Es uno de los antibióticos más antiguos que siguen en uso, y sigue teniendo su lugar: en la tos ferina, en la alergia a la penicilina, en ciertas infecciones respiratorias. También es el que más revuelve el estómago y el que más cuidado exige con otros medicamentos.
La eritromicina es un antibiótico del grupo de los macrólidos. Sirve para tratar infecciones respiratorias, de piel, tos ferina, difteria, legionelosis e infecciones por clamidia, entre otras, y es una alternativa frecuente en personas alérgicas a la penicilina. Se toma varias veces al día y sus molestias digestivas son muy frecuentes.
Lo esencial en 30 segundos
- Es un macrólido: bloquea la fábrica de proteínas de la bacteria y frena su multiplicación.
- Se toma 3 o 4 veces al día, a intervalos regulares. No es un antibiótico de una toma diaria.
- Las náuseas, vómitos y retortijones son muy frecuentes (más de 1 de cada 10 personas) y dependen de la dosis.
- Tiene interacciones serias: hay medicamentos que no pueden tomarse a la vez, entre ellos dos estatinas muy usadas.
- Señales para consultar hoy: piel u ojos amarillos, diarrea intensa con fiebre, desmayo o palpitaciones.
Para qué sirve
Según las fichas técnicas aprobadas, la eritromicina se usa en:
- Infecciones respiratorias altas y bajas de intensidad leve a moderada causadas por bacterias sensibles, incluidas las producidas por Mycoplasma pneumoniae.
- Tos ferina (Bordetella pertussis), tanto para tratar como para la profilaxis tras el contacto.
- Difteria, como complemento de la antitoxina y para eliminar el estado de portador.
- Enfermedad del legionario (Legionella pneumophila).
- Infecciones de piel leves a moderadas.
- Infecciones por Chlamydia trachomatis, incluidas las urogenitales durante el embarazo y la conjuntivitis y neumonía del recién nacido.
- Sífilis y profilaxis de la fiebre reumática, como alternativa en personas alérgicas a la penicilina.
- Otras: eritrasma, listeriosis, amebiasis intestinal.
Lo que no hace: no sirve para la gripe, el resfriado ni la mayoría de los dolores de garganta, que son virales. Un antibiótico tomado «por si acaso» no acorta un cuadro viral y sí contribuye a la resistencia bacteriana.
Cómo funciona
Toda bacteria necesita fabricar proteínas para crecer y multiplicarse. Esas proteínas se ensamblan en unas pequeñas fábricas llamadas ribosomas, que funcionan como una cadena de montaje.
La eritromicina se pega a una de las dos piezas del ribosoma bacteriano (la subunidad 50S) y traba la cadena. La bacteria deja de fabricar piezas nuevas y deja de multiplicarse, y el sistema inmune termina el trabajo. Habitualmente actúa frenando el crecimiento; a concentraciones altas o frente a gérmenes muy sensibles puede llegar a matarlas.
Nuestras células tienen ribosomas de otro tipo, y por eso el medicamento ataca preferentemente a la bacteria y no a nosotros.
Cómo se toma
Lo que sigue son rangos de referencia de las fichas técnicas, no una pauta para ti. La dosis, la sal y la duración los define tu médico según la infección, tu peso y tus otros medicamentos.
- Adultos: la pauta habitual es 250 mg cada 6 horas o 500 mg cada 12 horas. En infecciones más graves la dosis puede subir, sin superar los 4 g al día.
- Niños: de 30 a 50 mg por kilo y día, repartidos en varias tomas.
- Con o sin comida: depende de la sal. Es el detalle más importante y el que casi nadie explica.
La eritromicina no se vende como una sola cosa. Existen varias «sales»: base con cubierta entérica, estearato, etilsuccinato y estolato. Y cada una se comporta distinto con la comida:
- Estearato: la ficha indica que los niveles óptimos se alcanzan en ayunas o inmediatamente antes de las comidas.
- Etilsuccinato: puede administrarse sin tener en cuenta las comidas; los niveles son comparables en ayunas y con alimento. Es la sal más flexible.
- Base con cubierta entérica: puede tomarse con comida, aunque la ficha señala que los niveles óptimos se obtienen en ayunas, al menos media hora y preferiblemente dos horas antes de comer.
Por eso, cuando alguien tolera mal la eritromicina, la pregunta correcta no es «¿la tomo con comida?» sino «¿qué sal me recetaron?». Está impresa en la caja, y es información que tu médico o tu farmacéutico pueden usar.
Y una regla que vale para todos los antibióticos: las tomas se reparten a intervalos regulares, porque el objetivo es mantener una concentración estable frente a la bacteria. Cuatro tomas al día significa aproximadamente cada 6 horas, no cuatro veces cuando te acuerdes.
Efectos secundarios
La ficha de la FDA lo dice sin rodeos: los efectos adversos más frecuentes de la eritromicina oral son digestivos y dependen de la dosis.
| Frecuencia | Qué puedes notar |
|---|---|
| Muy frecuentes (más de 1 de cada 10) | Náuseas, vómitos, dolor en la parte alta del abdomen y diarrea. |
| Poco frecuentes o raros | Erupción cutánea, picor, urticaria, alteración del oído con dosis altas, elevación de las enzimas del hígado, pancreatitis, candidiasis. |
| Señales de alarma: consulta hoy mismo | Piel u ojos amarillos, orina oscura o picor intenso (posible afectación del hígado). Diarrea acuosa abundante con fiebre o dolor abdominal, incluso semanas después de terminar el tratamiento. Desmayo, palpitaciones o latidos irregulares. Hinchazón de labios o lengua, dificultad para respirar, ampollas o descamación de la piel. En lactantes: vómitos en proyectil tras las tomas. |
Sobre el hígado conviene un párrafo aparte. Según LiverTox, el registro de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, la eritromicina eleva las enzimas hepáticas en un 1 % a 2 % de los tratamientos, y el daño hepático con síntomas es raro pero bien documentado: suele aparecer entre 1 y 3 semanas después de empezar, con un patrón de colestasis en el que el picor puede ser muy llamativo, y habitualmente se recupera en 4 a 8 semanas al retirar el fármaco.
Quién no debe tomarlo
- Personas alérgicas a la eritromicina o a otros macrólidos.
- Quienes toman ciertos medicamentos incompatibles (ver el apartado siguiente).
- Personas con antecedente de alargamiento del intervalo QT o de arritmias ventriculares, según la ficha europea, así como quienes tienen alteraciones de electrolitos como potasio o magnesio bajos.
- En recién nacidos requiere una valoración especial: se ha descrito estenosis hipertrófica del píloro (un estrechamiento de la salida del estómago) tras el tratamiento, con un riesgo estimado de 2 a 3 veces mayor, sobre todo en los primeros 14 días de vida. Por eso las guías de los CDC prefieren la azitromicina como macrólido en menores de 1 mes.
- Con enfermedad hepática previa, la indicación debe valorarse con cuidado.
Interacciones importantes
Aquí está el punto más delicado de este antibiótico. La eritromicina bloquea una enzima del hígado llamada CYP3A4, que es la encargada de degradar a muchísimos medicamentos. Si esa enzima se frena, esos otros fármacos se acumulan en la sangre.
No deben combinarse con eritromicina, según la ficha de la FDA: lovastatina y simvastatina (dos estatinas para el colesterol), ergotamina y dihidroergotamina (para la migraña) y pimozida. La ficha menciona también terfenadina, astemizol y cisaprida, medicamentos retirados del mercado hace años en la mayoría de países precisamente por su riesgo de arritmia.
Exigen vigilancia estrecha: warfarina (mayor riesgo de sangrado), digoxina, carbamazepina, colchicina (la ficha advierte de toxicidad potencialmente mortal), teofilina, ciclosporina, tacrolimus, midazolam y otras benzodiacepinas, verapamilo y diltiazem, y atorvastatina, entre otros.
La consecuencia práctica es simple: antes de empezar eritromicina, tu médico necesita tu lista completa de medicamentos, incluidos los que compras sin receta y los suplementos. No es una formalidad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tomar alcohol con eritromicina?
No existe con la eritromicina la reacción aguda que sí ocurre con el metronidazol. Dicho esto, el alcohol irrita el estómago y este antibiótico ya produce molestias digestivas en más de 1 de cada 10 personas, además de cargar el trabajo del hígado. Lo razonable mientras dura el tratamiento es evitarlo.
Me siento bien a los tres días. ¿Puedo dejarlo?
Sentirte mejor significa que el tratamiento está funcionando, no que la infección se haya resuelto. La duración de cada tratamiento se fija según el tipo de infección, y es tu médico quien decide si se acorta, se prolonga o se cambia. Si el motivo para querer dejarlo son los efectos adversos, llámalo: casi siempre hay alternativas.
¿Sirve para el dolor de garganta?
Solo si la faringitis es bacteriana, algo que se determina con la valoración clínica y, cuando corresponde, una prueba. La mayoría de los dolores de garganta son virales y no mejoran con antibióticos. En faringitis estreptocócica, la eritromicina es una de las opciones en personas alérgicas a la penicilina.
Se me olvidó una toma, ¿qué hago?
La recomendación general de los prospectos es tomarla en cuanto lo recuerdes, salvo que falte poco para la siguiente; en ese caso se continúa con el horario habitual. Nunca se duplica la dosis para compensar, y menos con este antibiótico, cuyos efectos digestivos dependen de la dosis.
¿Puedo tomarla en el embarazo?
La eritromicina se usa en el embarazo en situaciones concretas; de hecho, la ficha contempla su empleo en infecciones urogenitales por clamidia en embarazadas. No todas las sales y presentaciones se consideran igual de adecuadas, así que la elección corresponde a quien controla tu embarazo. Si estás embarazada o crees que podrías estarlo, díselo antes de empezar cualquier antibiótico.
Sigue leyendo sobre eritromicina: las interacciones que sí importan, por qué aparecen las náuseas y cuánto duran, si se toma con comida o sin comida, en qué se diferencia de la azitromicina y con qué nombres se vende en Latinoamérica.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 15 de septiembre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- DailyMed. ERY-TAB (erythromycin) delayed-release tablets — ficha técnica de la FDA.
- FDA. E.E.S. (erythromycin ethylsuccinate) — Prescribing Information.
- AEMPS, CIMA. Ficha técnica de Pantomicina 500 mg comprimidos recubiertos.
- LiverTox (NIDDK, NIH). Erythromycin — daño hepático inducido por fármacos.
- CDC. Recommended Antimicrobial Agents for the Treatment and Postexposure Prophylaxis of Pertussis. MMWR Recomm Rep 2005;54(RR-14).
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