El bupropión es un antidepresivo distinto a casi todos los demás: no actúa sobre la serotonina. Eso le da ventajas reconocibles y también una lista de precauciones muy concreta que conviene conocer antes de empezar.
El bupropión sirve para tratar la depresión, y en su presentación de liberación prolongada también para prevenir los episodios depresivos estacionales. Actúa sobre la noradrenalina y la dopamina, no sobre la serotonina. Se toma habitualmente por la mañana, en dosis de 150 a 300 mg al día según la presentación.
Lo esencial en 30 segundos
- Es un antidepresivo noradrenérgico y dopaminérgico: no es un ISRS y no actúa sobre la serotonina.
- Se toma por la mañana: su efecto activador puede quitar el sueño si se toma tarde.
- Suele no causar disfunción sexual ni aumento de peso, a diferencia de otros antidepresivos. Es su principal ventaja.
- Baja el umbral de las convulsiones. Está contraindicado si hay epilepsia o antecedente de bulimia o anorexia.
- Como todos los antidepresivos, lleva una advertencia enmarcada sobre pensamientos suicidas en menores de 25 años. Requiere seguimiento estrecho al inicio.
Para qué sirve
Las indicaciones aprobadas dependen de la presentación, y vale la pena distinguirlas porque suelen confundirse:
- Trastorno depresivo mayor, en adultos. Es la indicación común a todas las presentaciones.
- Prevención de episodios depresivos estacionales en personas con diagnóstico de trastorno afectivo estacional. Solo con la presentación de liberación prolongada (XL), y conviene notar el matiz: la indicación es prevenir, no tratar el episodio ya instalado.
- Dejar de fumar. El bupropión sí se usa para esto, pero con un producto distinto (comercializado como Zyban en muchos países). Las fichas técnicas de las presentaciones para la depresión son explícitas: «no están aprobadas para el tratamiento del tabaquismo», aunque contengan el mismo principio activo.
Hay un punto que conviene aclarar porque genera malentendidos: el bupropión no está aprobado para los trastornos de ansiedad. A diferencia de los ISRS, que cubren ansiedad generalizada, pánico o fobia social, aquí la indicación es la depresión. Algunas personas incluso notan más inquietud al inicio. Tampoco está aprobado para la depresión bipolar, y su ficha técnica pide descartar un trastorno bipolar antes de empezar.
Cómo funciona
Piensa en los mensajeros químicos del cerebro como cartas que pasan de una neurona a otra. Cuando la carta se entrega, la neurona que la envió suele recogerla de vuelta para reutilizarla. Si bloqueas esa recogida, la carta se queda más tiempo circulando y el mensaje se refuerza.
La mayoría de los antidepresivos hacen esto con la serotonina. El bupropión lo hace con otras dos: la noradrenalina y la dopamina. Las fichas técnicas lo describen como un inhibidor relativamente débil de la recaptación de ambas, y son claras en que no inhibe la recaptación de serotonina ni la enzima monoaminooxidasa.
También son honestas en algo más: «el mecanismo exacto de la acción antidepresiva del bupropión no se conoce». Se presume que pasa por esas vías noradrenergicas y dopaminérgicas, pero no es una certeza cerrada.
Esa diferencia de mecanismo explica casi todo lo demás de este artículo: por qué suele no afectar la esfera sexual ni el peso, por qué activa en lugar de sedar, y por qué no funciona igual en la ansiedad.
Cómo se toma
Los números que siguen son información de referencia para entender tu receta. Quien define la dosis, la presentación y el ritmo de subida es tu médico tratante, y no debe cambiarse por cuenta propia. Con este fármaco esa advertencia es especialmente importante, porque el riesgo de convulsiones sube con la dosis.
Existen tres presentaciones y no son intercambiables:
| Presentación | Inicio habitual | Dosis objetivo | Separación entre tomas |
|---|---|---|---|
| Liberación inmediata (IR) | 100 mg dos veces al día | 100 mg tres veces al día (300 mg/día) | Al menos 6 horas |
| Liberación sostenida (SR) | 150 mg una vez al día, por la mañana | 150 mg dos veces al día (300 mg/día) | Al menos 8 horas |
| Liberación prolongada (XL) | 150 mg una vez al día, por la mañana | 300 mg una vez al día, por la mañana | Toma única diaria |
Otros puntos prácticos recogidos en las fichas técnicas:
- Con o sin comida, indistintamente. Pero siempre entero: no se parte, no se mastica, no se tritura.
- Por la mañana. La ficha de la presentación XL lo indica expresamente. El motivo es práctico: el insomnio es uno de sus efectos más frecuentes.
- Se sube despacio. El paso de 150 a 300 mg se hace tras 3 días (IR y SR) o tras 4 días (XL). En el trastorno afectivo estacional, tras 7 días.
- Hay topes de dosis y también de dosis única. En la presentación IR, el máximo es 450 mg al día repartidos en tomas de no más de 150 mg cada una. En la SR, 400 mg al día sin exceder 200 mg en una sola toma. No es un detalle burocrático: es la medida que contiene el riesgo de convulsiones.
- Si tienes problemas de hígado o riñón, la dosis baja. En insuficiencia hepática moderada o grave los máximos son muy inferiores —por ejemplo, 150 mg cada dos días en la presentación XL— y con filtrado glomerular por debajo de 90 se considera reducir dosis o frecuencia.
- Tarda en hacer efecto. Como todos los antidepresivos, varias semanas. No lo juzgues por los primeros días, donde lo que suele notarse son los efectos adversos.
Si olvidas una dosis, tómala cuando lo recuerdes salvo que ya esté cerca la siguiente, y nunca dos juntas: eso vulneraría el límite de dosis única. Y no suspendas el tratamiento de golpe por tu cuenta aunque te sientas mejor: la retirada de un antidepresivo se planifica con el médico.
Efectos secundarios
En los ensayos con la presentación de liberación sostenida a 300 mg al día, frente a placebo, lo más frecuente fue dolor de cabeza (26 % frente a 23 %), boca seca (17 % frente a 7 %), náuseas (13 % frente a 8 %) e insomnio (11 % frente a 6 %). Con la presentación de liberación inmediata las cifras son mayores: boca seca 27,6 %, estreñimiento 26 %, temblor 21,1 % y sudoración excesiva 22,3 %.
| Frecuencia | Qué puedes notar |
|---|---|
| Frecuentes | Boca seca, dolor de cabeza, náuseas, insomnio o dificultad para dormir, mareo, estreñimiento, temblor fino de manos, sudoración, inquietud o ansiedad, pérdida de apetito. Muchos se atenúan en las primeras semanas. |
| Poco frecuentes | Subida de la presión arterial, palpitaciones, zumbido de oídos, visión borrosa, erupción cutánea, pérdida de peso (en los ensayos, más de 2 kg en un 14 % de las personas con 300 mg al día). |
| Señales de alarma | Ve a emergencia hoy mismo si aparece: una convulsión o pérdida de conocimiento · pensamientos de hacerte daño o de quitarte la vida, o un empeoramiento brusco del ánimo · agitación intensa, euforia, no necesitar dormir o hablar atropelladamente (posible viraje a manía) · ver u oír cosas que no están, ideas de persecución o confusión marcada · hinchazón de labios, lengua o cara, ronchas, ampollas o descamación de la piel y las mucosas · dolor de ojo con enrojecimiento y visión borrosa (posible glaucoma agudo) · dolor de pecho o presión arterial muy elevada. |
Sobre la advertencia enmarcada, que es el nivel más alto de alerta de una ficha técnica: los antidepresivos aumentaron el riesgo de pensamientos y conductas suicidas en niños, adolescentes y adultos jóvenes en estudios de corta duración. Los datos agrupados dan una idea de la magnitud y de a quién afecta: por cada 1.000 personas tratadas hubo 14 casos adicionales en menores de 18 años y 5 adicionales entre los 18 y los 24, mientras que entre los 25 y los 64 hubo 1 caso menos y a partir de los 65, seis menos. No se observó aumento del riesgo por encima de los 24 años.
Esto no es un argumento para no tratar una depresión: la depresión no tratada también conlleva riesgo. Es la razón por la que el seguimiento debe ser estrecho en las primeras semanas y en cada cambio de dosis, y por la que conviene que alguien cercano esté al tanto de qué vigilar.
Una nota práctica curiosa: el bupropión puede dar falsos positivos de anfetaminas en los análisis de orina. Si te hacen un control laboral o deportivo, menciona que lo tomas.
Quién no debe tomarlo
La lista de contraindicaciones del bupropión es más larga y más específica que la de la mayoría de antidepresivos. Está contraindicado en:
- Trastorno convulsivo (epilepsia) de cualquier tipo.
- Diagnóstico actual o previo de bulimia o anorexia nerviosa. En estos trastornos el riesgo de convulsión es mayor, entre otras cosas por las alteraciones de los electrolitos.
- Suspensión brusca de alcohol, benzodiacepinas, barbitúricos o antiepilépticos. La retirada abrupta de estas sustancias baja por sí misma el umbral convulsivo.
- Uso de IMAO (inhibidores de la monoaminooxidasa) de forma simultánea o en los 14 días previos a suspender cualquiera de los dos fármacos. También si se está tomando linezolid o azul de metileno intravenoso.
- Hipersensibilidad conocida al bupropión o a los excipientes. Se han notificado reacciones anafilactoides y síndrome de Stevens-Johnson.
Además exige precaución y vigilancia especial: antecedente de traumatismo craneal grave, tumor o infección del sistema nervioso, ictus grave, diabetes tratada con insulina o antidiabéticos orales, hipertensión (hay que medir la presión antes de empezar y de forma periódica), glaucoma de ángulo estrecho, y antecedente de trastorno bipolar.
En embarazo, los datos epidemiológicos no han mostrado un aumento del riesgo global de malformaciones congénitas con la exposición en el primer trimestre, aunque algunas fichas técnicas mencionan una posible señal cardíaca con hallazgos inconsistentes. La evidencia, en resumen, es limitada y no concluyente: es una decisión a tomar con tu médico sopesando también el riesgo de una depresión no tratada. En lactancia hay notificaciones poscomercialización de convulsiones en lactantes, con relación causal no aclarada. En niños y adolescentes, su seguridad y eficacia no están establecidas.
Interacciones importantes
- Medicamentos que bajan el umbral convulsivo: antipsicóticos, antidepresivos tricíclicos, teofilina y corticoides sistémicos. La suma de riesgos es el problema.
- Otros productos con bupropión. Parece obvio, pero ocurre: hay combinaciones para el peso o para dejar de fumar que lo contienen. Duplicarlo sin saberlo es una de las formas más fáciles de superar la dosis máxima.
- Fármacos que el bupropión frena (inhibe la enzima CYP2D6): metoprolol, propafenona, flecainida, risperidona, haloperidol, y varios antidepresivos como paroxetina, fluoxetina, sertralina, venlafaxina o nortriptilina. Puede hacer falta reducir la dosis de estos.
- Fármacos que alteran los niveles de bupropión: carbamazepina, fenobarbital, fenitoína, ritonavir, lopinavir y efavirenz los bajan; ticlopidina y clopidogrel los suben.
- Levodopa y amantadina: puede aparecer toxicidad del sistema nervioso al combinarlos.
- Alcohol: las fichas técnicas recomiendan minimizarlo o evitarlo. El consumo excesivo es, además, un factor de riesgo de convulsión por sí mismo.
La lista no es exhaustiva. Lleva a cada consulta todo lo que tomas, incluidos suplementos, productos para adelgazar y plantas medicinales.
Preguntas frecuentes
¿El bupropión engorda?
Más bien lo contrario, y esa es una de las razones por las que se elige. En los ensayos con 300 mg al día de la presentación sostenida, un 14 % de las personas perdió más de 2 kg, frente a un 6 % con placebo. También es frecuente la pérdida de apetito. Si el descenso de peso es marcado o te preocupa, comentáselo a tu médico.
¿Afecta la vida sexual?
Habitualmente mucho menos que los antidepresivos que actúan sobre la serotonina, y esa es su ventaja más citada. No aparece entre sus efectos adversos frecuentes. Si la disfunción sexual fue el motivo por el que abandonaste otro antidepresivo, es un dato que merece mencionarse en la consulta.
¿Sirve para la ansiedad?
No está aprobado para los trastornos de ansiedad, y por su perfil activador algunas personas notan más inquietud al empezar. Si tu problema principal es la ansiedad, hay otras opciones con indicación específica. Es exactamente el tipo de matiz que define la elección de antidepresivo, y la decide tu médico.
¿Cuál es el riesgo real de tener una convulsión?
Bajo a las dosis habituales y dependiente de la dosis: en torno al 0,1 % (1 de cada 1.000 personas) hasta 300 mg al día, y alrededor del 0,4 % (4 de cada 1.000) con 400 a 450 mg al día. Por eso existen los topes de dosis y por eso importa respetar la separación entre tomas.
¿Puedo dejarlo cuando me sienta mejor?
No por tu cuenta. Sentirse mejor suele significar que el tratamiento está funcionando, no que haya terminado; retirarlo antes de tiempo es una causa frecuente de recaída. La duración y la forma de retirarlo se deciden con tu médico, de forma gradual.
Sigue leyendo: quiénes tienen más riesgo de convulsiones, por qué cuesta dormir con bupropión, a qué hora conviene tomarlo, en qué se diferencia de la sertralina y con qué marcas se vende en Latinoamérica.
Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 31 de octubre de 2026.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.
Referencias
- DailyMed (National Library of Medicine). WELLBUTRIN XL (bupropion hydrochloride) extended-release tablets — Prescribing Information, revisión 11/2025. dailymed.nlm.nih.gov
- DailyMed (National Library of Medicine). WELLBUTRIN SR (bupropion hydrochloride) sustained-release tablets — Prescribing Information, revisión 11/2025. dailymed.nlm.nih.gov
- U.S. Food and Drug Administration. WELLBUTRIN (bupropion hydrochloride) tablets — Prescribing Information. accessdata.fda.gov