Nistatina: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

La nistatina es uno de los antifúngicos más antiguos que siguen en uso, y también uno de los más malentendidos: muchas personas la usan esperando que cure cualquier hongo. Funciona muy bien, pero solo contra uno.

La nistatina sirve para tratar infecciones por hongos del género Candida en la boca y en el intestino, lo que se conoce como candidiasis oral y candidiasis intestinal. Actúa solo donde toca, porque apenas se absorbe por el tubo digestivo, y no sirve para infecciones fúngicas internas ni para los hongos del pie de atleta.

Lo esencial en 30 segundos

  • Actúa por contacto. Casi no pasa a la sangre desde el intestino: trata lo que toca y se elimina sin cambios en las heces.
  • Su blanco son las levaduras, sobre todo Candida. No tiene actividad documentada frente a los dermatofitos, los hongos que causan el pie de atleta y la tiña.
  • La ficha técnica es explícita: no debe usarse para tratar infecciones fúngicas sistémicas.
  • En la candidiasis oral se retiene en la boca varios minutos antes de tragar. No es un jarabe que se bebe de golpe.
  • El tratamiento se mantiene al menos 48 horas después de que desaparezcan los síntomas, para evitar que reaparezca.

Para qué sirve

Las indicaciones autorizadas de la suspensión oral de nistatina son dos, y conviene decirlas con precisión porque la confusión sobre este punto es muy frecuente.

Candidiasis oral. Es la infección de la boca por Candida, conocida popularmente como muguet o algodoncillo. Se ve como placas blanquecinas en la lengua, el paladar o la cara interna de las mejillas, a veces con escozor o sensación de ardor. Es especialmente común en lactantes, en personas que usan dentadura postiza, en quienes usan inhaladores con corticoides y en personas con las defensas disminuidas.

Candidiasis intestinal. La misma levadura, pero más abajo en el tubo digestivo. Se trata con dosis algo más altas, porque hay más superficie que cubrir.

La nistatina también existe en presentaciones para aplicar sobre la piel, en forma de crema o pomada, para la candidiasis cutánea: esas zonas húmedas y enrojecidas de los pliegues, las ingles o la zona del pañal. Cada presentación tiene su propia ficha técnica y sus propias instrucciones, así que la pauta no se traslada de una a otra.

Y ahora lo que no hace, que es igual de importante. La nistatina no sirve para el pie de atleta, la tiña del cuerpo o la cabeza, ni los hongos de las uñas: esas infecciones las causan los dermatofitos, un grupo de hongos distinto frente al que la nistatina no tiene actividad documentada. Tampoco sirve para infecciones fúngicas internas, las que afectan a la sangre o a los órganos. La ficha técnica lo dice de forma literal, y la razón es la misma que explica su seguridad: no llega a la sangre.

Cómo funciona

Las células de los hongos están envueltas en una membrana, una especie de piel fina que las mantiene enteras. Esa membrana necesita una molécula concreta para ser estable: el ergosterol. Nuestras células usan otra distinta, el colesterol.

La nistatina se une al ergosterol y, al hacerlo, abre poros en esa membrana. Piensa en un globo de agua al que le haces varios agujeros pequeños: el contenido se escapa y el globo deja de ser un globo. Eso es lo que le ocurre a la célula del hongo. Y como nuestras células no tienen ergosterol, la nistatina pasa de largo junto a ellas sin hacerles ese daño.

Esa es la mitad de la historia. La otra mitad explica por qué es tan segura: la nistatina prácticamente no se absorbe desde el tubo digestivo. Imagina un producto de limpieza que friega la superficie por la que pasa pero nunca entra en las tuberías. La nistatina recorre la boca, el esófago y el intestino tratando lo que va tocando, y sale por las heces casi sin cambios.

De esa sola característica se derivan tres consecuencias prácticas: tiene muy pocos efectos adversos generales, tiene muy pocas interacciones, y solo funciona donde el líquido llega. Si no toca el hongo, no lo trata. Por eso la forma de usarla no es un detalle: es la mitad del tratamiento.

Cómo se toma

Los rangos siguientes son información de referencia, tomados de la ficha técnica de la suspensión oral de 100.000 UI por mililitro, para que puedas entender lo que ves en tu receta. Quien define la dosis, la frecuencia y la duración en tu caso o en el de tu hijo es el médico tratante. No ajustes la pauta por tu cuenta.

La dosis se expresa en unidades internacionales (UI). Con la concentración habitual, 1 ml equivale a 100.000 UI.

  • Candidiasis oral en adultos: 250.000 a 500.000 UI (2,5 a 5 ml) cada 6 a 12 horas.
  • Candidiasis oral en niños y adolescentes: 250.000 a 500.000 UI cada 6 a 12 horas. Igual en lactantes mayores de 1 año.
  • Lactantes hasta 1 año: 250.000 UI (2,5 ml) cada 6 horas.
  • Recién nacidos y de bajo peso: 100.000 UI (1 ml) cada 6 horas.
  • Candidiasis intestinal en adultos: 500.000 a 1.000.000 UI (5 a 10 ml) cada 6 horas.
  • Candidiasis intestinal en niños y adolescentes: 250.000 a 750.000 UI cada 6 horas. En lactantes, 100.000 a 300.000 UI cada 6 horas.

La forma de darla importa tanto como la cantidad. Hay que agitar bien el frasco antes de cada toma. En la candidiasis oral, la indicación es retener el líquido en la boca el mayor tiempo posible, varios minutos, antes de tragarlo: es el tiempo de contacto lo que trata la infección. En lactantes se reparte la dosis, la mitad en cada lado de la boca. Puede tomarse sola, con agua o mezclada con un alimento o líquido blando y no ácido, como leche, miel o gelatina.

Sobre la duración, la regla es clara y poco intuitiva: hay que continuar al menos 48 horas después de que los síntomas hayan desaparecido, para evitar que la infección reaparezca. No se interrumpe antes aunque la boca ya se vea bien. Y si a los 14 días los síntomas persisten o empeoran, lo que corresponde es volver a consultar para reevaluar el caso, no alargar el tratamiento por iniciativa propia.

La higiene de la boca forma parte del tratamiento, incluida la limpieza de la dentadura postiza si la usas: una prótesis mal limpiada mantiene el hongo y hace que la infección vuelva una y otra vez.

Efectos secundarios

La nistatina es, en general, muy bien tolerada, y la causa es siempre la misma: lo que no entra en la sangre no puede dar efectos generales. Los que aparecen son casi todos digestivos y pasajeros.

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesLa ficha técnica no clasifica ninguna reacción adversa como frecuente. Es un perfil de seguridad inusualmente bueno para un antifúngico.
Poco frecuentesNáuseas, vómitos, molestias digestivas y diarrea, sobre todo con las dosis más altas. Suelen ser leves y transitorios.
Señales de alarmaAcude a emergencias hoy mismo si aparece: hinchazón de labios, lengua, cara o garganta; dificultad para respirar o para tragar; una erupción que se extiende con ampollas o descamación de la piel, sobre todo si afecta a la boca, los ojos o los genitales; o fiebre alta junto con erupción. Son reacciones muy raras, pero graves.

Se han notificado también erupción y urticaria sin que se haya podido establecer su frecuencia, y de forma muy rara el síndrome de Stevens-Johnson, una reacción cutánea grave. Si durante el tratamiento aparece irritación local o sensibilización, la indicación es suspenderlo e informar al médico.

En cuanto a sobredosis: con dosis orales superiores a 5 millones de UI al día se han descrito náuseas y molestias digestivas. No es un fármaco de margen estrecho, pero tampoco una razón para subir la dosis a criterio propio.

Quién no debe tomarlo

La única contraindicación formal es la alergia a la nistatina o a cualquiera de los excipientes. Pero los excipientes de la suspensión oral merecen atención, porque afectan a más gente de lo que parece.

  • Contiene sacarosa, 500 mg por cada mililitro. Es mucho azúcar, y obliga a precaución en personas con diabetes.
  • No deben tomarla las personas con intolerancia hereditaria a la fructosa, malabsorción de glucosa-galactosa o insuficiencia de sacarasa-isomaltasa.
  • Contiene alcohol (1 % en volumen) y parabenos, que pueden causar reacciones alérgicas retardadas.

Hay además una advertencia que no es una contraindicación pero evita tratamientos inútiles: conviene confirmar el diagnóstico antes de tratar, con una muestra al microscopio o un cultivo cuando haga falta, y descartar otros microorganismos. Unas placas blancas en la boca no siempre son Candida, y tratar un hongo que no está no cura lo que sí está.

En el embarazo los datos son limitados, y la ficha técnica recomienda evitarla por precaución, usándola solo si el beneficio para la madre compensa el posible riesgo. En la lactancia no se sabe si pasa a la leche; no está contraindicada, dado que la absorción intestinal es mínima, pero no puede descartarse del todo algún efecto en el lactante, así que la decisión la toma el médico caso por caso.

Interacciones importantes

Esta es la sección más corta, y por una buena razón: un fármaco que no llega a la sangre apenas puede interferir con otros. La nistatina no compite por las enzimas del hígado y no modifica los niveles de otros medicamentos.

La advertencia que sí recoge la ficha técnica va en la dirección contraria: lo que puede estorbar es que algo le impida tocar el hongo. Concretamente, no deben usarse después de la nistatina los fármacos que modifican el tránsito intestinal ni los que recubren la mucosa del intestino, porque pueden reducir su efecto. Si tomas protectores de ese tipo, coméntalo a tu farmacéutico para organizar los horarios.

Y una observación práctica sobre la mezcla: la ficha técnica permite diluirla en un líquido o alimento blando, pero especifica que no sea ácido. Los zumos de cítricos, por tanto, no son el vehículo adecuado.

Preguntas frecuentes

¿La nistatina sirve para los hongos de los pies o de las uñas?

No. El pie de atleta, la tiña y la mayoría de los hongos de las uñas los causan los dermatofitos, un grupo de hongos frente al que la nistatina no tiene actividad documentada. Su espectro son las levaduras, sobre todo Candida. Para los dermatofitos se usan otros antifúngicos, y quién lo decide es el médico tras identificar de qué hongo se trata.

¿Se traga o se enjuaga y se escupe?

En la candidiasis oral se retiene en la boca varios minutos y después se traga. No se escupe: al pasar, sigue tratando el esófago y el tubo digestivo. Y como apenas se absorbe, tragarla no supone exposición general al fármaco.

¿Por qué hay que seguir 48 horas después de mejorar?

Porque las placas blancas desaparecen antes que el hongo. Cuando la boca ya se ve bien, todavía queda Candida en cantidad suficiente para repoblar la zona si se retira el tratamiento. Esas 48 horas extra son lo que convierte una mejoría en una curación.

¿Puede usarse en el embarazo?

La evidencia es limitada. La ficha técnica recomienda evitarla por precaución y usarla solo cuando el beneficio para la madre compense el posible riesgo, una decisión que corresponde al médico. El argumento a favor es que la absorción desde el intestino es mínima; el argumento de la cautela es que no hay datos suficientes para afirmar seguridad.

¿Lleva azúcar?

Sí, bastante: 500 mg de sacarosa por mililitro en la suspensión oral. Por eso se pide precaución en personas con diabetes, y por eso no debe tomarla quien tenga intolerancia hereditaria a la fructosa, malabsorción de glucosa-galactosa o insuficiencia de sacarasa-isomaltasa. Si estás en alguno de esos casos, dilo antes de empezar.


Sigue leyendo: lo que conviene saber sobre la nistatina en lactantes y niños, los efectos secundarios y cuáles vigilar, cómo se aplica y durante cuánto tiempo, en qué se diferencia del clotrimazol y con qué marcas se vende en Latinoamérica.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 9 de octubre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

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