Es raro, pero cuando ocurre puede dejar secuelas. El daño tendinoso por fluoroquinolonas tiene una particularidad que lo hace fácil de pasar por alto: puede aparecer semanas o meses después de que terminaste el tratamiento, cuando ya nadie relaciona el dolor con el antibiótico.
Sí, el ciprofloxacino puede dañar los tendones. El más afectado es el de Aquiles, en la parte de atrás del tobillo. Es un efecto poco frecuente, pero está en la advertencia principal de la ficha técnica porque puede llegar a la rotura. Si aparece dolor en un tendón durante o después del tratamiento, la indicación es consultar el mismo día.
En 30 segundos
- El tendón más comprometido es el de Aquiles, pero también se ha descrito en hombro, mano, bíceps y pulgar.
- Puede empezar a las pocas horas o días de la primera pastilla, o hasta varios meses después de terminar.
- Tienen más riesgo los mayores de 60 años, quienes toman corticoides, los trasplantados y quienes hacen ejercicio intenso.
- Ante dolor, hinchazón o un chasquido en un tendón: no cargar peso, no estirar y consultar hoy.
Por qué pasa
Un tendón es la cuerda que une el músculo con el hueso. Está hecho sobre todo de colágeno, ordenado en fibras paralelas como los hilos de una soga. Esa estructura es lo que le permite aguantar una tracción enorme sin romperse.
Las fluoroquinolonas parecen interferir con las células que mantienen y reparan ese colágeno, y también favorecer la acción de enzimas que lo degradan. El resultado es una soga con hilos más fragágiles. Mientras no se le exige mucho, no pasa nada; cuando se le pide un esfuerzo —una escalera, un salto, una corrida para alcanzar el bus— puede fallar. Los mecanismos exactos siguen en estudio, pero la asociación clínica está bien establecida y por eso figura en la advertencia principal de las agencias reguladoras.
Quién tiene más riesgo
Le puede ocurrir a cualquiera, pero la ficha técnica de la FDA señala factores que multiplican la probabilidad:
- Tener más de 60 años. Es el factor más constante en los estudios.
- Estar tomando corticoides (prednisona, dexametasona y similares). La combinación aumenta claramente el riesgo.
- Haber recibido un trasplante de riñón, corazón o pulmón.
- Tener enfermedad renal o problemas previos de tendones, como en la artritis reumatoide.
- Hacer actividad física intensa durante el tratamiento.
Que tú tengas uno de estos factores no significa que no puedas recibir ciprofloxacino: significa que tu médico va a pesar el beneficio contra el riesgo y quizá elija otro antibiótico si la infección lo permite. Por eso importa que menciones tu edad, tus corticoides y tu deporte cuando te receten.
Qué síntomas vigilar y qué hacer
La tendinitis suele avisar antes de la rotura. Las señales típicas son:
- Dolor en la parte de atrás del tobillo, unos centímetros por encima del talón, que empeora al caminar o al subir escaleras.
- Rigidez y dolor especialmente marcados en los primeros pasos de la mañana.
- Hinchazón, calor o un bulto doloroso sobre el tendón.
- Dolor similar en el hombro, el codo, la mano o el pulgar, aunque es menos frecuente.
Señal de alarma que obliga a ir a emergencia hoy mismo: un chasquido o un golpe seco en la parte posterior de la pierna, seguido de dolor brusco e imposibilidad de ponerse de puntillas o de apoyar el pie. Eso sugiere una rotura completa del tendón de Aquiles y necesita valoración urgente.
Mientras llegas a la consulta: no cargues peso sobre esa pierna, no estires el tendón y no intentes «soltarlo» con masaje o ejercicio. Y no suspendas ni cambies el antibiótico por tu cuenta: la ficha técnica indica interrumpirlo ante estos síntomas, pero esa decisión —y con qué se reemplaza si la infección sigue activa— tiene que tomarla tu médico, que puede atenderte el mismo día.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo después del tratamiento puedo estar en riesgo?
La ficha técnica describe casos que aparecieron hasta varios meses después de completar el tratamiento. Por eso, si tienes un dolor de tendón nuevo e inexplicable, vale la pena mencionar que tomaste una fluoroquinolona aunque haya sido semanas atrás.
¿Puedo seguir entrenando si me siento bien?
La recomendación habitual es bajar la intensidad y evitar impacto y cargas fuertes mientras dure el tratamiento, incluso sin síntomas. Si entrenas de forma regular, comentáselo a tu médico al recibir la receta para que te indique cómo manejarlo.
Si ya tuve un problema de tendón con una quinolona, ¿puedo tomar otra?
El antecedente de tendinitis o rotura asociada a quinolonas es un dato que cambia la decisión: en general se buscan alternativas. Es información que debe quedar registrada en tu historia y que conviene repetir en cada consulta.
Sigue leyendo: la guía completa del ciprofloxacino explica para qué sirve y qué más vigilar, y cómo se reconoce una alergia a la amoxicilina muestra otro ejemplo de reacción a un antibiótico que conviene saber identificar a tiempo.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 31 de agosto de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- FDA. CIPRO (ciprofloxacin) — Prescribing Information, advertencia sobre tendinitis y rotura de tendón, 2024.
- AEMPS/CIMA. Ficha técnica de Ciprofloxacino Cinfa 500 mg, sección 4.4 Advertencias.
- Bidell MR, Lodise TP. The Risk of Fluoroquinolone-induced Tendinopathy and Tendon Rupture. Revisión disponible en PubMed Central.