Mucha gente que empezó a usar medicamentos tipo GLP-1 para bajar de peso reportó algo que nadie estaba buscando: dejaron de tener ganas de beber. Esa observación repetida abrió una pregunta seria, y ahora hay un fármaco en fase 3 diseñado justamente para eso. Se llama brenipatida, y no se está probando primero para la obesidad.
En 30 segundos
- La brenipatida es un fármaco en investigación de Eli Lilly, de la misma familia que la tirzepatida: actúa sobre los receptores de GIP y GLP-1.
- Lo llamativo es su enfoque: sus estudios más avanzados no son de obesidad, sino de trastorno por consumo de alcohol.
- Hay dos ensayos de fase 3 en marcha, con unos 1.100 participantes cada uno y unas 56 semanas de duración.
- No hay ningún resultado publicado todavía. Ni de eficacia ni de seguridad. Todo lo que se dice hoy se basa en el diseño de los estudios, no en sus datos.
- No está aprobada en ningún país para nada.
De dónde salió esta idea
De una casualidad clínica, que en medicina suele ser el mejor punto de partida.
Cuando estos medicamentos empezaron a usarse masivamente para bajar de peso, aparecieron muchos relatos parecidos: «dejé de tener ganas de tomar», «el vino ya no me llama». No era el efecto buscado y no aparecía en ningún prospecto.
La explicación biológica es plausible. Los receptores del GLP-1 no están solo en el intestino y el páncreas: también están en el cerebro, incluidas las zonas del circuito de recompensa, el mismo que se activa con la comida, el alcohol, la nicotina y el juego. Si un fármaco puede atenuar la señal de «esto me da placer, quiero más» aplicada a la comida, la pregunta obvia es si hace lo mismo con otras sustancias.
En animales, fármacos de esta familia reducen el consumo voluntario de alcohol y atenúan la descarga de dopamina que produce beber. Y en 2025 se publicó un estudio de fase 2 en el que la semaglutida redujo el consumo de alcohol en personas. Sobre esa base, Eli Lilly diseñó un fármaco con propiedades pensadas para el sistema nervioso y lo llevó directo a fase 3 en esta indicación.
Qué se está probando exactamente
Dos ensayos de fase 3, ambos aleatorizados, doble ciego y contra placebo:
| Estudio | A quién incluye | Tamaño |
|---|---|---|
| RENEW-ALC-1 | Adultos con trastorno por consumo de alcohol moderado a grave | ~1.100 |
| RENEW-ALC-2 | Adultos con trastorno por consumo de alcohol y consumo de riesgo | ~1.100 |
Duran unas 56 semanas. Se administra como inyección subcutánea que el propio participante se aplica, y se incluye solo a personas que quieren dejar o reducir la bebida. Ese detalle importa: no se está probando en gente a la que hay que convencer.
El mismo fármaco tiene además estudios en marcha o planificados en depresión mayor, trastorno bipolar, esquizofrenia, consumo de opioides y dejar de fumar, más ensayos más tempranos en asma, intestino irritable y obesidad. Es una apuesta amplia por la idea de que estos medicamentos son, en el fondo, fármacos del sistema nervioso.
Lo que todavía no sabemos (que es casi todo)
Este es el punto más importante del artículo: a día de hoy no se ha publicado ningún resultado de eficacia ni de seguridad de la brenipatida. Ninguno. Todo lo que puedas leer sobre este fármaco describe lo que se está estudiando, no lo que se encontró. Que un medicamento esté en fase 3 significa que alguien tuvo una hipótesis lo bastante sólida para invertir en probarla, no que la hipótesis sea correcta. La historia de la medicina está llena de fármacos que llegaron a fase 3 y fracasaron ahí.
No sabemos si funciona, cuánto reduce el consumo, en quiénes, con qué efectos adversos en esta población concreta ni si el efecto se mantiene al dejar el tratamiento. Tampoco hay fecha de aprobación. Con ensayos que duran más de un año y luego revisión regulatoria, hablar de disponibilidad antes de finales de esta década es especular.
Y mientras tanto, ¿qué?
Esta es la parte que de verdad te puede servir hoy.
El consumo problemático de alcohol ya tiene tratamientos médicos con evidencia. Existen medicamentos aprobados desde hace años para reducir el deseo de beber y sostener la abstinencia, y funcionan mejor combinados con apoyo psicológico. El problema no es que no existan: es que se usan muchísimo menos de lo que deberían, porque poca gente sabe que el alcohol tiene tratamiento farmacológico.
Si estás leyendo esto porque el alcohol se te volvió un problema, la conversación útil no es esperar a la brenipatida en 2030. Es preguntarle a tu médico qué opciones hay ahora, en tu país. Existen, están al alcance y llevan décadas de uso.
Una advertencia que no se puede omitir en un artículo sobre esto: en personas con consumo de alcohol intenso y sostenido, suspenderlo de golpe y sin supervisión puede ser peligroso. La abstinencia grave puede provocar convulsiones y un cuadro llamado delirium tremens, que es una urgencia médica. Si bebes a diario o en grandes cantidades, no lo cortes de un día para otro por tu cuenta: la retirada también se acompaña médicamente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar semaglutida o tirzepatida para dejar de beber?
No están aprobadas para eso en ningún país. Existe evidencia preliminar interesante, pero preliminar significa exactamente eso. Usarlas fuera de indicación es una decisión médica que se toma caso por caso, no algo que uno decida por su cuenta.
Estoy tomando un GLP-1 para bajar de peso, ¿puedo beber alcohol?
Es otra pregunta distinta y merece su propia respuesta médica. En general el alcohol aporta calorías vacías, puede favorecer bajones de azúcar en quienes además usan tratamiento para la diabetes, y sobre un estómago que se vacía más lento las molestias digestivas pueden ser peores. Coméntalo con quien te lo recetó.
¿Puedo participar en uno de los ensayos?
Los estudios están reclutando en varios países. Es la única vía legítima de acceder al fármaco, se hace en centros autorizados, sin costo para el participante y con seguimiento médico. Consúltalo con tu médico.
¿Sería una pastilla?
No. En los ensayos se administra como inyección bajo la piel, que el propio participante se aplica.
Sigue leyendo: retatrutida, el otro fármaco en investigación de la misma familia, y todas las fichas sobre medicamentos y adicciones.
Si el alcohol se volvió un problema para ti o para alguien cercano, hablarlo con un profesional de salud es el paso más útil. Existe tratamiento y no es cuestión de fuerza de voluntad.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística
Revisado el 16 de agosto de 2026. Conoce al autor · Conflictos de interés
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. La brenipatida es un fármaco en investigación: no está aprobada ni disponible en ningún país.
Referencias
- ClinicalTrials.gov: RENEW-ALC-1 (NCT07219966) y RENEW-ALC-2 (NCT07219953), Eli Lilly and Company.
- Ficha de desarrollo de brenipatida (LY3537031), Eli Lilly.
- Estudio de fase 2 sobre semaglutida y consumo de alcohol, JAMA Psychiatry, 2025.
- Investigación preclínica sobre agonistas GIP/GLP-1 y señalización dopaminérgica inducida por alcohol.
Un comentario sobre “Brenipatida y alcohol: el fármaco que se está probando para dejar de beber”