Durante años el paracetamol fue «el analgésico seguro para el corazón». Sigue siendo más seguro que los antiinflamatorios, pero la evidencia de los últimos años ha añadido matices que conviene conocer si tienes la presión alta.
El paracetamol usado de forma ocasional y a dosis correctas no se ha relacionado con daño cardiovascular. Lo que sí se ha demostrado es que el uso continuado y a dosis altas puede subir un poco la presión arterial en personas hipertensas. No es motivo para dejarlo por tu cuenta, pero sí para comentarlo con tu médico si lo tomas a diario.
En 30 segundos
- Un ensayo clínico en personas hipertensas mostró que 4 gramos diarios durante dos semanas subían la presión sistólica alrededor de 5 mmHg frente a placebo.
- Ese efecto se ha visto con uso continuado y dosis altas, no con una pastilla ocasional para un dolor de cabeza.
- Ojo con las presentaciones efervescentes: muchas llevan bastante sodio, y el sodio sí importa cuando tienes hipertensión o insuficiencia cardiaca.
- Aun así, el paracetamol sigue siendo el analgésico preferido frente a los antiinflamatorios en la mayoría de pacientes cardiovasculares. Quién usa qué lo decide tu médico.
Qué mostró exactamente el estudio de la presión arterial
En 2022 se publicó un ensayo clínico escocés (el estudio PATH-BP) que hizo algo poco frecuente en este terreno: en lugar de observar poblaciones y buscar asociaciones, repartió al azar a personas con hipertensión ya tratada entre paracetamol a dosis alta y placebo, y midió la presión arterial. Cada participante pasó por las dos ramas, lo que hace la comparación más limpia.
El resultado: tomar 1 gramo cuatro veces al día durante dos semanas subió la presión sistólica en torno a 5 mmHg respecto al placebo. Cinco mmHg pueden parecer poco visto en una sola persona, pero a escala poblacional un desplazamiento así es del orden de magnitud que se asocia con más eventos cardiovasculares a largo plazo. Vale la pena tenerlo en cuenta.
Ahora los límites de ese hallazgo, que también importan. Fue con la dosis máxima diaria tomada todos los días, en personas que ya eran hipertensas, durante dos semanas. No dice nada sobre lo que ocurre con una o dos tomas para un dolor puntual, y no midió infartos ni ictus, sino presión arterial. La lectura razonable no es «el paracetamol es peligroso para el corazón», sino «el uso diario y prolongado a dosis altas no es neutro y merece control médico».
El detalle que casi nadie mira: el sodio de las efervescentes
Las formulaciones efervescentes y las que se disuelven en agua necesitan sales para burbujear, y esas sales suelen aportar sodio, a veces en cantidades nada despreciables cuando se toman varias veces al día. Un estudio amplio publicado en 2022 encontró que el uso de paracetamol con sodio se asociaba con más eventos cardiovasculares que el uso de paracetamol sin sodio, tanto en personas hipertensas como no hipertensas.
Es un estudio observacional, así que no prueba por sí solo una relación de causa y efecto. Pero encaja bien con algo que ya sabíamos del sodio y la presión arterial, y es un dato práctico: si tienes hipertensión o insuficiencia cardiaca y usas paracetamol con cierta frecuencia, vale la pena mirar la caja y preguntarle a tu farmacéutico si tu presentación contiene sodio. Muchas veces existe la misma dosis en comprimido normal.
Cómo se compara con los antiinflamatorios
Esta es la parte que suele perderse en los titulares. Los antiinflamatorios del tipo del ibuprofeno o el diclofenaco tienen un perfil cardiovascular claramente más problemático: retienen líquido y sodio, suben la presión arterial, pueden restar eficacia a varios antihipertensivos y se han asociado con más infartos, más ictus y más descompensaciones de insuficiencia cardiaca, sobre todo a dosis altas y de forma prolongada.
Por eso, en una persona con enfermedad cardiovascular que necesita un analgésico, el paracetamol sigue estando por delante en la lista de la mayoría de guías. Que tenga sus propios matices no lo empata con los antiinflamatorios: los pone en su sitio real, que es el de un medicamento bueno y no el de un medicamento sin consecuencias.
Qué hacer con esta información
Lo primero es lo que no hay que hacer: suspender por tu cuenta un analgésico que te recetó tu médico por haber leído esto. El dolor mal controlado también sube la presión arterial, y cambiar a un antiinflamatorio para «cuidar el corazón» sería exactamente al revés.
Lo que sí es razonable: si tomas paracetamol casi todos los días, llévalo a tu próxima consulta y comentándolo con tu médico revisen si sigue haciendo falta a esa dosis o si conviene ajustarla. Si controlas la presión en casa, ese registro es información valiosa para esa conversación. Y si usas presentación efervescente de forma habitual, pregunta si hay una versión sin sodio.
Busca atención urgente hoy mismo si aparece dolor u opresión en el pecho, falta de aire de aparición brusca o al acostarte, hinchazón rápida de las piernas, palpitaciones con mareo o desmayo, o cifras de presión muy altas acompañadas de dolor de cabeza intenso, alteración de la visión o dificultad para hablar. Eso no es «esperar al control»: es ir a emergencia.
Preguntas frecuentes
¿El paracetamol sube la presión arterial?
A dosis altas y de forma continuada, sí puede subirla de forma modesta en personas que ya son hipertensas: en el ensayo disponible, alrededor de 5 mmHg de sistólica. Con uso ocasional para un dolor puntual no se ha demostrado ese efecto.
Si soy hipertenso, ¿qué analgésico es mejor?
Esa elección la hace tu médico según el tipo de dolor, tu función renal y el resto de tu tratamiento. Lo que sí puede decirse en general es que el paracetamol suele quedar por delante de los antiinflamatorios en personas con hipertensión o enfermedad cardiaca, no por detrás.
¿Debo dejar el paracetamol si tengo insuficiencia cardiaca?
No lo suspendas por tu cuenta. Lo que sí conviene es revisar con tu médico la dosis, la frecuencia y sobre todo la presentación, porque en insuficiencia cardiaca el sodio de las formas efervescentes sí puede pesar.
Para el panorama completo, revisa la ficha general del paracetamol con dosis y efectos secundarios. Y si quieres entender por qué los antiinflamatorios pesan más en este terreno, lee qué hace el ibuprofeno en el cuerpo y a quién le conviene menos.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística
Revisado el 23 de agosto de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- MacIntyre IM, et al. Regular Acetaminophen Use and Blood Pressure in People With Hypertension: The PATH-BP Trial. Circulation. 2022;145(6):416-423.
- Zeng C, et al. Sodium-containing acetaminophen and cardiovascular outcomes in individuals with and without hypertension. European Heart Journal. 2022;43(18):1743-1755.
- MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Acetaminofén.
- European Medicines Agency. Revisiones de seguridad sobre antiinflamatorios no esteroideos y riesgo cardiovascular.
2 comentarios sobre “Paracetamol y corazón: lo que se sabe sobre el riesgo cardiovascular”