Isoniazida: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

La isoniazida es la columna vertebral del tratamiento de la tuberculosis desde los años cincuenta. Es barata, es potente y sigue siendo irremplazable. Tiene dos cosas que hay que conocer bien: vigila tu hígado y casi siempre viene acompañada de vitamina B6.

La isoniazida sirve para tratar la tuberculosis y para prevenirla en personas que tienen la infección dormida. Nunca se usa sola para tratar la enfermedad activa: siempre va combinada con otros medicamentos, porque la bacteria aprende rápido a resistirse a un fármaco aislado. En adultos, la dosis de referencia es de 5 mg por kilo al día, hasta un máximo de 300 mg.

Lo esencial en 30 segundos

  • Es un antibiótico específico contra la bacteria de la tuberculosis. No sirve para resfriados, anginas ni infecciones urinarias.
  • Para tratar tuberculosis activa va siempre con otros fármacos. Tomarla sola favorece que la bacteria se vuelva resistente.
  • Dosis de referencia en adultos: 5 mg/kg al día, máximo 300 mg. La define tu médico, no se ajusta por cuenta propia.
  • Lleva una advertencia destacada por riesgo de hepatitis grave. El riesgo sube con la edad y con el consumo diario de alcohol.
  • La vitamina B6 (piridoxina) se añade para prevenir el hormigueo en manos y pies.

Para qué sirve

La isoniazida tiene dos usos aprobados, y conviene no confundirlos porque las pautas son distintas.

  • Tratamiento de la tuberculosis activa, pulmonar o en otros órganos, cuando la bacteria es sensible al fármaco. Aquí la ficha técnica es tajante: debe usarse con varios medicamentos a la vez.
  • Prevención en personas con infección latente, es decir, personas que tienen la bacteria dormida en el cuerpo pero no están enfermas ni contagian. En este caso sí puede usarse sola o con un segundo fármaco, según el esquema elegido.

En el esquema estándar para tuberculosis pulmonar sensible, la isoniazida acompaña a la rifampicina durante los seis meses completos, y a la pirazinamida y el etambutol en los dos primeros. Es lo que los médicos escriben como 2HRZE/4HR. Existen también esquemas más cortos, de cuatro meses, con rifapentina y moxifloxacino, para casos seleccionados.

Cómo funciona

La bacteria de la tuberculosis tiene una peculiaridad: se envuelve en una capa cerosa, grasa, que funciona como un impermeable. Esa capa es la razón por la que sobrevive dentro del cuerpo durante años y por la que muchos antibióticos normales no le hacen nada.

La isoniazida no ataca el impermeable: cierra la fábrica que lo produce. Sin poder fabricar esa cera, la bacteria queda desnuda y no puede dividirse ni protegerse, y muere. Los nombres técnicos de esa cera son los ácidos micólicos, pero la idea es esa: le quita el abrigo a la bacteria desde dentro.

Como esa fábrica solo existe en las micobacterias, la isoniazida es muy selectiva. También explica por qué no sirve para nada más: no es un antibiótico de amplio espectro.

Cómo se toma

Lo que sigue son rangos de referencia de las fichas técnicas. Quien define tu dosis y tu esquema es tu médico tratante, y no deben cambiarse por cuenta propia.

  • Adultos: 5 mg por kilo de peso al día (rango de 4 a 6 mg/kg), con un techo de 300 mg diarios.
  • Niños: 10 mg/kg al día (rango de 7 a 15 mg/kg), también con máximo de 300 mg. En menores de tres meses no está establecida.
  • Infección latente en adultos de más de 30 kg: 300 mg al día durante el tiempo que indique el esquema elegido.
  • Presentaciones: comprimidos de 100 mg y de 300 mg. Existen también combinaciones a dosis fija con rifampicina, y comprimidos que ya traen la vitamina B6 incorporada.
  • Con el estómago vacío. La ficha técnica estadounidense indica que no debe administrarse con alimentos, porque la comida reduce su absorción. Lo habitual es tomarla una hora antes del desayuno.

Si tomas antiácidos, hay que separarlos: la recomendación es dejar al menos dos horas entre el antiácido y la isoniazida.

Si olvidas una toma, tómala cuando te acuerdes y sigue con tu horario normal; no dobles la dosis. Pero los olvidos repetidos en tuberculosis no son un detalle menor: cada hueco en el tratamiento le da margen a la bacteria para volverse resistente. Si llevas varias tomas perdidas, avísale a tu equipo de salud, que te indicará cómo recuperar el esquema.

Efectos secundarios

La mayoría de las personas completan el tratamiento sin problemas serios. Pero la isoniazida es un fármaco que se vigila activamente, y hay dos cosas que importan por encima del resto: el hígado y los nervios.

FrecuenciaQué puedes notar
FrecuentesSubida leve de las transaminasas del hígado en los análisis, sin síntomas, en el 10-20 % de los pacientes. Náuseas, molestia en el estómago, falta de apetito.
Poco frecuentesHormigueo o adormecimiento en manos y pies (neuropatía periférica), erupción en la piel, fiebre, mareo, alteraciones del ánimo o del comportamiento.
Señales de alarmaConsulta hoy mismo si aparece: color amarillo en la piel o los ojos; orina muy oscura, como refresco de cola; pérdida de apetito sin explicación con náuseas o vómitos; dolor o sensibilidad en la parte alta derecha del abdomen; cansancio o debilidad intensos; fiebre de más de tres días; erupción que se extiende o con ampollas y afectación de boca u ojos; u hormigueo en manos y pies que no se va.

La advertencia destacada de la ficha técnica se refiere a la hepatitis grave, en ocasiones mortal, asociada a la isoniazida. El riesgo depende mucho de la edad: menos de 1 caso por 1.000 personas por debajo de los 20 años, 3 por 1.000 entre 20 y 34, 12 por 1.000 entre 35 y 49, y 23 por 1.000 entre 50 y 64 años. El consumo diario de alcohol lo aumenta.

Por eso el tratamiento incluye controles. La ficha técnica indica entrevistas clínicas mensuales y, a partir de los 35 años, medir las transaminasas antes de empezar y de forma periódica. Una elevación moderada, por debajo de tres veces lo normal, no obliga por sí sola a interrumpir el tratamiento: es tu médico quien interpreta esos números junto con tus síntomas.

Quién no debe tomarlo

  • Alergia grave a la isoniazida, incluida una hepatitis causada por el propio fármaco en el pasado.
  • Daño hepático previo atribuido a la isoniazida.
  • Enfermedad hepática aguda de cualquier causa.

Y requiere vigilancia especial en estos casos:

  • Embarazo: cuando hay tuberculosis activa, la ficha técnica indica que debe usarse, porque el beneficio justifica el riesgo potencial para el feto. El tratamiento preventivo de la infección latente, en cambio, suele posponerse hasta después del parto. En el embarazo se añade vitamina B6 de forma sistemática.
  • Lactancia: la isoniazida pasa a la leche materna. Los comprimidos que la combinan con piridoxina no están recomendados durante la lactancia, y la decisión se toma caso por caso.
  • Consumo habitual de alcohol: aumenta el riesgo de hepatitis. Es un dato que conviene decir con franqueza en consulta, porque cambia los controles que te van a hacer.
  • Desnutrición, diabetes, enfermedad renal crónica, VIH: situaciones que predisponen a la neuropatía y en las que la vitamina B6 pasa de recomendable a necesaria.

Interacciones importantes

  • Fenitoína (antiepiléptico). La isoniazida puede subir sus niveles en sangre y provocar toxicidad: mareo, inestabilidad al caminar, visión doble.
  • Carbamazepina. Mismo problema: la isoniazida frena su metabolismo y hace subir sus concentraciones.
  • Alcohol. El consumo diario aumenta el riesgo de hepatitis. No es una prohibición formal en la ficha técnica, pero sí un factor de riesgo reconocido.
  • Antiácidos que contienen aluminio: reducen su absorción. Sepáralos al menos dos horas.
  • Alimentos con tiramina e histamina: quesos curados, embutidos, algunos pescados, vino tinto. La ficha técnica recomienda evitarlos, porque la isoniazida puede impedir su degradación y provocar enrojecimiento, dolor de cabeza o palpitaciones.

Preguntas frecuentes

¿Por qué me dan varias pastillas y no solo isoniazida?

Porque la bacteria de la tuberculosis desarrolla resistencia con facilidad frente a un fármaco solo. Combinar varios ataca a la bacteria por caminos distintos a la vez, y eso es lo que permite curar la enfermedad y no solo contenerla. La ficha técnica lo exige explícitamente para la tuberculosis activa.

¿Puedo dejarla cuando me sienta bien?

No. En tuberculosis, sentirse bien ocurre mucho antes de que la bacteria esté eliminada, y suele pasar en las primeras semanas. Abandonar el tratamiento en ese momento es el principal camino hacia una tuberculosis resistente, mucho más difícil de tratar. El tratamiento se completa según lo indicado, y si algo te está impidiendo seguirlo, eso se resuelve en consulta.

¿Para qué es la vitamina B6 que me dieron?

Para prevenir el hormigueo y el adormecimiento en manos y pies. La isoniazida interfiere con la vitamina B6 del cuerpo, y esa vitamina es la que mantiene sanos los nervios periféricos. Se recomienda en personas desnutridas y en quienes tienen predisposición a la neuropatía, y los CDC indican 25 a 50 mg al día en todas las personas con riesgo.

¿La isoniazida contagia o deja de contagiar?

El tratamiento reduce la capacidad de contagio de forma importante en las primeras semanas, pero cuándo exactamente dejas de contagiar depende de tu caso, de los resultados de laboratorio y del criterio de tu equipo de salud. Es una pregunta que hay que hacer directamente en consulta, no deducirla.

¿Tengo que pagar el tratamiento?

En la mayoría de países de Latinoamérica el tratamiento de la tuberculosis lo suministra el programa nacional de forma gratuita, incluyendo la isoniazida. Las condiciones concretas varían de un país a otro: pregúntalo en tu centro de salud.


Sigue leyendo: qué síntomas obligan a revisar el hígado, por qué aparece el hormigueo en manos y pies, por qué hay que terminar todo el tratamiento, en qué se diferencia de la rifampicina y con qué nombres comerciales la encuentras en Latinoamérica.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 3 de octubre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

  • U.S. Food and Drug Administration / DailyMed. Isoniazid tablets — Prescribing Information (Teva Pharmaceuticals USA). dailymed.nlm.nih.gov
  • AEMPS. Ficha técnica Cemidon B6 300 mg/50 mg comprimidos (isoniazida y piridoxina). CIMA. cima.aemps.es
  • Centers for Disease Control and Prevention. Treatment for Drug-Susceptible Tuberculosis Disease. cdc.gov

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