona

Las bacterias se protegen con una pared externa rígida, como un muro de ladrillos. Para levantar ese muro, cada ladrillo tiene en su extremo una especie de gancho que permite engancharlo con el siguiente.

La vancomicina se pega con mucha fuerza justo a ese gancho —en términos técnicos, al extremo D-alanil-D-alanina de los precursores de la pared— y lo deja tapado. Los ladrillos ya no pueden unirse entre sí, el muro queda a medio hacer y la bacteria termina muriendo. Por eso se dice que la vancomicina es bactericida: no solo frena a la bacteria, la mata.

Ese mismo mecanismo explica por qué no sirve contra las bacterias gramnegativas: esas tienen una capa externa adicional que la vancomicina no logra atravesar.

Cómo se administra

Las cifras siguientes son rangos de referencia que aparecen en fichas técnicas y guías, incluidas aquí solo para que entiendas lo que ves en tu hoja de tratamiento. Quien calcula la dosis es el equipo médico que te atiende, a partir de tu peso, tu función renal y el tipo de infección. No es un medicamento que se ajuste en casa ni que se compre sin receta.

  • Por vena, en adultos: lo habitual es entre 15 y 20 mg por kilo de peso cada 8 a 12 horas. En pacientes muy graves puede usarse una primera dosis mayor, llamada dosis de carga.
  • La velocidad importa tanto como la dosis: cada perfusión debe durar al menos 60 minutos, y no superar los 10 mg por minuto. Pasarla rápido es lo que desencadena la reacción de enrojecimiento.
  • Por boca, para la infección por C. difficile: la pauta clásica de las guías es 125 mg cuatro veces al día durante 10 días en el primer episodio. En los casos más graves se usan dosis mayores.
  • En insuficiencia renal la dosis se ajusta siempre. La vancomicina se elimina casi toda por el riñón: con función normal desaparece en unas horas, pero en una persona sin función renal puede tardar días.

Hay una cosa que sí está en tu mano, y es importante: avisa de inmediato si notas picazón, calor o enrojecimiento mientras te pasan el suero. No esperes a que termine. Suele resolverse simplemente bajando la velocidad.

Efectos secundarios

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesEnrojecimiento y picazón en cara, cuello y parte alta del pecho durante la infusión; dolor, calor o endurecimiento de la vena por donde entra el suero (flebitis); bajada de la presión arterial; alteración de la función del riñón en los análisis. Con la forma oral: náuseas, dolor abdominal, vómitos, diarrea, dolor de cabeza.
Poco frecuentes o rarosPérdida de audición o zumbido de oídos (acufenos), vértigo; descenso de los glóbulos blancos o de las plaquetas; inflamación del riñón (nefritis intersticial); reacciones de hipersensibilidad; vasculitis.
Señales de alarmaAvisa al equipo de inmediato o acude a emergencia hoy mismo si: aparece una erupción con ampollas, llagas en la boca o la piel que se despega; se te hincha la cara, los labios o la lengua, te silba el pecho o te falta el aire; tienes fiebre alta con erupción y ganglios hinchados; orinas mucho menos de lo habitual o dejas de orinar; empiezas a oír peor o te zumban los oídos; o si durante la infusión sientes dolor en el pecho o te mareas.

Dos matices que suelen sorprender. El primero: el daño renal suele ser reversible. En una revisión de quince estudios, la mayoría de los casos se recuperó y solo el 3 % de los episodios requirió diálisis temporal. El segundo: aunque la vancomicina oral «no se absorbe», con el intestino muy inflamado puede pasar algo a la sangre, y las fichas técnicas advierten de casos de toxicidad renal y auditiva también con la forma oral, sobre todo en mayores de 65 años.

Quién necesita más precauciones

  • Personas con enfermedad renal. La dosis se ajusta siempre y los controles se hacen más seguidos.
  • Personas mayores de 65 años. Las fichas técnicas señalan un mayor riesgo de daño renal. Añaden también un dato interesante: pueden tardar más en responder, así que no conviene suspender el tratamiento antes de tiempo por impaciencia.
  • Embarazo. Aquí hay que decirlo con franqueza: la evidencia es limitada. No hay datos suficientes en embarazadas, aunque la información publicada de uso en el segundo y tercer trimestre no ha mostrado problemas, y los estudios en animales no encontraron malformaciones. La vancomicina atraviesa la placenta. Se usa cuando el beneficio justifica el riesgo, en una decisión individual.
  • Lactancia. Pasa a la leche materna, pero los datos disponibles son insuficientes para cuantificar cuánto. Es otra decisión que se toma caso por caso.
  • Niños y recién nacidos. Se usa, con dosis propias según la edad, y con vigilancia estrecha de niveles y función renal. En recién nacidos la eliminación es inmadura y los datos son más escasos.
  • No debe usarse en quien haya tenido una reacción alérgica verdadera a la vancomicina. Conviene distinguirla de la reacción a la infusión, que es otra cosa y no impide volver a usarla.

Interacciones importantes

  • Otros antibióticos del grupo de los aminoglucósidos (gentamicina, amikacina) y la anfotericina B: suman riesgo para el riñón y el oído. A veces se combinan a propósito por necesidad clínica, y entonces se vigila más de cerca.
  • Piperacilina-tazobactam. La ficha estadounidense recoge que varios estudios detectaron más daño renal cuando se combinan. Conviene añadir el matiz completo: esa señal viene de estudios observacionales, cuyos propios autores advierten que no permiten establecer causalidad, y el único ensayo aleatorizado grande publicado hasta ahora no confirmó ese aumento. Lo prudente sigue siendo vigilar el riñón con más atención en esa combinación.
  • Anestésicos. La ficha técnica describe enrojecimiento y rubor de tipo histamínico cuando se dan juntos, y recomienda pasar la vancomicina antes de la anestesia cuando es posible.
  • Bloqueantes neuromusculares usados en quirófano: puede prolongarse su efecto.
  • Diuréticos de asa, vasopresores y otros fármacos tóxicos para el riñón. Las guías de monitorización los citan entre los factores que aumentan el riesgo renal.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no me dan vancomicina en pastillas para mi infección?

Porque no funcionaría. La vancomicina tomada por boca se queda en el intestino y prácticamente no pasa a la sangre, así que no puede llegar al pulmón, al hueso ni a la sangre. Es exactamente lo contrario de lo que suele ocurrir con otros antibióticos. Por eso, para una infección fuera del intestino, la única vía útil es la vena.

¿Cuánto dura un tratamiento con vancomicina?

Depende mucho de la infección. Una infección de piel complicada puede resolverse en una o dos semanas; una infección de la sangre requiere al menos dos semanas; una endocarditis, seis. La infección intestinal por C. difficile se trata habitualmente diez días por vía oral. La duración la define el equipo tratante según la evolución.

¿Por qué me sacan tanta sangre?

Porque la vancomicina tiene un margen estrecho: por debajo de cierto nivel no cura, y por encima daña el riñón. Los controles sirven para quedarse en el medio. Lo habitual es vigilar la creatinina (función renal), medir el nivel del propio antibiótico y revisar el hemograma en tratamientos prolongados.

Si me puse roja la cara con la vancomicina, ¿soy alérgico?

Lo más probable es que no. La reacción a la infusión por vancomicina es un enrojecimiento con picazón en cara, cuello y pecho que se produce por liberación directa de histamina cuando el suero pasa demasiado rápido. No es una alergia y, en general, no impide seguir usando el antibiótico: suele bastar con enlentecer la infusión. La alergia verdadera es otra cosa y cursa con hinchazón, dificultad para respirar o caída de la presión. Quién lo distingue es el equipo que te atiende.

¿Qué es el enterococo resistente a vancomicina?

Es una bacteria que ha cambiado la «cerradura» a la que la vancomicina se pegaba, de modo que el antibiótico ya no encaja. Se conoce por sus siglas, VRE, y los organismos de salud pública la clasifican como una amenaza seria. Casi todas las infecciones por VRE ocurren en personas con contacto prolongado con el sistema sanitario. Es la razón principal por la que la vancomicina se reserva y no se usa a la ligera.


Sigue leyendo: por qué hay que ajustar la dosis según el riñón, qué es exactamente el enrojecimiento de la piel durante la infusión, qué análisis acompañan al tratamiento, en qué se diferencia del linezolid y con qué nombres se encuentra en Latinoamérica.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 1 de octubre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • U.S. National Library of Medicine, DailyMed. Vancomycin Hydrochloride for Injection — Full Prescribing Information. dailymed.nlm.nih.gov
  • European Medicines Agency. Vancomycin — Article 31 referral, Annex III (ficha técnica armonizada). ema.europa.eu
  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Ficha técnica de Vancomicina Pfizer 500 mg polvo para concentrado para solución para perfusión EFG. CIMA. cima.aemps.es
  • Rybak MJ, et al. «Therapeutic monitoring of vancomycin: a revised consensus guideline of ASHP, IDSA, PIDS and SIDP». Am J Health Syst Pharm. 2020;77(11):835-864. idsociety.org
  • Liu C, et al. Clinical Practice Guidelines for the Treatment of MRSA Infections in Adults and Children. IDSA. Clin Infect Dis. 2011;52(3):e18-e55. academic.oup.com