Azitromicina o claritromicina: diferencias y cuál conviene

Son de la misma familia y muchas veces sirven para lo mismo, así que cuesta entender por qué a un vecino le dan una y a ti la otra. Las diferencias existen y no son cosméticas: afectan a cuántos días tomas el antibiótico y, sobre todo, a qué pasa con el resto de tu botiquín.

La azitromicina se toma una vez al día durante tres o cinco días y tiene relativamente pocas interacciones. La claritromicina se toma dos veces al día durante 5 a 14 días e interfiere con muchos más medicamentos, aunque es insustituible en usos concretos como la erradicación del Helicobacter pylori. Cuál conviene depende de la infección y de lo que ya estés tomando: lo decide tu médico.

En 30 segundos

  • Azitromicina: 1 toma al día, pauta de 3 a 5 días, menos interacciones.
  • Claritromicina: 2 tomas al día, de 5 a 14 días, muchas más interacciones.
  • La claritromicina forma parte de los esquemas contra el H. pylori; la azitromicina no.
  • Las dos pueden prolongar el intervalo QT y las dos dan molestias digestivas.

Tabla rápida de diferencias

AzitromicinaClaritromicina
Tomas al día12
Duración habitual3 o 5 días, a veces dosis única5 a 14 días
Dosis de referencia en adultos500 mg al día250 a 500 mg dos veces al día
InteraccionesMenos numerosasMuchas: es inhibidor del CYP3A
Uso en H. pyloriNoSí, dentro de la terapia triple
Efecto adverso característicoDiarreaSabor metálico persistente

Las dosis son rangos de referencia de las fichas técnicas, no una indicación para ti.

La diferencia que más pesa: las interacciones

El hígado tiene un sistema de enzimas que desmonta medicamentos. Una de las más ocupadas se llama CYP3A. La claritromicina la inhibe con fuerza, es decir, la deja fuera de servicio mientras dura el tratamiento. ¿Qué pasa entonces con los demás medicamentos que dependen de esa enzima? Que se acumulan.

Por eso la ficha técnica de la claritromicina tiene una lista de contraindicaciones llamativamente larga: derivados del cornezuelo de centeno para la migraña, lovastatina y simvastatina, cisaprida, pimozida, ticagrelor, ranolazina, colchicina, midazolam oral. No son precauciones: son combinaciones prohibidas.

La azitromicina, en cambio, apenas actúa sobre ese sistema. Tiene sus propias interacciones (anticoagulantes, digoxina, colchicina, estatinas, antácidos con aluminio o magnesio), pero la lista es más corta y menos restrictiva. En una persona mayor con cinco o seis medicamentos crónicos, eso inclina la balanza con frecuencia.

Dónde brilla cada una

La azitromicina gana cuando la sencillez importa: una toma al día, tres días, sin depender de las comidas. Es la opción cómoda en infecciones respiratorias no graves y la única de las dos que se usa en dosis única para la clamidia.

La claritromicina tiene territorios propios. El principal es la erradicación del Helicobacter pylori, la bacteria implicada en la úlcera gástrica y duodenal, donde forma parte de un esquema junto a un protector gástrico y otro antibiótico durante 7 a 10 días. También se usa en infecciones por micobacterias.

Hay un tercer factor que no depende de ninguna de las dos: la resistencia local. En varios países de Latinoamérica la resistencia de algunas bacterias a los macrólidos ha crecido, y eso cambia la elección según la zona y el tipo de infección. Es información que maneja quien te atiende.

Lo que comparten

Ambas pueden prolongar el intervalo QT del electrocardiograma y, en casos raros, favorecer arritmias. La ficha técnica de la claritromicina añade que algunos estudios observacionales han identificado un riesgo raro y a corto plazo de arritmia, infarto y mortalidad cardiovascular asociado a los macrólidos como grupo.

Ambas dan molestias digestivas, aunque con distinto acento: la azitromicina destaca por la diarrea y la claritromicina por el sabor metálico, que puede ser bastante persistente y desagradable. Y ambas pueden producir, de forma poco frecuente, alteraciones hepáticas y reacciones cutáneas graves.

Señales de alarma comunes a las dos: desmayo o palpitaciones marcadas, piel u ojos amarillos, diarrea con sangre o fiebre, erupción extensa con ampollas o llagas en la boca. Consulta el mismo día.

Preguntas frecuentes

¿Son intercambiables?

No. Ni las dosis se corresponden ni las indicaciones son idénticas, y la elección depende de la infección concreta y de tus otros medicamentos. Cambiar una por otra por cuenta propia no es una opción razonable.

Soy alérgico a una, ¿puedo tomar la otra?

En principio no. La ficha técnica de la azitromicina contraindica su uso en personas con hipersensibilidad a cualquier macrólido, y ambas pertenecen a ese grupo. Si tuviste una reacción, cuéntalo siempre antes de que te receten un antibiótico.

¿Cuál es mejor para la bronquitis?

En la mayoría de las bronquitis agudas en personas sanas la causa es viral y ningún antibiótico está indicado. Cuando sí lo está, la elección depende del cuadro, de los antecedentes y de la resistencia local.


Sigue leyendo: la guía completa de la azitromicina y la comparación entre amoxicilina y azitromicina.

Escrito y revisado por el Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez
Médico internista · Epidemiología clínica y bioestadística ·
Revisado el 13 de septiembre de 2026.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico. No inicies, suspendas ni cambies la dosis de ningún medicamento por tu cuenta.

Referencias

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